Granada, 25 may (EFE).- La atacante Laura Requena ‘Lauri’, que a final de temporada dejará el Granada femenino tras trece temporadas en el club, ha decidido poner fin a “la relación de amor profesional más bonita” de su vida porque quiere “vivir cosas nuevas” y porque necesita “un cambio”.
Lauri ofreció este lunes en el Nuevo Los Cármenes una emotiva rueda de prensa de despedida en la que se mostró “abrumada y eternamente agradecida” por acompañarla “tantas caras conocidas”.
PUBLICIDAD
“Es un día muy difícil al tomar una de las decisiones más dolorosas de mi vida, poner fin a la relación profesional de amor más bonita de mi vida porque lo que comenzó siendo una aventura deportiva acabó siendo una historia de amor incondicional con una ciudad, una afición y unos colores que marcarán mi vida para siempre”, dijo una emocionada Lauri.
La atacante albaceteña, que este lunes cumple 36 años, justifica su decisión de marcharse del sexto clasificado de la Liga F en que “en la vida hay etapas y finales de ciclo”.
PUBLICIDAD
“Cierro una etapa no porque no sea feliz sino porque necesito tomar decisiones desde el amor propio y quiero vivir cosas nuevas. Estoy en un punto de mi vida en que necesito un cambio”, justificó.
“Tomé la decisión hace muy poco tiempo. Hay una relación de amor incondicional con el club pero necesito coger las riendas de mi vida, me queda mucho por dar”, añadió.
PUBLICIDAD
Lauri, que no desveló su destino, se mostró “convencida” de que su camino y el del Granada “se volverán a cruzar en el futuro” y apuntó que desea “seguir formando parte del fútbol femenino de una u otra forma” por lo que se ve “en muchos sitios en el futuro”.
“Llegué a Granada sin grandes expectativas hace trece años y ya me sentía en casa cuando ni siquiera conocía las mágicas calles de Granada. Siempre tuve claro que mi sitio estaba aquí porque he creído en este club y porque sentía que mi responsabilidad era aportar todo lo que tenía para que el Granada estuviera entre los mejores equipos del país”, sentenció.
PUBLICIDAD
Lauri relató el “enorme privilegio” que supone haber sido la capitana del Granada, explicó que “ser un referente para tantos niños y niñas de la ciudad” le llena “de responsabilidad” y asume “con respeto, cariño y empatía” ser considerada una leyenda del granadinismo.
“Mis compañeras han sido mi motor, mi inspiración y mi familia. Hay gente que ha comido mucha mierda y mujeres que han luchado como perras para que ahora el Granada femenino esté en lo más alto”, sentenció. EFE
PUBLICIDAD
jag/agr/arh
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
