Samuel Plá, experto en linces ibéricos: “Empezamos con 94 ejemplares y ahora tenemos más de 2.600. Es un proyecto conocido mundialmente”

El especialista en esta especie protegida y guía de safaris de fauna silvestre habla con ‘Infobae’ sobre la historia de éxito del felino y las amenazas a las que continúa enfrentándose

El lince ibérico, una vez al borde de la extinción, se ha recuperado gracias a esfuerzos de conservación. Descubre su historia, las amenazas actuales y cómo puedes vivir una experiencia única para avistarlo en España.

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El lince ibérico (Lynx pardinus) se ha convertido en el icono absoluto de la fauna de nuestro país. Esto no se debe únicamente al hecho de que sea un felino endémico, lo que significa que su área de distribución natural se restringe exclusivamente a la península Ibérica, sino también a que es todo un ejemplo de lo que somos capaces de hacer en materia de conservación cuando hay interés, esfuerzo humano y económico para evitar la desaparición de nuestro patrimonio natural.

La historia de éxito del lince, que en 2024 pasó de estar “en peligro de extinción” a “vulnerable” gracias a dos décadas de trabajo, ha dado la vuelta al mundo. En consecuencia, muchas personas a lo largo y ancho del globo se han interesado por este felino, por lo que en España comienzan a surgir cada vez más propuestas para observarlo en libertad.

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Cría de lince ibérico, en Hotel La Caminera Club de Campo. (Marta Sierra/Infobae España)
Cría de lince ibérico, en Hotel La Caminera Club de Campo. (Marta Sierra/Infobae España)

En el corazón del paisaje mediterráneo de Ciudad Real, entre olivares y encinas, el Hotel La Caminera Club de Campo ofrece desde junio de 2026 esta posibilidad. A su terreno privado de más de 1.000 hectáreas llegó hace ya algunos años el lince ibérico, procedente de reintroducciones realizadas en una finca cercana. Allí encontraron agua potable y abundancia de conejo, lo que hizo que algunos ejemplares acabasen quedándose.

“La experiencia consiste básicamente en hacer un safari como los que podemos ver en África. Lo mismo, pero con la fauna ibérica. Estamos muy enfocados en el avistamiento del lince ibérico porque aquí hay una muy buena población y tenemos grandes oportunidades de verlo”, explica a Infobae Samuel Plá, guía de la experiencia que ofrece el Hotel La Caminera y fundador de Lynxperience, empresa dedicada a la observación de fauna salvaje.

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Samuel Plá, guía de fauna en Hotel La Caminera Club de Campo y fundador de Lynxperience. (Marta Sierra/Infobae España)
Samuel Plá, guía de fauna en Hotel La Caminera Club de Campo y fundador de Lynxperience. (Marta Sierra/Infobae España)

Plá, que es naturalista y técnico de vida silvestre, cuenta con más de 20 años de experiencia en proyectos de conservación de especies amenazadas, lo que le ha llevado a especializarse en animales endémicos de la península, como el lince ibérico y el águila imperial ibérica.

De 94 a más de 2.600 linces ibéricos

Durante años, este animal fue el felino más amenazado del planeta, lo que motivó que científicos y conservacionistas se volcasen para evitar su extinción. Su proyecto de recuperación, de hecho, ha sido el “más importante” a nivel europeo, “en el que más dinero se ha invertido”.

Crías de lince ibérico. (Marta Sierra/Infobae España)
Crías de lince ibérico. (Marta Sierra/Infobae España)

En el año 2002 se realizó un censo para comprobar cuantos ejemplares de este mamífero único en el mundo quedaban y el resultado fue muy preocupante: solamente 94. Desde ese momento, el primer objetivo fue estabilizar la población existente, que esos escasos linces ibéricos no desapareciesen.

En la actualidad, la especie ya no está catalogada como “en peligro de extinción” y según el último censo contamos con más de 2.600 ejemplares. Este proyecto de conservación, según explica el experto, es hoy “conocido mundialmente”, lo que manda un mensaje a todo el planeta de que restaurar la fauna es posible. “Es una historia de éxito y estas historias de éxito hay que contarlas y visualizarlas”.

Lince ibérico. (Marta Sierra/Infobae España)
Lince ibérico. (Marta Sierra/Infobae España)

De hecho, este animal puso sobre la mesa en nuestro país la importancia de cuidar la fauna y los hábitats en los que vive. Demostró que la crisis de la biodiversidad a la que nos enfrentamos —y de la que somos en gran medida responsables— no es un camino que no admita cambios de sentido, que es posible actuar para revertirla, pero que para ello se necesita paciencia, cooperación, ciencia y un interés real por el resto de seres vivos con los que compartimos el planeta.

Las amenazas actuales del lince ibérico

Pese a esta progresiva recuperación y a la protección de la que goza la especie en la actualidad, “no se puede bajar la guardia”, pues todavía se enfrenta a amenazas que podrían revertir su tendencia ascendente. Tal y como explica el guía de safaris, una de ellas tiene relación directa con su dieta: las enfermedades del conejo.

