España cae seis puestos en 2026 en la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa

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Madrid, 29 abr (EFE).- España desciende hasta el puesto 29 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de 2026 de Reporteros Sin Fronteras (RSF) con una puntuación global de 75,42 puntos, frente a los 77,93 puntos y el puesto 23 que ocupada en el año 2025.

A pesar de la escalada que tuvo el país el año pasado (del puesto 30 al 23), España se une así al deterioro de la libertad de prensa en todo el mundo, que este año ha caído hasta alcanzar su peor nivel en los 25 años que se lleva realizando esta clasificación.

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En esta ocasión, más de la mitad de los países del mundo se encuentran en una situación "difícil" o "muy grave", mientras que España se mantiene en una posición "más bien buena" a pesar de su decrecimiento.

RSF elabora su lista teniendo en cuenta cinco indicadores que miden la salud de la libertad de prensa: indicador político, económico, marco legal, contexto sociocultural y seguridad de los periodistas.

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España ha descendido en el indicador del clima político en 1,21 puntos con una caída de dos posiciones (de la 26 a la 28), un deterioro que según RSF refleja un contexto creciente de polarización que ha derivado "en una progresiva politización de los medios, incluidos los públicos".

"La frontera entre información y opinión se desdibuja y debilita los estándares profesionales. Esta tendencia afecta al conjunto del ecosistema mediático, mermando su credibilidad, e incluye también a los medios públicos, donde la información como entretenimiento y los sesgos políticos tienden a instalarse en detrimento del rigor, la independencia editorial y el pluralismo", ha advertido en un comunicado.

Por otro lado, el indicador económico es el que registra uno de los descensos más acusados de la clasificación y continúa siendo el peor valor cualificado.

En esta ocasión, España ha bajado seis puestos (del 34 al 40) hasta los 55,67 puntos, una posición que sitúa al país fuera del grupo de referencia de los países de Europa occidental.

Este "lastre estructural de España" en este índice se ve incrementado por la precariedad laboral cronificada, la alta concentración del sector y la dependencia significativa de fuentes de financiación externas, incluida la publicidad institucional.

A pesar de esto, el indicador que experimenta un mayor descenso en términos de ránking es el que mide el marco legal, que ha sufrido una caída de nueve posiciones (del puesto 17 al 26) con una puntuación de 80,58 puntos.

Este deterioro se explica, según denuncian desde RSF, por el "aumento de las acciones judiciales abusivas contra periodistas, conocidas como SLAPP (Strategic Lawsuits Against Public Participation), utilizadas como mecanismos de intimidación" por parte de "actores políticos y del ámbito judicial".

Por otro lado, a ello se suma -dice- "la incapacidad del Gobierno y de sus socios parlamentarios para avanzar en reformas clave" que favorezcan la situación legal del periodista.

En cuanto a los otros dos indicadores, aquel que mide el contexto sociocultural desciende también hasta los 79,04 puntos (−2,47), con una pérdida de siete posiciones (del puesto 20 al 27) debido, principalmente, a la "creciente politización del debate público y de los propios medios" que genera, de acuerdo a RSF, "una actitud cada vez más hostil hacia la profesión periodística".

Asimismo, la seguridad de los periodistas, aunque sigue siendo el indicador mejor valorado, ha caído siete posiciones respecto al año 2025 (del puesto 28 al 35), con una puntuación de 90,55 puntos.

En este contexto, RSF ha mostrado su "preocupación" por "el auge de agitadores y activistas del ámbito de la extrema derecha (...) que se presentan como periodistas" y que "interfieren en las coberturas informativas, hostigan a periodistas en el ejercicio de su trabajo y trasladan ese acoso a su esfera privada".

También destaca especialmente el crecimiento de la ciberviolencia y el ciberacoso, sobre todo a las mujeres periodistas, que en ocasiones salta de lo virtual a lo presencial. EFE

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