Madrid, 7 jun (EFE).- La segunda jornada del papa en España ha dejado una misa histórica y multitudinaria con un millón y medio de personas en Madrid, a los que León XIV ha pedido que reactiven la fe y no la guarden en la comodidad del ámbito privado; y una de las ovaciones más larga de todo su pontificado en un encuentro con la sociedad civil.
Una jornada que ha despejado también una de las principales incógnitas de su primer viaje a España: el papa se reunirá este lunes por la tarde con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia en la Nunciatura de Madrid, donde se aloja durante su estancia en ,la capital.
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Un día más León XIV se ha dado un baño de multitudes en las calles de un Madrid engalanado con miles de flores y con cientos de miles de personas esperándole, muchos de ellos desde el alba.
El papa les ha regalado dos recorridos en papamóvil, durante los que se ha ido parando para saludar y, en múltiples ocasiones, bendecir a los bebés que le han ido acercando los agentes del cordón de seguridad que le acompaña en estos recorridos.
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Así ha llegado a la emblemática Plaza de Cibeles para oficiar la misa del Corpus Christi, en la que se ha encontrado con una movilización sin precedentes, un millón y medio de fieles según los organizadores, que han seguido sus palabras con fervor bajo un sol de justicia.
Ante ellos, ha pronunciado una homilía destinada a revivir la religiosidad de los católicos, con dos mensajes claves y sin olvidar a los más vulnerables.
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"Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano", ha alertado el papa a los fieles antes de instarles a implicarse en los desafíos de la sociedad: "Que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar", ha exclamado.
Con una invitación a salir del "egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada" para comprometerse con el bien común, la ceremonia litúrgica ha dado paso a otra inédita imagen.
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La de un papa procesionando con el Santísimo por una engalanada calle de Alcalá, convertida en una gran alfombra floral con más de 30.000 claveles.
Antes de la misa, el papa ha sido recibido en Cibeles por los reyes y sus hijas y ha recibido de manos del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, la llave de oro de la ciudad.
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También se ha vivido este domingo un momento especial en el pontificado de León XIV: la ovación que ha recibido en el Movistar Arena en su encuentro con entidades sociales, el mundo de la cultura, la economía y el deporte, que ha sido de las más largas en un acto civil desde que Robert Prevost se convirtió en papa.
Un acto al que han asistido alrededor de 15.000 personas y que ha contado con los discursos de, entre otros, Antonio Banderas, quien ha confesado ser "víctima del hechizo de Dios" y ha puesto en valor la relación "determinante" entre la Iglesia y el arte.
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También han hablado ante el papa los máximos dirigentes de la patronal y los principales sindicatos, que han reivindicado el valor del diálogo social y la negociación colectiva en tiempos de cambio; las deportistas Carolina Marín y Teresa Perales, y un vicerrector de la Universidad Complutense en representación de la comunidad educativa.
Las actuaciones de Sara Baras y Rozalén han amenizado un encuentro en el que el papa ha animado a la sociedad y a las instituciones a "tejer redes" en favor de la dignidad humana y ha asegurado que la Iglesia, con sus aciertos y errores, anhela dialogar con el mundo contemporáneo.
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La agenda de mañana será intensa y comenzará cuando León XIV reciba al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Nunciatura.
Después será el primer papa que pronuncie un discurso ante las Cortes Generales, reunidas en el Congreso de los Diputados; se reunirá con víctimas de abusos en el seno de la Iglesia; visitará la catedral de la Almudena para rezar ante la patrona de Madrid y se encontrará en el estadio Santiago Bernabeu con la comunidad diocesana. EFE
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