España es el país desarrollado donde más ha aumentado la deuda pública desde 2007

Con una subida de 67 puntos, el mayor incremento relativo de la deuda se concentra en España, aunque su ratio final se equipara al promedio de los países del entorno en un 109%

Guardar
Google icon
La fachada del edificio del Banco de España. (Europa Press)
La fachada del edificio del Banco de España. (Europa Press)

En su último análisis de la evolución de la deuda pública, la OCDE ha mostrado preocupación por el avance de los números rojos entre los países desarrollados desde la crisis financiera y España sobresale como la economía del grupo donde más se ha incrementado la deuda pública en relación al PIB. A pesar de ese aumento, el volumen total de deuda española se sitúa actualmente en la media de la organización, con un 109% del producto interior bruto.

En términos absolutos, la diferencia más marcada ha sido el crecimiento de 67 puntos porcentuales en la deuda española respecto al PIB. En el mismo intervalo, otras economías también experimentaron aumentos destacados: Estados Unidos y Japón sumaron 59 puntos cada uno, situando sus ratios en 123% y 212% respectivamente, mientras que Francia y Grecia también incrementaron su deuda en 59 y 55 puntos, alcanzando el 117% y 170% de sus PIBs.

PUBLICIDAD

Por el lado opuesto, algunos países lograron recortar sus obligaciones. Israel, Suiza, Alemania, Suecia y Países Bajos redujeron su deuda entre dos y once puntos de PIB, destacando el caso israelí que bajó hasta el 68%.

La OCDE acusa a las economías desarrolladas de esfuerzos “modestos” de reducción

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ha manifestado su inquietud ante los esfuerzos “modestos” que muestran los países miembros para revertir el crecimiento de la deuda. Los retos fiscales a medio y largo plazo, impulsados por una presión creciente del gasto social y sanitario, complican la consolidación de las finanzas públicas. Además, la organización llama la atención sobre la fuerte presión ejercida por el envejecimiento de la población y el creciente gasto en defensa en un contexto de incertidumbre geopolítica.

PUBLICIDAD

Durante el periodo 2023-2027, apenas la mitad de los Estados prevé aumentar su déficit primario, y la OCDE estima que la mejora global será de solo un 0,5% del PIB en ese lapso. Esta cifra contrasta con el ajuste del 5,1% registrado entre 2010 y 2015, cuando los Estados impulsaron recortes más decididos tras la crisis financiera.

El Pleno del Congreso ha rechazado este jueves con los votos de PP, Vox, Junts y UPN los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el conjunto de las administraciones entre 2026 y 2028, que es el paso preliminar a la presentación de los Presupuestos Generales del Estado de 2026. (Fuente: Congreso)

Expectativas de ajuste fiscal y desafíos a futuro

Solamente tres países han programado para el periodo 2023-2027 un ajuste del déficit primario superior al 2% del PIB: Italia con un 5,1%, República Checa con 2,5% y Japón con 2,3%. En el caso de España, el compromiso es de una reducción de 1,2% del PIB, una cifra superior a la media de la OCDE, pero considerablemente menor al ajuste de 5,3% realizado entre 2010 y 2015.

La OCDE advierte que los ejecutivos nacionales se enfrentan a presiones fiscales crecientes debido al envejecimiento de la población, que incrementa el gasto en pensiones y sanidad. Desde 2007, estas partidas han pasado de representar un 39,7% del PIB a un 43,1% en 2023.

A la presión en el gasto social y sanitario se suman los compromisos en materia de defensa. Los países miembros de la OTAN se han fijado como objetivo elevar el presupuesto militar al menos al 3,5% del PIB, con un adicional del 1,5% destinado a protección de infraestructuras y reforzamiento de la industria militar.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD