El caso Negreira y cómo el Alzheimer impide que se siente en el banquillo, según un abogado en derecho deportivo: “Es un freno de mano absoluto en la parte penal”

El abogado especializado en derecho deportivo, Felipe García, explica qué cambia en el proceso judicial del expresidente de los árbitros

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Caso Negreira: "El Barça no puede estar seguro de  que no le vayan a sancionar"
"El Barça no puede estar seguro de que no le vayan a sancionar". (Composición Infobae)

“Es el mayor escándalo en la historia del fútbol”. Así denunciaba Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, los pagos del FC Barcelona al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros durante 17 años, José María Enríquez Negreira. Desde febrero de 2023, el denominado ‘Caso Negreira’ ha sacudido a LaLiga, la imagen arbitral y los prejuicios de los clubes.

En la última intervención de Florentino, el empresario madrileño no ha dudado en volver a poner el foco en su máximo rival y los pagos de más de 8 millones de euros con los que el club catalán justificaba “servicios de asesoría” e “informes arbitrales”. Más de tres años de tribunales después, el caso da un giro completamente inesperado. “Si se confirma el Alzheimer, el proceso penal contra él se congela”, afirma Felipe García, abogado especializado en derecho deportivo, a Infobae.

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Y es que el último informe forense del Instituto de Medicina Legal de Cataluña concluye que Negreira “no presenta las capacidades volitivas y cognitivas para comprender el alcance del procedimiento judicial” en el que aparece investigado. Un diagnóstico que no cierra el caso, pero sí que cambia la película por completo.

En primer lugar, la investigación seguirá adelante para el resto de los implicados, incluido el propio FC Barcelona y varios exdirectivos. No obstante, el ‘cabecilla’ de la trama podría no sentarse nunca en el banquillo, algo que para García supone “un freno de mano absoluto en la parte penal”.

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Felipe García, abogado deportivo. (cedida)
Felipe García, abogado deportivo. (cedida)

“Se juzgan personas, no expedientes”

La clave del giro reside en la propia normativa española. “En el derecho penal español no se juzga un expediente, se juzga una persona”, explica el letrado. “Y esa persona tiene que tener plena conciencia para poder defenderse”, subraya. Por tanto, el acusado debe entender de qué se le acusa, poder declarar, responder preguntas y diseñar una estrategia junto a su abogado. “Si una enfermedad neurodegenerativa le impide comprender el proceso o comunicarse con coherencia, juzgarlo sería una vulneración flagrante de sus derechos fundamentales”, advierte García.

El nuevo informe forense, elaborado tras la exploración médica realizada en marzo de 2026, aprecia además un empeoramiento respecto a la valoración de enero de 2024. Los especialistas describen un deterioro cognitivo severo compatible con demencia vascular subcortical y posible Alzheimer.

Ahora, la decisión está en manos de la jueza Alejandra Gil, titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona. Según García, “lo que va a pasar es que se archive el procedimiento respecto a él y continúe con el resto de los investigados”.

José María Enríquez Negreira
José María Enríquez Negreira.

Qué ocurrirá si se confirma el Alzheimer

En caso de confirmarse la incapacidad, el juzgado dictaría un auto de sobreseimiento provisional para Negreira. Jurídicamente, eso no equivaldría ni a una absolución ni a una condena. “Simplemente significa que el Estado reconoce que no se dan las condiciones humanas mínimas para poder juzgarlo”, aclara García.

La puerta quedaría abierta únicamente a una hipotética mejoría médica que permitiera reactivar el procedimiento. Algo que el abogado contempla como posibilidad teórica, pero muy improbable. “A efectos prácticos, ahí terminaría su recorrido en este proceso penal”, resume.

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Un caso para el 2030

La posible salida de Negreira del procedimiento no implica el final del caso. La instrucción sigue prorrogada hasta el 1 de septiembre de 2026 y el horizonte judicial continúa siendo larguísimo. “Yo creo que hasta el 2030 el Barça no va a tener ninguna sentencia firme”, sostiene García. “El procedimiento penal va a durar, como mínimo, cinco o seis años más”.

La complejidad del caso explica esos plazos. La investigación afecta a cuatro presidencias del club: Joan Gaspart, Joan Laporta, Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu. Y a una estructura de sociedades interpuestas a través de las cuales se canalizaron los pagos. Eso sí, la gran dificultad sigue siendo demostrar el verdadero propósito de estos. “Los pagos ya nadie puede decir que no se han efectuado. El tema es el objeto del pago”, insiste García. Ahí, en su opinión, sigue estando “la clave” de todo el procedimiento, concluye García.

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