El papa dice que la "caridad no admite demoras" al visitar el centro CEDIA en Madrid

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Cristina Cabrejas

Madrid, 6 jun (EFE).- El papa León XIV ha afirmado este sábado que la caridad "no admite demoras" en su visita al centro CEDIA 24 horas de Cáritas del madrileño barrio de Lucero y dedicado a personas sin hogar, donde ha escuchado los testimonios de personas que pasaron por sus instalaciones y ha oído cantar a Niña Pastori.

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En su primer día en España y tras la ceremonia oficial de bienvenida en el Palacio Real, el papa ha querido "entrar" en Madrid con los más vulnerables.

Ha visitado algunas de las instalaciones, habitaciones y el comedor de este centro en el que ha saludado a varios usuarios y ha firmado en el libro de honor: "Dejaos interpelar por la mirada de quienes necesitan vuestra ayuda y acogedlos con la caridad de Cristo", ha escrito.

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Posteriormente en el patio, donde en representación del Gobierno estaban los ministros de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy y de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha escuchado al arzobispo de Madrid, José Cobo y los testimonios de personas que tras pasar por el centro han rehecho su vida.

León XIV ha comenzado su discurso diciendo que en este espacio se siente "un madrileño más" y parte de una "gran y maravillosa familia en la que, como en todas las familias, ocurren milagros de amor".

En este centro que da asistencia a personas sin hogar y en situación de exclusión social, Robert Prevost ha escuchado a Niurka, de 33 años, abogada, que llegó a España desde Cuba y que se ha presentado ante el papa con dos bebes gemelos en los brazos

"Hace poco más de un año llegué a Madrid sola, embarazada de mis hijos, sin saber cómo iba a salir adelante. Tenía mucho miedo. Pero la Iglesia me acogió. Aquí nacieron Ares y Atenea. Aquí recibieron el bautismo. Hoy miro a mis hijos y sé que podemos tener un futuro", ha relatado esta mujer.

Niurka ha entregado al papa un lazo con los nombres de sus pequeños, "que salieron adelante en un momento muy difícil, gracias a la acogida y al cuidado recibido. Gracias padre por ayudarnos a construir un futuro de esperanza", ha añadido.

León XIV también ha escuchado el testimonio de Khadry, que llegó a España desde Senegal en 2020, en plena pandemia: "Santo Padre, gracias por estar aquí y por acercarse a las personas migrantes", le ha dicho.

"Encontré personas que me acogieron sin preguntarme nada, que me miraron con respeto y me hicieron sentir que mi vida importaba. Poco a poco empecé a confiar, a levantarme, a creer que podía salir adelante. Hoy tengo trabajo y he podido empezar una nueva etapa", ha contado este senegalés que le ha entregado al papa una réplica de su tarjeta de residencia.

Tras escuchar sus historias, el pontífice ha afirmado que "la caridad no admite demoras".

"Esta es nuestra responsabilidad ante quienes están necesitados: una responsabilidad que consagra cada encuentro con el otro como un kairós, un momento de gracia único e irrepetible para amar, que no hay que perder ni posponer", ha asegurado.

Y por eso, ha dado las gracias "de corazón" a quienes han compartido sus experiencias doloras pero también "llenas de luz, que reflejan, como espejos, la caridad de Dios".

En su discurso, ha lamentado que haya cristianos que en muchas ocasiones se dejan contagiar "por actitudes marcadas por ideologías mundanas o por posicionamientos políticos y económicos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones engañosas".

Y ha subrayado que "no es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio y fecunda todo momento histórico".

Para esta visita, el pontífice ya no vestía la muceta papal, una capa corta o esclavina de color rojo abotonada por delante que llevaba sobre los hombros esta mañana, y que simboliza la autoridad del papa como jefe de Estado y que utiliza en actos formales no litúrgicos, ceremonias oficiales y audiencias solemnes y llegó con su simple sotana blanca.

En este acto, el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo ha agradecido al papa su visita al CEDIA porque "Madrid ha sido siempre ciudad de encuentro y de muchas puertas abiertas".

"Y hoy usted entra en Madrid por una puerta singular: pequeña en apariencia, pero inmensa en misericordia. Este lugar tiene algo de Belén: un rincón humilde por donde Dios quiso entrar en el mundo", ha destacado el purpurado.

Madrid, ha añadido Cobo, "necesita esa altura de miras, no para huir de sí misma, sino para caminar con mayor fraternidad y esperanza compartida".

Según el arzobispo, el pasado año Cáritas Diocesana de Madrid acompañó a cerca de 90.000 personas en parroquias y en más de 400 proyectos sociales dirigidos a familias, personas sin hogar, migrantes, jóvenes y mayores. EFE

(foto)(vídeo)

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