París, 30 jul (EFE).- La esgrimista Lucía Martín-Portugués, eliminada en su primer combate en los Juegos Olímpicos en sable, reiteró su "decepción" por su pronta despedida de París pero también se mostró molesta con las críticas recibidas tras la eliminación "en vez de alegrarse por todo lo conseguido en este ciclo olímpico" para España.
Lucía Martín-Portugués, que tenía depositadas muchas esperanzas en estos Juegos, perdió con la húngara Anna Marton en el primer combate en el tablón del 32 y salió de la competición destrozada, llorando y lamentando la oportunidad pérdida.
Tras su actuación, y debido a las críticas recibidas en redes sociales, la madrileña expresó en Instagram su malestar por los comentarios ofensivos hacía su persona.
"Me gustaría poder recordaros a todos que detrás de las pantallas hay personas. Personas que pueden leer vuestros comentarios en los medios de comunicación y sentirse todavía peor después de esforzarse muchísimo para llegar hasta aquí. Para mi desgracia no soy de un deporte súper mediático que esté acostumbrado a este tipo de comentarios y por eso supongo que duelen más", declaró en su comunicado en redes sociales.
"Siempre he querido poder devolverle a mi país en unos Juegos Olímpicos todo lo que España me ha hecho sentir a mi representándola por el mundo y cosechando éxitos. Esta vez no ha podido ser y para mi desgracia muchos espectadores de los Juegos se han vuelto profesionales de la esgrima y han estado juzgando mi nivel deportivo y algunos hasta la carrera universitaria que estudio para mi futura retirada del deporte, sin saber nada de mí y mucho menos del deporte de alto nivel", confesó.
"Poder acabar el año dejando a España entre los mejores 4 mejores países del mundo me parece algo precioso, pero la gente ha decido criticarme por perder en segunda ronda en vez de alegrarse por todo lo que he conseguido para mi país en todo este ciclo olímpico", señaló.
Una de las consecuencias de esta eliminación en París podría ser la pérdida de la beca ADO que la permite entrenar y competir dedicándose plenamente a ello.
"Los deportistas cobramos año a año dependiendo de nuestro resultado en el evento más importante en este caso los JJOO. Y es normal que me sienta preocupada por mi futuro en el deporte. Siento haberos decepcionado. Más lo estoy yo, creedme", concluyó.
Lucía Martín-Portugués, de 33 años, se marcha a casa con un sabor amargo, pero con el orgullo de devolver a la esgrima femenina a los Juegos Olímpicos 16 años después.
Desde Pekín 2008, cuando José Luis Abajo 'Pirri' logró el bronce en espada, la única medalla española olímpica en este deporte, no había una mujer española en competición. EFE
drl/hbr

