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La subida de precios obliga a más de la mitad de los españoles a ‘sacar’ la carne y el pescado de su cesta de la compra

El 52,5% de la población ha reducido el consumo de algún producto al encarecerse los alimentos un 36% en los últimos cinco años

Dos manos sostienen una bandeja de salmón y otra de carne roja sobre un carro de supermercado con vegetales, jugo, pan y tomate.
Un consumidor saca una bandejas de salmón y otra de carne roja de su carro en un supermercado. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La subida de los precios está cambiando la alimentación de los españoles. Más de la mitad de la población, el 52,5%, asegura haber reducido el consumo de algún producto de la cesta de la compra debido al encarecimiento de los alimentos, en un contexto marcado por una inflación que alcanzó el 3,6% en julio. El ajuste afecta especialmente a dos productos de la dieta mediterránea: el pescado y la carne.

Entre las personas que reconocen haber cambiado sus hábitos de compra por el aumento de los precios, el 55,2% afirma haber reducido el consumo de pescado y el 50,2% el de carne, según recoge el III Estudio sobre Conductas sostenibles de la población española realizado por Triodos Bank.

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El incremento del coste de los alimentos se ha visto reflejado en el dato adelantado del IPC interanual de julio, que recoge una nueva subida de precios del 0,5% en la cesta de la compra, lo que sitúa el coste de los productos básicos “muy cerca del máximo alcanzado el pasado mes de abril”, reconocen fuentes de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

“La retirada de las ayudas a los carburantes y la electricidad, junto con la prolongación de la guerra de Irán repercuten en una nueva subida de los precios, especialmente de los alimentos frescos”, inciden las mismas fuentes.

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Infografía con un carro de supermercado lleno de pescado, carne, huevos, fruta y verdura; gráficos con porcentajes de IPC y alimentos; calendario de julio y mano con cartel de IVA.
Infografía que detalla cómo la inflación afecta al consumo de alimentos en España. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las cifras son tajantes. El IPC en España acumula una subida general del 23,9% en los últimos cinco años; y de alrededor del 36% en los alimentos en el mismo periodo. Motivo por el que la OCU ha solicitado al Gobierno reducir el IVA en los alimentos básicos del 4% al 0%. “La reducción del IVA debería incluir a la carne y el pescado, una partida difícil o muy difícil de afrontar para un elevado número de familias”, señalan desde la organización de consumidores.

Fruta y huevos también salen de la cesta

Los recortes en el consumo de carne y pescado por parte de los españoles no son los únicos. La ‘tijera’ también llega a otros alimentos básicos. Así, el 24,7% de los encuestados por Triodos Bank asegura haber reducido la compra de fruta, mientras que el 21,7% ha hecho lo propio con los huevos.

Por su parte, la verdura registra un recorte del 14,6% y la leche, del 10,1%. El resultado dibuja una cesta de la compra en la que el precio gana peso a la hora de decidir qué entra y qué queda fuera de ella.

El estudio también muestra diferencias significativas por edad y sexo. Las mujeres modifican su cesta de la compra con mayor frecuencia que los hombres: un 56,7% frente a un 48,1%. Entre los jóvenes de 18 a 25 años, el porcentaje asciende también al 56,7%, mientras que entre los mayores de 65 años se reduce al 47,4%.

Cuando los ingresos no aumentan al mismo ritmo que los precios: los españoles pierden hasta 1.200 euros de poder de compra por la inflación.

Lejos de una dieta saludable

En este escenario, la directora de Comunicación de Triodos Bank en España, Aurora García, reconoce que el precio de los alimentos influye no solo en el gasto de los hogares, sino también “en lo que podemos permitirnos incorporar a nuestra dieta”, recoge Europa Press.

“Cuando el encarecimiento dificulta el acceso a alimentos frescos y de calidad, el impacto es indicativo de muchos factores y además trasciende lo económico”, añade García. A su juicio, el problema tiene también una dimensión social y alimentaria, especialmente cuando los productos que pierden presencia en la cesta son alimentos frescos que forman parte de una dieta saludable.

El coste, la principal barrera para el consumo de alimentos ecológicos

El informe recoge la necesidad de facilitar el acceso a productos de proximidad y a una alimentación más sostenible. En palabras de García, favorecer una alimentación saludable, sostenible y de proximidad “es fundamental para avanzar hacia un sistema alimentario más justo”.

Aunque el 64,2% de los españoles consume productos ecológicos, orgánicos o de proximidad, no lo hacen de forma habitual. Solo el 16% afirma comprarlos habitualmente, frente al 48,2% que lo hace de forma ocasional. Un 35,8% reconoce que nunca o casi nunca adquiere este tipo de productos.

El principal argumento hace referencia de nuevo al bolsillo. El 58,5% de los encuestados identifica el precio elevado como el principal obstáculo para incorporar estos alimentos a su cesta o aumentar su consumo. A mucha distancia aparecen otros factores como la falta de interés, señalada por el 10,5%; la desconfianza sobre su autenticidad, con un 10,3%, y la dificultad para encontrarlos en los establecimientos habituales, que apunta el 9,2%.

Una mujer realiza la compra y pasa por la sección de frutería.
Una mujer hace la compra en un supermercado.

La percepción se mantiene incluso entre quienes ya consumen productos ecológicos, orgánicos o de proximidad de forma ocasional. En este grupo, el 61,2% considera que el coste es el principal impedimento para comprarlos con mayor frecuencia. Entre quienes nunca o casi nunca los adquieren, el precio también ocupa el primer lugar, con un 59,5%, aunque en este caso aumenta el peso de la falta de interés.

Preguntados por las medidas que podrían impulsar el consumo de estos productos, casi la mitad de los españoles, el 49,2%, apuesta por reducir sus precios. Las ayudas públicas a la agricultura ocupan el segundo lugar, con un 20,5%, seguidas de una mayor regulación favorable a estos productos, con un 12,3%, y de una mayor concienciación de los consumidores, con un 8,6%.

Casi la mitad de los hogares desperdicia comida

Mientras más de la mitad de los españoles asegura haber recortado productos de su cesta por el encarecimiento, el 44,4% reconoce que en su hogar se desperdicia comida. La principal causa es la falta de planificación, señalada por el 40,5% de quienes admiten desperdiciar alimentos.

La caducidad aparece como segundo motivo, con un 31,6%, seguida de la compra excesiva, con un 13,6%, y de la falta de tiempo para cocinar, con un 13,4%. El desperdicio presenta además una brecha muy marcada por edades. Entre los jóvenes de 18 a 25 años alcanza el 57,6%, mientras que entre los mayores de 65 años cae hasta el 29,8%. Según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en 2024 se desperdiciaron en España 1.125 millones de kilos o litros de alimentos.

Una mujer compra carne. (Jesús Hellín / Europa Press)
Una mujer compra carne. (Jesús Hellín / Europa Press)

Canarios, los más afectados por los precios

Las diferencias también aparecen entre comunidades autónomas. Canarias encabeza el porcentaje de personas que han recortado algún producto de su cesta de la compra por la escalada del precio, con un 65,1%. Le siguen Baleares, con un 58,6%, y Castilla-La Mancha, con un 57,7%. En el extremo contrario se encuentran País Vasco, donde el porcentaje baja hasta el 43%; La Rioja, con un 44,6%; y Aragón, con un 48,2%.

El mapa refleja así que la presión sobre la cesta de la compra no se distribuye de manera uniforme, aunque el precio se ha convertido en un factor determinante para una parte creciente de los consumidores. La alimentación, una de las partidas más difíciles de eliminar del presupuesto familiar, empieza a ajustarse también a golpe de precio.

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