
En la madrugada del domingo 29 de marzo, España cambiará una hora sus relojes, de modo que a las 02:00 horas pasará a ser las 03:00 horas. Esta modificación responde al horario de verano, una medida nacida con el objetivo de reducir el consumo energético, pero cuya eficacia permanece en discusión décadas después de su implantación.
La cuestión central sobre la que se centra el debate es que los estudios recientes señalan que el impacto del cambio horario en el ahorro de energía puede ser marginal o nulo. La práctica, que comenzó a aplicarse tras la crisis energética de los años setenta, pretendía aprovechar más horas de luz durante el periodo de mayor actividad, pero los datos actuales ponen en duda los beneficios que motivaron su adopción inicial.
PUBLICIDAD
Según ha señalado la Sociedad Española de Sueño (SES), el horario de invierno contribuye a que el ritmo biológico de la población sea más estable, lo que puede favorecer un mejor rendimiento intelectual y contribuir a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, insomnio o depresión. En su opinión, mantener esa franja horaria de forma permanente sería más beneficioso para el conjunto de la sociedad, especialmente en colectivos como niños y personas mayores, más sensibles a los trastornos asociados a los cambios de hora.
Qué se sabe del impacto energético real del cambio horario
Desde hace décadas, el principal argumento para mantener el actual sistema ha sido la posibilidad de ahorrar energía mediante la adaptación de los horarios a la luz solar. Sin embargo, según ha recordado el Gobierno español en una reunión de ministros del ramo de la Unión Europea el año pasado, no existe evidencia científica sólida que confirme un ahorro significativo derivado de este cambio. De hecho, la propia Administración ha advertido acerca de posibles consecuencias negativas sobre la salud y el bienestar de la población, como las que también identifica la SES.
PUBLICIDAD
El origen del cambio horario moderno se encuentra en el contexto de la crisis energética de los años setenta, cuando diferentes países buscaron mecanismos para limitar el consumo eléctrico. El planteamiento consistía en aprovechar mejor la luz solar durante las horas de actividad habitual. Aunque algunos expertos aún defienden la lógica subyacente, como el físico de la Universidad de Sevilla José María Martín Olalla, quien ha declarado que este sistema “funciona mejor de lo que se piensa”, la realidad actual es más compleja.
Martín Olalla sostiene que la medida ayuda a sincronizar los ritmos sociales con la variación estacional de la luz, lo que, desde la perspectiva energética, podría traducirse en una reducción de la necesidad de iluminación artificial en la tarde-noche. Un argumento similar mantiene Martín Perea, director del Máster en Energías Renovables de la Universidad Europea, quien defiende que el cambio de horario permite “recolocar” una hora de luz en momentos de mayor actividad, lo cual sugiere teóricamente cierto margen de eficiencia.
PUBLICIDAD
Ambos expertos advierten, sin embargo, que es casi imposible precisar la magnitud real de ese ahorro, debido a que los hábitos de consumo energético han cambiado radicalmente. En la actualidad, aspectos como la climatización, la digitalización y el uso intensivo de dispositivos electrónicos pesan mucho más en la factura eléctrica, mientras que la iluminación representa ahora una proporción cada vez menor del consumo total.
La cifra que cambia el diagnóstico

Los estudios más recientes desarrollados en distintos países constatan que el ahorro real puede ser tan bajo que resulte irrelevante y, en ciertos escenarios, incluso inexistente. Algunos análisis concluyen que el adelanto horario puede incrementar el uso de calefacción en mañanas frías y aumentar el gasto en ocio y transporte durante tardes más largas. Estos cambios sugieren que la eficiencia energética depende hoy más de elementos estructurales -como el aislamiento de edificios o el avance de las energías renovables- que de la luz natural disponible.
PUBLICIDAD
El debate sobre la conveniencia o no del cambio de hora se ha extendido al conjunto de Europa. En 2019, la Comisión Europea propuso suprimir este ajuste temporal y permitir que cada país decidiera un régimen horario fijo, pero la falta de acuerdo entre los Estados miembros ha dejado la propuesta bloqueada. Desde entonces, la cuestión permanece en un limbo político sin progresos relevantes, a pesar de que algunos responsables comunitarios han calificado el sistema como una “complicación innecesaria”.
En el caso de España, otros sectores ponen en valor argumentos distintos. El turismo y el ocio, fundamentales en la economía nacional, obtienen ventajas de los días más largos durante el verano. Frente a esta visión, la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) defiende mantener de manera indefinida el horario de invierno, pronunciándose a favor de los beneficios saludables y la mejora de la conciliación de la vida personal y laboral.
PUBLICIDAD
A la espera de una decisión común en la Unión Europea, los residentes en España continúan adelantando y retrasando el reloj dos veces al año. Esta dinámica persiste, según las fuentes citadas, más por costumbre que por un motivo energético claramente acreditado, en un escenario marcado por cambios profundos en los patrones de consumo y el contexto tecnológico.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Bonoloto: comprobar resultado del sorteo del miércoles 26 de agosto de 2026
Con este sorteo no sólo puedes ganar millones de euros en premios, sino que parte del dinero recaudado va para beneficios sociales

Hamburguesa de berenjena: una receta fácil y crujiente con la que conquistarás el paladar de tus invitados
Es un plato sencillo y una gran opción para que los más pequeños de la casa coman saludable

Super Once: estos son los números ganadores del Sorteo 5
Juegos Once publicó la combinación ganadora del sorteo 5 de las 21:15 horas

Un millón de flores de papel para decorar este pueblo portugués: la fiesta sin fecha fija que regresa tras 11 años
La localidad del Alentejo, junto a la frontera con España, vuelve a transformar su centro histórico con millones de flores de papel hechas a mano por los vecinos

Los expertos en felinos coinciden: que un gato duerma contigo no es siempre señal de afecto, estas son las razones
La temperatura, la comodidad o la confianza explican por qué los felinos buscan dormir junto a sus dueños



