Amor y fronteras: Michel Franco radiografía en 'Dreams' la doble moral migratoria en EEUU

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Marta Garde

Madrid, 17 jun (EFE).- Michel Franco tenía en mente desde hace años 'Dreams' ('Sueños)', que se estrena este viernes en España. Una película en la que las redadas migratorias de la Administración de Donald Trump saltan al primer plano y en la que el cineasta mexicano denuncia la "doble moral" con la que EE.UU. trata a sus inmigrantes.

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El filme está protagonizado por la oscarizada Jessica Chastain e Isaac Hernández, que debuta como protagonista. La relación entre una acaudalada filántropa y un bailarín mexicano que ha llegado de forma irregular a EE.UU. para apostar por ese amor retrata tanto el complejo juego de poder entre ambos como, en términos generales, el que une a México con Estados Unidos.

'Dreams' compitió en la Berlinale de 2025 y, cuando Franco (Ciudad de México, 1979) la rodó dos años antes, la ofensiva migratoria no había cobrado la crudeza que ha adquirido bajo el mandato del líder republicano estadounidense.

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Pero el director advierte en una entrevista con EFE que "la realidad es que en Estados Unidos siempre se ha señalado a los migrantes y a los millones de mexicanos que trabajan sosteniendo al país de manera ilegal".

"Eso quiere decir que no tienen las garantías mínimas que cualquier persona merece y especialmente todos esos mexicanos que sostienen al país y, sin embargo, son señalados de manera injusta como la fuente de todos los problemas", recalca el también autor de 'Después de Lucía' (2012), 'Las hijas de abril' (2017) o 'Memory' (2023), esta última igualmente con Chastain.

Para Franco, hay una doble moral: se utiliza a los migrantes, "pero cuando hay que ser justos con ellos operan como si no les debieran nada".

Esa dinámica queda patente en el vínculo entre los personajes de Chastain y Hernández, bailarín profesional en la vida real, y aunque el cineasta subraya que buscaba sobre todo explorar esa relación íntima y desigual, no esconde que sirve de espejo para hablar de la conexión entre los dos países y que hacerlo "vuelve la película más potente".

"Me interesó siempre cómo estos dos personajes que se quieren tanto se terminan haciendo tanto daño. Cómo eso es un espejo de algo más grande, de la relación de los dos países, no es algo que perseguí de manera consciente. Permití que las ideas se manifestaran por sí solas", recalca.

El sueño americano, según sostiene, sigue vigente: "Si bien la idea tal vez suena anacrónica, la realidad es que en México la gente huye de la pobreza, de la miseria y del narcotráfico también. La gente joven no tiene opción. A veces los obligan los carteles a enrolarse y entonces huyen".

Ese mismo sueño empuja a su protagonista masculino a jugarse su integridad física cruzando ilegalmente la frontera y se quiebra en cuanto la maquinaria se activa en su contra, en su caso por despecho.

"Nunca me he autocensurado y espero nunca empezar a hacerlo. Siempre filmo la siguiente película obedeciendo solo a mis inquietudes, a dónde estoy en lo personal en el momento y a qué quiero explorar. Y busco que la película sea potente con actores como Jessica, con colaboraciones, pues sé que pueden darle mayor alcance a mis ideas, pero tampoco me tomo a mí mismo muy en serio", sostiene.

Franco, cuyos filmes han pasado también por festivales como el de Venecia, Cannes o San Sebastián, subraya que "todo cine es político": "Una película por supuesto que es política y tiene influencia sobre el mundo, pero las películas no deben ser tan sencillas como para poder ser utilizadas como propaganda o tener una intención política muy clara y obvia".

Las que son así "envejecen muy mal y no llegan a tener profundidad cinematográfica o un impacto real", alerta un autor que dice moverse por lo que tiene que hacer "y punto": "No sobreanalizo", concluye sobre su arte. EFE

(Recursos de archivo en EFEServicios: 8023354562, 8022995636, 8022105839) (Vídeo)

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