Sánchez reprocha al PP su "incoherencia" al ceder ante Vox en inmigración: "Vox tira del ronzal y el PP allá que va"

Pedro Sánchez critica a los populares por cambiar su postura respecto a la regularización de migrantes tras la presión ejercida por Vox, señalando contradicciones y exigiendo escuchar a empresarios, sociedad civil, Iglesia y sentido común español

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Durante su intervención, Pedro Sánchez reafirmó el respaldo del Gobierno a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, reiterando que el Ejecutivo continuará acompañando a los afectados “hoy, mañana y los días que hagan falta”. Este gesto de solidaridad formó parte de un discurso más amplio, en el que el presidente del Gobierno español volvió a cuestionar la postura del Partido Popular (PP) en torno a la regularización de migrantes en el contexto de la presión política ejercida por Vox, según consignó el medio Europa Press.

De acuerdo con Europa Press, Sánchez acusó al PP de incurrir en “incoherencia” por cambiar su posición respecto a la iniciativa legislativa popular sobre la regularización de migrantes. Recordó que los populares aprobaron en un primer momento la toma en consideración de esta iniciativa, pero luego, ante el rechazo de Vox, “callan y se oponen”. El jefe del Ejecutivo vinculó este cambio de rumbo a la influencia de Vox, señalando: “Vox tira del ronzal y el PP allá que va”. Sánchez evocó la regularización de medio millón de migrantes durante la etapa de José María Aznar y cuestionó que el PP, que en aquella ocasión expresó su visto bueno, se niegue actualmente a respaldar una medida similar, pese a que “España va mejor”.

En su intervención, el presidente del Gobierno demandó al PP que escuche a diversos sectores de la sociedad, entre ellos la patronal, los ciudadanos, la Iglesia y lo que calificó como el “sentido común” del pueblo español, caracterizado, según defendió, por su solidaridad y memoria histórica. Sánchez planteó que los populares deberían tener en cuenta estas voces a la hora de definir su postura sobre la regularización de migrantes.

Europa Press informó que Sánchez dedicó otro tramo de su discurso a criticar la actitud de la oposición, acusándola de basar su política en el “insulto, incoherencia e inoperancia”. Recordó que la candidata socialista a la presidencia de Aragón, Pilar Alegría, fue blanco de “bastantes” agravios durante la campaña electoral, y atribuyó esos ataques a una supuesta “soberbia y mala educación” de sus adversarios. Según Europa Press, Sánchez reafirmó su respaldo a la candidata y destacó la importancia de frenar la oposición apoyando su proyecto.

El presidente del Gobierno abundó en ejemplos para ilustrar lo que tachó de comportamiento contradictorio del PP respecto a temas nacionales e internacionales. Señaló que los populares firmaron el Pacto de Estado contra la Violencia de Género o aprobaron el acuerdo Mercosur en Bruselas, pero después, una vez en España, exigieron que esas medidas no se aplicaran. Manifestó que las decisiones del PP en estos ámbitos también habrían estado condicionadas por la posición adoptada por Vox.

Sánchez extendió sus críticas a Vox, cuestionando la congruencia del partido respecto al sector primario, afirmando que sus líderes “callan como lacayos cuando el que les manda, el del otro lado del Atlántico, impone aranceles”, citó Europa Press. De esta forma, relacionó la postura de Vox frente a intereses externos y su impacto en los productores nacionales.

En relación con asuntos internos del partido socialista, el jefe del Ejecutivo defendió al ministro de Transporte, Óscar Puente. Sánchez advirtió que no admitirá “lecciones” de Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, al que acusó de mentir al afirmar que estaba siendo informado “en tiempo real” sobre la situación creada por la DANA en Valencia. Resaltó el trabajo de Puente “al pie del cañón y dando la cara desde el primer momento de la tragedia”, refiriéndose de nuevo al accidente ferroviario.

La intervención de Sánchez, detalló Europa Press, estuvo marcada por un episodio en el que recibió un insulto del público. La sala respondió con aplausos y muestras de respaldo al presidente, quien agradeció el gesto y sostuvo que quienes recurren al insulto “no tienen argumentos ni nada que ofrecer a la sociedad”.

Abordando el contexto electoral aragonés de cara a las próximas elecciones del 8 de febrero, Sánchez aseguró que la ciudadanía se enfrenta a dos modelos de gestión: el representado por PP y Vox y el propuesto por el PSOE. Animó a quienes deseen contener los avances de la oposición a votar por Alegría para “hacer avanzar a la región”. Según publicó Europa Press, Sánchez consideró que “Aragón no necesita ni los insultos, ni la soberbia de Azcón, ni la misoginia ni tampoco el odio de Abascal. Aragón necesita Alegría, y la alegría la va a traer el Partido Socialista”.

En su crítica a la administración autonómica, Sánchez señaló que los gobiernos del PP no habrían reforzado el Estado del Bienestar, a pesar de los 300.000 millones de euros transferidos a las comunidades autónomas, argumentando que “no han fortalecido el Estado del Bienestar porque sencilla y llanamente no creen en el ascensor social”. Reclamó la necesidad de un cambio de gobierno en Aragón, que, a su juicio, debe estar liderado por una mujer como Pilar Alegría para superar “dos años y medio de gobierno cruzado de brazos de Azcón”.

En sus acusaciones contra el ejecutivo aragonés, Sánchez apuntó al “sectarismo ideológico” de su dirigente, a quien reprochó atribuirse logros que no le corresponden en distintas áreas: industria, energía y educación. El presidente señaló que, mientras Azcón critica la política energética del Gobierno central, también presume del aumento de la potencia de energía renovable de Aragón y de la consecuente reducción de costes energéticos en los últimos siete años. Además, denunció que el gobierno regional celebra los avances en formación profesional aunque mantenga sus críticas al sistema educativo estatal.

La política de vivienda también fue motivo de desencuentro, ya que Sánchez criticó que el ejecutivo autonómico no aplicara la ley de vivienda ni firmara la quita de deuda. Interpretó estas decisiones como una consecuencia del “sectarismo ideológico” y de la negativa a aceptar la intervención pública en mercados considerados disfuncionales. En sus palabras, “esa es la diferencia entre ellos y nosotros”.

Por último, Sánchez empleó un ejemplo internacional haciendo alusión al activismo de Bruce Springsteen en Minnesota en contra de la política migratoria adoptada por sectores conservadores de Estados Unidos. Cuestionó si las medidas contrarias a la migración que se rechazan en otros países deben ser aceptadas en Europa, España o Aragón. Finalizó su intervención animando a los votantes a participar en las urnas el próximo 8 de febrero.