El refugio de Lamine Yamal en Barcelona: la antigua mansión de Piqué y Shakira con campo de fútbol y un estudio de grabación por 11 millones de euros

La vivienda está en su ciudad natal, Esplugues de Llobregat, a tan solo 20 minutos de la capital catalana

Guardar
Google icon
El crecimiento meteórico de Lamine Yamal visto por su familia: “Ahora no me ayuda tanto en la panadería, no tiene tiempo”

En el primer mundial de Lamine Yamal y en medio de un momento clave, el jugador de la selección sabe que pase lo que pase, vuelve a una casa tranquila y en ciudad natal. España ha superado Bélgica en el Mundial 2026, y el joven jugador parte como una de las grandes esperanzas del combinado nacional. A sus 18 años, el futbolista vive días de máxima exposición y presión deportiva, pero encuentra el equilibrio lejos de los focos, en un entorno pensado para el máximo descanso en la Ciudad Condal.

En el entorno más exclusivo del área metropolitana de Barcelona, Lamine Yamal ha encontrado su refugio definitivo. La joven figura del FC Barcelona y la selección española reside en una mansión que, más allá del lujo, simboliza un espacio de privacidad y desconexión en plena cima de su carrera.

PUBLICIDAD

Apenas a 20 minutos del centro de Barcelona, en Esplugues de Llobregat, la vivienda deslumbra por su tamaño y por un pasado también muy mediático. Antes de ser adquirida por Yamal, fue el hogar donde Gerard Piqué y Shakira compartieron años de vida familiar, convirtiendo la propiedad en un punto de interés tanto para seguidores del fútbol como de la música.

La casa, valorada en aproximadamente 11 millones de euros, se levanta sobre una parcela amplia y está rodeada de jardines. La apuesta por el diseño contemporáneo y la amplitud de espacios se percibe desde la fachada hasta el interior, pensado para combinar elegancia, funcionalidad y un alto nivel de seguridad.

PUBLICIDAD

La mansión de Yamal por dentro

La residencia destaca por sus 3.800 metros cuadrados construidos, distribuidos en tres plantas principales y dos niveles subterráneos. Esta estructura permite que cada área esté perfectamente diferenciada, facilitando la vida privada y social de su propietario a pesar de las cristaleras que caracterizan la fachada.

Lamine Yamal sentado en su mesa de comedor
La mansión de casi 4.000 metros cuadrados de Lamine Yamal. (Instagram: @lamineyamal)

El diseño, obra de la arquitecta Mireia Admetller, sigue una inspiración minimalista. Materiales como la madera, el cristal y la piedra predominan en toda la construcción, mientras que los tonos neutros generan ambientes luminosos y serenos. Los grandes ventanales ofrecen vistas abiertas al jardín, integrando los espacios interiores con la naturaleza exterior y reforzando la sensación de amplitud.

En los exteriores, dos piscinas privadas, una de ellas con una cascada decorativa, invitan al disfrute sin salir de casa. Las áreas ajardinadas añaden privacidad y ofrecen zonas de descanso, ideales para el descanso tras los entrenamientos y competiciones. Además, la mansión incluye un campo de fútbol y una pista de pádel, instalaciones que permiten a Yamal practicar deporte en un entorno reservado. El gimnasio propio y un estudio de grabación completan una oferta de ocio y bienestar hecha a medida.

La importancia de la privacidad en la casa de Lamine Yamal

Uno de los puntos clave de la vivienda es su elevado nivel de protección. La arquitectura exterior dificulta las vistas desde el exterior, resguardando la intimidad de sus habitantes. Además, cuenta con sistemas de seguridad de última generación, lo que permite a Lamine Yamal disfrutar de un ambiente tranquilo sin preocupaciones por su exposición pública.

El jardín de Lamine Yamal
La casa de Lamine Yamal destaca en privacidad. (Instagram: @Lamineyamal)

La distribución de los espacios interiores también responde a la necesidad de privacidad. Numerosas salas de estar, dormitorios de gran tamaño y varios cuartos de baño garantizan comodidad y autonomía a quienes viven o visitan la propiedad. La combinación de lujo, diseño y discreción convierte a la antigua casa de Piqué y Shakira en el refugio perfecto para una de las grandes promesas del fútbol español, que hoy prefiere el confort y la reserva antes que el bullicio del centro de la ciudad.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD