Estuvo “técnicamente muerto durante 7 minutos” y colgó las botas: la historia de Stale Solbakken, el seleccionador noruego en el Mundial 2026

El técnico noruego liderará al combinado nacional durante la cita mundialista

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El seleccionador de Noruega, Stale Solbakken (Reuters/Andrew Couldridge)
El seleccionador de Noruega, Stale Solbakken (Reuters/Andrew Couldridge)

Noruega está a punto de afrontar su cuarto Mundial 2026. Más de 28 años después la selección noruega estará presente en la cita mundialista. La nueva generación de jugadores liderados por Erling Haaland y Martin Ødegaard luchará por coser por primera vez en su historia una estrella en su pecho. Al frente de ese equipo estará Stale Solbakken, el seleccionador de Noruega, un técnico que tuvo que colgar las botas tras sufrir un infarto y estar siete minutos clínicamente muerto.

Stale Solbakken puede afirmar, sin exagerar, que ha nacido dos veces a lo largo de su vida. El primero ocurrió el 27 de febrero de 1968, en Kongsvinger, una ciudad al este de Noruega y próxima a la frontera sueca. El segundo tuvo lugar muchos años después, el 13 de marzo de 2001, en Copenhague, cuando su vida dio un giro radical debido a un episodio inesperado y extremo.

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En ese momento, Solbakken era jugador del Copenhague. El equipo, dirigido por el técnico inglés Roy Hodgson, realizaba una sesión de entrenamiento en la ciudad deportiva. Solbakken, un centrocampista de notable potencia física, con unos 190 centímetros de altura y sin antecedentes de problemas cardíacos, se desplomó de repente sobre el césped. Su corazón se había detenido. El propio Solbakken lo relata de manera directa: “Mi corazón dejó de latir. Estuve técnicamente muerto durante siete minutos. Me estaban llevando en la ambulancia cuando finalmente respondí y mi corazón comenzó de nuevo a latir. Estuve en coma durante casi 30 horas e ingresado en el hospital durante 14 días”. Con solo 33 años, Solbakken había vivido una experiencia límite y, según sus palabras, “volvió a nacer”.

El seleccionador noruego Stale Solbakken (REUTERS/Yiannis Kourtoglou)
El seleccionador noruego Stale Solbakken (REUTERS/Yiannis Kourtoglou)

El nombre Stale significa “acero” en noruego, y esa coincidencia lingüística se reflejó en su capacidad de resistencia. El exfutbolista consiguió superar el infarto gracias a la fortaleza de su cuerpo y recibió el alta médica que le habría permitido regresar a la actividad profesional, un caso que recuerda al de Christian Eriksen, quien también volvió a los campos tras sufrir un colapso cardíaco en la Eurocopa. Sin embargo, Solbakken decidió colgar las botas.

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“Después de muchas semanas de descanso, volví a estar en forma, lo logré. Hacía cuatro sesiones completas de entrenamiento por semana, como de costumbre. Me colocaron un marcapasos y estaba físicamente en buenas condiciones. Me hicieron pruebas y mi corazón volvió a ser fuerte. Podría haber jugado, pero había un riesgo teórico, no rojo, sino tal vez ámbar. Y con los niños y una familia, decidí no seguir jugando”, explica cuando recuerda aquel momento crucial de su vida.

El papel de Frank Odgaard

La intervención de Frank Odgaard, médico del equipo danés en ese entonces, fue determinante para que Solbakken pudiera contarlo. Odgaard comprendió rápidamente la gravedad de lo que sucedía y actuó con inmediatez: comenzó las maniobras de reanimación y pidió a gritos a los jugadores que solicitaran una ambulancia. Su reacción permitió que los servicios médicos ganaran tiempo y que el corazón de Solbakken volviera a latir antes de llegar al hospital.

Aunque se retiró como jugador, Solbakken no se desvinculó del fútbol. Su trayectoria continuó en los banquillos, donde su carácter y temple le permitieron afrontar nuevos desafíos. Su primer paso como entrenador fue en el Hamarkameratene, un club noruego al que ayudó a superar una crisis de identidad y a regresar a la élite del fútbol local. Posteriormente, el Copenhague volvió a contactar con él, esta vez para que asumiera el rol de técnico y viviera la experiencia de la Champions League desde otra perspectiva.

El alemán no incluyó a Argentina

Solbakken también sumó experiencias en el extranjero. En la Bundesliga se hizo cargo del Colonia y, más tarde, dirigió al Wolverhampton en la Premier League. Tras su regreso a la capital danesa, en diciembre de 2020 se anunció su nombramiento como seleccionador de Noruega. Un rol que continúa ejerciendo y ahora, como entrenador, se presenta uno de los retos más destacados de su trayectoria: el Mundial 2026. En la cita mundialista liderará al combinado nacional, para intentar alcanzar los octavos de final.

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