Inés Morencia
Valladolid, 5 dic (EFE).- El Real Valladolid sigue sin rumbo deportivo e institucional pese a seguir vivo en la Copa del Rey, en busca de candidatos al banquillo para suplir al destituido Paulo Pezzolano, mientras el entrenador provisional y del filial, Álvaro Rubio, volverá a dirigir al equipo en Las Palmas, esta vez en liga.
Aunque Pezzolano ha pagado los platos rotos de la desastrosa trayectoria del equipo este año, la mirada de los aficionados se dirigen al presidente del club, Ronaldo Nazario, y también al director deportivo, Domingo Catoira, como responsable de los fichajes para lograr, sin demasiado éxito, el objetivo de la permanencia.
Autorizó también la salida de jugadores clave como Boyomo (Osasuna) y Monchu (Aris Salónica) que podían haber aportado mucho al equipo, y diseñó una plantilla que está dejando mucho que desear en el terreno de juego.
Se ha desembolsado una cantidad ingente de dinero por futbolistas que, gracias a la cláusula firmada si se ascendía a Primera, no aportan nada, y por otros que han llegado y tampoco han demostrado valer lo que se ha pagado por ellos.
Desde la entidad se asegura que están trabajando para que la dinámica negativa pueda revertirse, y se siguen buscando candidatos para el banquillo -se habla de Antonio Hidalgo, Francisco, Alessio Lisci e incluso de Paulo André, que llegaría también procedente del Cruzeiro, como Paulo Pezzolano-.
El club ha puesto al frente del banquillo al exjugador Álvaro Rubio, técnico del filial (Real Valladolid Promnesas/2ª RFEF), que debutó con éxito de resultado el pasado martes en Ávila (2-4), en Copa del Rey, y que en Las Palmas afrontará su segundo encuentro como máximo responsable, más allá de alguna sustitución por sanción de Pezzolano.
No tiene experiencia en Primera pero ha formado parte del cuerpo técnico del primer equipo durante seis años junto a Luis César Sampedro, Sergio González y el propio Pezzolano.
Le tocó preparar el choque copero ante el Real Ávila, en el que los vallisoletanos tuvieron que remontar, pero también aspectos positivos como la reaparición de Marcos André, de César de la Hoz o Latasa.
Ahora toca enfrentarse a Las Palmas, un equipo que ha remontado desde la llegada del técnico Miguel Martínez, y que ha sido capaz de ganar al líder, el Barcelona, lo que les ha insuflado más confianza y seguridad para recibir a los blanquivioletas.
El Real Valladolid no gana desde el pasado 18 de octubre, y sumar de tres en tres resulta ya algo acuciante. En caso de lograrlo ante el conjunto insular, podría permitir a Rubio pasar de la interinidad al puesto fijo. EFE
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