Vista de la finca del Hotel La Caminera Club de Campo desde el coche en el que se hacen los safaris de fauna ibérica. (Marta Sierra/Infobae España)
Vista de la finca del Hotel La Caminera Club de Campo desde el coche en el que se hacen los safaris de fauna ibérica. (Marta Sierra/Infobae España)

“El lince es un especialista en la dieta, el 90-95 % es conejo”. Aunque es capaz de comer otras especies como perdices, ratones, pájaros pequeños o incluso ungulados si su principal fuente de alimento escasea, una reducción drástica de las poblaciones de conejo por una enfermedad podría poner en peligro la supervivencia del lince.

“Ya hemos pasado por varias enfermedades del conejo y no estamos a salvo de que vuelva a pasar”. Es el caso de la mixomatosis, enfermedad vírica de origen americano que fue introducida de forma deliberada en 1952 en Francia: tal y como explica la Organización Mundial de Sanidad Animal, un médico y bacteriólogo quiso reducir la población de conejos en su finca, por lo que inoculó el virus en algunos ejemplares; la enfermedad rápidamente se expandió por Europa continental y Reino Unido, llegando a España y reduciendo drásticamente las poblaciones de conejos.

Lince ibérico. (Marta Sierra/Infobae España)
Lince ibérico. (Marta Sierra/Infobae España)

Después, a finales de la década de los 80, le tocó el turno a la enfermedad hemorrágica del conejo (EHV), que desde entonces se ha ido expandiendo y apareciendo en años sucesivos mediante nuevas variantes del virus, como la conocida como RHDV2, detectada por primera vez en España en el otoño de 2011. La menor disponibilidad de alimento afecta a la capacidad reproductiva del lince y aumenta la dificultad para mantener sus poblaciones.

Plá explica que también se enfrentan al riesgo de atropellos en las carreteras. De hecho, según el último censo difundido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en 2025 murieron atropellados 212 linces. A esto se suman “el uso de artes ilegales para la caza o el furtivismo”, por lo que, pese a que la especie está evolucionando favorablemente, “no debemos bajar la guardia”.

Una de las hembras de lince ibérico con sus crías. (Marta Sierra/Infobae España)
Una de las hembras de lince ibérico con sus crías. (Marta Sierra/Infobae España)

¿Cuándo se recuperará totalmente el lince?

El lince ibérico está avanzando hacia su recuperación, pero todavía no ha salido de la zona de peligro, pues continúa figurando en la categoría de “vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Para que llegue el momento en el que se encuentre en un estado de conservación favorable, es necesario que la población de la especie continúe aumentando en la península Ibérica.

“Hace unos años nos juntamos toda la gente que trabaja con el lince de Portugal y de España en Sevilla y nos hicimos la pregunta de cuál sería el estatus perfecto para decir: ‘El lince se ha recuperado’”, explica Plá. Para alcanzar este hito se necesitarán “al menos 750 hembras reproductoras”. Además, “para nosotros lo ideal sería tener al menos ocho núcleos diferentes repartidos por España”.

Lince ibérico. (Marta Sierra/Infobae España)
Lince ibérico. (Marta Sierra/Infobae España)

Cómo ver al lince ibérico en libertad

En España, los safaris para observar fauna salvaje todavía están al inicio de su carrera, frente a lo que ocurre en otras partes del mundo como en África o en la India, donde esta industria se desarrolla desde hace muchos años. Sin embargo, en nuestro país ya comienzan poco a poco a ganar popularidad.

Observar al lince ibérico en estas u otras experiencias similares en el medio natural es posible durante todo el año, según explica el técnico de vida silvestre. También en verano, aunque en esta época, debido a las altas temperaturas, permanecen inactivos durante más horas. “El inconveniente es que tienes que salir muy temprano o tienes una oportunidad a última hora de la tarde”.

Finca del Hotel La Caminera Club de Campo. (Marta Sierra/Infobae España)
Finca del Hotel La Caminera Club de Campo. (Marta Sierra/Infobae España)

Para Plá, la mejor época del año para observar al lince ibérico en la naturaleza es “en enero y en diciembre, que es la época de celo”. En este periodo, los machos, que “son muy territoriales”, “están todo el rato moviéndose y tenemos más oportunidades de verlos”. Sin embargo, durante otros meses también es buen momento para este tipo de actividades, pues es posible encontrar a los cachorros con las madres. “Es muy buena época para ver muchas interacciones”.

Estas experiencias, además, según explica el guía del Hotel La Caminera, pueden ser beneficiosas para la conservación de especies, pues permiten mantener en buenas condiciones las fincas privadas en las que muchas veces se realizan estas actividades. La clave está en que estos safaris se hagan “siempre de manera muy respetuosa” con la fauna y el entorno, y evitando la masificación para que lo que ha costado tanto recuperar no vuelva a sufrir un retroceso.

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