El discurso de la ley y el orden entra de lleno en la campaña electoral: PP y Vox salen en tromba contra el Gobierno y los inmigrantes tras los disturbios en Barcelona

Aunque sin pruebas sobre la identidad de los alborotadores, Santiago Abascal ha señalado al “islamoizquierdismo” y Alberto Núñez Feijóo ha vinculado la violencia con la negativa de la izquierda política a abandonar el poder

Varias personas causan disturbios, a 24 de octubre de 2026, en Barcelona, Cataluña. (Lorena Sopêna/Europa Press)
Varias personas causan disturbios, a 24 de octubre de 2026, en Barcelona, Cataluña. (Lorena Sopêna/Europa Press)
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Los altercados en Barcelona de este pasado fin de semana han servido de munición para la derecha en una nueva jornada de precampaña electoral de alto voltaje, con el telón de fondo de las protestas sociales en toda Europa.

Bajo el pseudónimo de ‘Blocus’, una plataforma de perfiles anónimos de TikTok llamó a los jóvenes a reunirse el sábado en la plaza de Catalunya de Barcelona, siguiendo la estela de las movilizaciones estudiantiles francesas, que han derivado en violencia callejera y han catapultado al partido de Marine Le Pen. Lo que comenzó como una supuesta concentración en defensa de la educación terminó con escaparates reventados, comercios saqueados, contenedores en llamas y enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra, mientras grupos de adolescentes se dispersaban por el centro de la ciudad. Las cifras: 128 detenidos, más de la mitad menores de edad, y 15 policías heridos. Mientras, el presidente del Gobierno y candidato del PSOE, Pedro Sánchez, compartía kilómetros con el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y la derecha ha salido en tromba para acusar sin pruebas al Ejecutivo y sacar a relucir el discurso xenófobo. El discurso de la ley y el orden, que se había venido intensificando desde los sucesos en Ceuta, ha entrado de lleno en la campaña electoral.

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Con esta idea disparó primero el líder de Vox, Santiago Abascal, quien apuntó al inmigrante por los incidentes registrados en la ciudad condal: “Que los eduquen en su país”, escribió en un mensaje en la red social X. El líder de la extrema derecha, que vive un momento dulce en las encuestas precisamente por el tirón del discurso antimigratorio, aprovechó para arremeter contra el presidente del Gobierno y sus políticas: “De Ceuta a Barcelona, las milicias de Sánchez destruyendo todo lo que pueden”, ha añadido.

Horas después se referiría a ello su portavoz en el Parlament, Joan Garriga, quien vinculó la violencia con lo que ha denominado “islamoizquierdismo”, acusando al socialismo de “permitir que la inseguridad se extienda por Cataluña”. Desde la extrema derecha catalana, que no compite el 29-N, la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, describió a los manifestantes como “inmigrantes subsidiados destruyendo Cataluña”. “No son estudiantes indignados pidiendo mejor climatización en las aulas”, escribió en la misma red social.

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Una concentración de 600 jóvenes en el centro de Barcelona convocada por redes sociales ha derivado este sábado en saqueos de comercios, barricadas, quema de mobiliario urbano y enfrentamiento con los Mossos d'Esquadra. (EFE)
Una concentración de 600 jóvenes en el centro de Barcelona convocada por redes sociales ha derivado este sábado en saqueos de comercios, barricadas, quema de mobiliario urbano y enfrentamiento con los Mossos d'Esquadra. (EFE)

El PP puede pescar en aguas de Vox con Xavier García Albiol

A rebufo ha ido la derecha moderada. Primero ha sido a través de Junts per Catalunya, que equiparó los incidentes con la violencia callejera en Francia, que ya acumula el millar de detenidos: “Cataluña no puede ser un país donde unos levantan la persiana cada mañana y otros la revientan por la noche: esto no es Francia ni queremos que lo sea”, apostilló la candidata Míriam Nogueras. Después haría lo propio el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, vinculando los disturbios con una presunta negativa de la izquierda a “abandonar el poder” y su voluntad de resistir “con violencia”. “Como han perdido la calle, quieren incendiarla”, ha aseverado Feijóo en un mitin en Salamanca.

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, vincula los violentos disturbios en Barcelona con la izquierda política, a la que acusa de resistirse a abandonar el poder “con violencia”

Uno de los principales beneficiados de este discurso puede ser el candidato del Partido Popular por la lista de Barcelona, Xavier García Albiol. El alcalde ha encadenado mayorías absolutas con una campaña centrada en vincular inmigración y delincuencia, y su nombramiento fue el fichaje estrella con el que Génova sueña con disputar votos a Vox este 29-N. Gran parte de la campaña se juega en Cataluña, la segunda circunscripción que más escaños reparte y donde Feijóo se quedó a solo cuatro de conseguir los suficientes para quedarse con La Moncloa.

Qué se sabe de las protestas

El discurso de PP y Vox, no obstante, choca con la versión oficial. Porque ni los alborotadores venían de Francia, como así acabó confirmando la comisaria jefa de los Mossos, Sílvia Catà; ni se conoce quién está detrás de la plataforma anónima, que acabó sorprendiendo a la propia policía autonómica. “Más recursos, mejores instalaciones, profesorado suficiente, una educación de calidad”, rezaba la convocatoria, que animaba a salir a la calle “como en Francia”. La plataforma incluía un código QR para unirse a grupos de Telegram o WhatsApp en los que se daban indicaciones sobre cómo participar en la protesta: de negro, con el rostro tapado y, a ser posible, con material pirotécnico. Los Mossos todavía analizan la circulación de estos mensajes en colaboración con otros cuerpos policiales europeos.

Según una adolescente que acudió a la manifestación y a la que entrevistó el domingo la Agencia EFE, la concentración no tenía nada que ver con los estudiantes: “No iban a manifestarse, sino a delinquir”. Esta alumna de segundo de ESO de un instituto de Barcelona lamentó que los graves disturbios “están manchando el nombre” del colectivo de estudiantes y aseguró que el grueso de los que acudieron a la convocatoria “solo querían liarla”, sin ningún interés en las reivindicaciones educativas.

Los Mossos d'Esquadra han detenido a un centenar de personas, una cuarta parte de ellos menores de edad, por su presunta relación con los disturbios desatados este sábado por la tarde en una protesta de jóvenes en el centro de Barcelona.

Nada de esto ha evitado que el tema haya saltado a la primera línea de la campaña electoral. En la diana de la derecha ha estado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. El Gremio de Restauración de Barcelona también señaló al edil socialista por no evaluar correctamente el riesgo de la convocatoria y criticó que el dispositivo policial para dar respuesta a los altercados fue “insuficiente”. El alcalde ha rechazado estas críticas, defendiendo que el dispositivo fue el adecuado, aunque los disturbios se convirtieron en un “hecho muy incontrolable” por su “imprevisibilidad”.

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