Daniel Vila, economista, defiende la intervención del Estado en la vivienda: “El mercado y la hipoteca nos colocaron la crisis del ladrillo”

El experto reclama más regulación y planificación pública para proteger a las familias en riesgo de exclusión

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Imagen del economista Daniel Vila en el programa 'laSexta Xplica' y vivienda pública en construcción en Castellón.
Nuevas promociones de vivienda del Plan Vive en Castellón, Comunidad Valenciana (Montaje Infobae con imágenes de Daniel Vila / 'laSexta Xplica' y Carme Ripollés / Europa Press)

El economista Daniel Vila ha defendido la intervención del Estado en el mercado de la vivienda y ha rechazado que el debate pueda reducirse a una elección teórica entre regulación y libre mercado. Durante una intervención en laSexta Xplica, ha sostenido que la experiencia de la crisis inmobiliaria demuestra que dejar este ámbito únicamente en manos del mercado y de la financiación hipotecaria también genera graves problemas.

“En España el mercado y la hipoteca nos colocó la crisis del ladrillo del 2014. Ellos solitos montan un lío de tres pares de narices”, ha afirmado el economista. A partir de ese diagnóstico, Vila ha reclamado una mayor presencia de los poderes públicos: “Hace falta el Estado regulando, hace falta el Estado planificando”.

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Sus declaraciones se han producido al abordar el decreto que, según ha explicado, prepara el Gobierno para recuperar medidas relacionadas con la prórroga de los contratos de alquiler. Vila considera que esta iniciativa está justificada, aunque sus efectos sean temporales y no resuelva por sí sola los problemas estructurales del acceso a la vivienda.

“A ninguna familia con riesgo de exclusión la echen de su casa”

“¿Qué va a hacer el Gobierno este mes? Va a presentar un decreto, lo sabemos todos por la prensa, donde vuelve con el tema de la prórroga de alquileres”, ha señalado. El economista ha defendido que la aplicación anterior de esta medida no provocó las graves consecuencias económicas que, en su opinión, algunos sectores habían pronosticado.

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“No ha sido una bomba atómica explotando en la economía española”, ha asegurado. Según Vila, durante el periodo en el que estuvo vigente, permitió que numerosos hogares ganaran tiempo para afrontar situaciones de vulnerabilidad: “Decenas de miles de familias tuvieron la opción de resolver transitoriamente su problema”.

Su argumento no se centra en presentar la prórroga como una solución definitiva, sino como un instrumento de protección inmediata para personas con dificultades para mantener su vivienda.

Vivir entre cajas de cartón, con la salud afectada por el nerviosismo y la incertidumbre. Esa es la realidad de muchos mayores amenazados de desahucio en España.

En este sentido, Vila ha situado la protección de las familias en riesgo de exclusión en el centro de la discusión y ha defendido que las administraciones deben intervenir para evitar que pierdan su hogar. “Yo quiero vivir en un país donde a ninguna familia con riesgo de exclusión la echen de su casa”, ha señalado, “y habrá que hacer lo que sea para que eso funcione”, ha añadido con convicción.

“Aquí regula y planifica todo quisqui”

Vila también ha rechazado que la planificación de la vivienda sea una política exclusiva de los gobiernos de izquierdas. Para sostenerlo, ha recurrido al ejemplo de la Comunidad de Madrid, donde el Ejecutivo autonómico desarrolla programas públicos destinados a ampliar la oferta de alquiler.

“En Madrid tenemos el Plan Vive y el Plan Reside, que no es una cosa ni de los socialistas ni de los progresistas, es de un gobierno de derecha”, ha señalado. Con esta referencia, el economista ha defendido que la intervención pública ya forma parte de las políticas de vivienda de administraciones de distinto signo político.

El Plan Vive se basa en la construcción de viviendas destinadas al alquiler asequible sobre suelo público, mientras que el Plan Reside pretende movilizar parcelas para levantar nuevos inmuebles protegidos. Aunque ambos modelos recurren a la colaboración con empresas privadas, parten de una decisión de la Administración sobre dónde, cómo y con qué condiciones se construye.

Para Vila, estos programas muestran que el debate no consiste realmente en elegir entre un mercado libre y otro controlado por el Estado. “Aquí regula y planifica todo quisqui”, ha destacado, y ha añadido contundente: “Con lo cual, planificar es imprescindible”.

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