Un estudio alerta de graves daños sobre el corazón décadas después del consumo de cocaína

Guardar
Google icon

Sevilla, 27 may (EFE).- El consumo de cocaína provoca lesiones microscópicas irreversibles en el denominado 'marcapasos natural' del corazón, su sistema de conducción eléctrica, que persisten durante toda la vida y que implica riesgos de muerte súbita por arritmia incluso décadas después de haber abandonado la adicción.

Manuel Salguero, jefe del Servicio de Anatomía Patológica del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses en Sevilla, ha advertido en una entrevista con EFE de los riesgos que tienen estas lesiones en ese marcapasos cardíaco, demostradas en un estudio científico pionero, especialmente al interactuar con determinados medicamentos, sobre todo los que alteran el desarrollo del ritmo cardíaco.

PUBLICIDAD

Este experto ha instado a los pacientes a romper el tabú y avisar siempre de sus antecedentes de consumo a sus médicos de cabecera, psiquiatras o anestesistas.

"Esto deben saberlo médicos de cabecera, psiquiatras, cardiólogos, anestesistas y la población general. Si alguien hace viente años jugueteó con la cocaína, aunque décadas después ya no sea adicto, esa lesión permanece ahí y debe decírselo a su médico", ha explicado.

PUBLICIDAD

Salguero ha coliderado, junto al catedrático de Anatomía de la Universidad de Badajoz Damián Sánchez-Quintana, una investigación que describe por primera vez las lesiones físicas en el marcapasos cardíaco que explican más del 90 por ciento de las muertes asociadas a esta droga.

La cocaína es una droga "extraordinariamente cardiotóxica", que lesiona severamente el corazón, y hasta ahora no se habían estudiado debidamente, no se habían descrito, cuáles eran las lesiones que producía en ese marcapasos natural del corazón, una estructura que hace que se contraiga o relaje.

El trabajo, ya publicado en revistas internacionales, marca un hito en la salud pública puesto que, a diferencia de otros efectos tóxicos, las lesiones en ese marcapasos no desaparecen.

"El corazón tiene el enorme inconveniente de que sus células no se regeneran. Cuando mueren son sustituidas por una cicatriz", explica este experto forense, quien aclara que "si una persona se muere con 93 años, su corazón tendrá las mismas lesiones que tuvo con 37 cuando dejó de consumir".

La investigación pone de manifiesto un peligro oculto para exconsumidores que pudieron tomar esta droga durante años, por ejemplo en su juventud.

Al tener el sistema de conducción dañado de forma permanente, se vuelven altamente susceptibles a sufrir arritmias graves al recibir tratamientos médicos cotidianos como antidepresivos o antipsicóticos.

Salguero alerta de que ciertos fármacos alteran el desarrollo normal del ritmo cardíaco y que, si se combinan en una persona con el sistema de conducción lesionado, pueden tener efectos negativos sobre dicho ritmo cardíaco.

El mecanismo lesivo de la cocaína es paradójico ya que por su efecto estimulante aumenta de forma considerable la frecuencia cardíaca y la demanda de oxígeno, aunque en lugar de dilatarse, los vasos encargados de irrigar el órgano (las arteriolas) se contraen.

Este cierre repetido del flujo sanguíneo termina provocando pequeños infartos microscópicos que destruyen las células del marcapasos natural.

Para tener en cuenta el efecto exclusivo de la sustancia, el estudio analizó microscópicamente corazones de personas consumidoras crónicas menores de 35 años que, como requisito indispensable, tenían unas arterias coronarias absolutamente sanas y sin rastro de arteriosclerosis.

Las conclusiones han evidenciado pérdidas severas de células especializadas y bloqueos en la conducción de los impulsos eléctricos del corazón.

Este hallazgo es de gran relevancia para la medicina forense a la hora de abordar fallecimientos bajo sospecha de toxicomanías, teniendo en cuenta el análisis del sistema de conducción.

Salguero advierte también de que las anfetaminas comparten un mecanismo de acción muy parecido en el corazón y son capaces de provocar exactamente el mismo tipo de lesiones destructivas de por vida.

Respecto al desafío que afronta actualmente la ciencia forense ante la aparición de nuevas sustancias psicoactivas, ha reconocido que representa un problema porque no existen todavía estudios claros sobre las lesiones que producen y, además, son difíciles de atribuir a esas drogas puesto que en muchos casos se han consumido junto a cocaína o anfetaminas. EFE

(Foto) (Vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD