
El mercado laboral español encadena varios años de creación de empleo y reducción del desempleo, pero esa evolución positiva convive con un problema estructural que continúa diferenciando a España del resto de economías europeas. Aunque la tasa de paro ha descendido hasta niveles no vistos desde antes de la crisis financiera, una parte importante de las personas desempleadas pertenece a colectivos con mayores dificultades para reincorporarse al mercado laboral, un factor que podría limitar el crecimiento del empleo en los próximos años.
La tasa de desempleo se situó en el 10,5% durante 2025, el mejor dato registrado desde 2008 y casi cuatro puntos porcentuales por debajo del nivel existente en 2019. A pesar de esa mejora, España sigue registrando una de las tasas de paro más elevadas de la eurozona, muy por encima de la media comunitaria, lo que evidencia que persisten importantes desequilibrios en el funcionamiento del mercado laboral.
PUBLICIDAD
Al mismo tiempo, las empresas muestran cada vez más dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo. En 2025, el número de vacantes fue casi un 50% superior al registrado antes de la pandemia y, durante el segundo trimestre de 2026, más del 40% empresas aseguró que la disponibilidad de mano de obra condicionaba su actividad. Además, cuatro de cada diez nuevos empleos creados en los últimos años fueron ocupados por trabajadores nacidos en el extranjero.
Este escenario plantea una paradoja: mientras miles de empresas tienen problemas para contratar personal, todavía existe una elevada bolsa de desempleados que no consigue acceder al mercado laboral. La explicación, según el análisis realizado por CaixaBank Research, reside en el perfil de buena parte de los parados, cuyas características dificultan considerablemente su incorporación a los puestos que demanda la economía.
PUBLICIDAD
El perfil de los parados en España
Uno de los factores más relevantes es el peso del paro prolongado. Antes de la crisis financiera de 2008, únicamente uno de cada cuatro desempleados llevaba más de un año buscando trabajo. Sin embargo, tras la recuperación posterior esa proporción llegó a superar el 50% y, aunque ha descendido ligeramente, todavía representa alrededor del 35% de los desempleados en el primer trimestre de 2026. Permanecer largos periodos fuera del mercado laboral suele reducir las posibilidades de encontrar un nuevo empleo.
A ello se suma el progresivo envejecimiento de la población desempleada. El número de parados de 55 años o más ha aumentado de forma significativa desde la anterior crisis económica y, en la actualidad, prácticamente duplica el peso que tenía antes de 2008. Este colectivo suele afrontar mayores dificultades para acceder a nuevas oportunidades laborales, especialmente en sectores donde predominan los cambios tecnológicos o las nuevas competencias profesionales.
PUBLICIDAD
Otro elemento determinante es el nivel educativo. Aproximadamente la mitad de las personas desempleadas cuenta con una baja formación, una circunstancia que limita sus opciones de acceder a los sectores con mayor demanda de trabajadores cualificados. La combinación de desempleo de larga duración, edad avanzada y escasa cualificación conforma un grupo especialmente complejo de reinsertar en el mercado laboral.
El desempleo varía según el sector de actividad
En contraste, los colectivos con mejores niveles de empleabilidad presentan cifras de paro mucho más reducidas. Entre las personas de entre 25 y 49 años que llevan menos de un año buscando empleo, la tasa de desempleo ronda el 6%. Aunque este porcentaje continúa situándose por encima de la media de la eurozona, resulta significativamente inferior al registrado para el conjunto del mercado laboral español.
PUBLICIDAD
Las diferencias también aparecen entre sectores de actividad. En aproximadamente la mitad de las ramas económicas, que concentran cerca del 40% de la ocupación total, la tasa de desempleo se mantiene por debajo del 5%. Además, estos sectores suelen coincidir con aquellos que ofrecen salarios más elevados y una mayor estabilidad laboral, lo que incrementa la competencia para acceder a ellos.
Pese a estos desafíos, el análisis considera que el mercado laboral español todavía dispone de margen para seguir impulsando el crecimiento económico. Sin embargo, advierte de que ese potencial dependerá en gran medida de la capacidad para mejorar la inserción de los colectivos con mayores dificultades. En este contexto, las políticas activas de empleo adquieren un papel central, especialmente aquellas orientadas a reforzar la formación, la recualificación profesional y la adaptación de los trabajadores a los sectores donde actualmente existe una mayor demanda de mano de obra.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Hasta qué edad se puede ganar masa muscular: la ciencia responde
Es importante hacer ejercicios de hipertrofia y tener una buena alimentación para conservar la fuerza

El mapa del alquiler cambia en España: estas son las ciudades donde más y menos cuesta ser inquilino
El precio medio del arrendamiento subió en julio un 9,45% frente al año pasado, hasta situarse en 14,82 euros el metro cuadrado

Así ha sido la triste despedida de Blanca Romero y su hija Lucía Rivera al padre de la actriz, fallecido a los 81 años: “Voy a tardar mucho en estar bien”
Ambas han publicado cartas abiertas en sus redes sociales y Romero ha acudido esta mañana al tanatorio Gijón-Cabueñes

Se deja el móvil y el DNI en una nave industrial de Granada a la que entró a robar hierro por valor de 18.000 euros, llama a la Guardia Civil para recuperarlos y le detienen
El ladrón se dejó el teléfono con la linterna encendida junto a la máquina que corta el metal y las herramientas que usó para preparar el hierro

Estos son los seis modelos de gafas para ver el eclipse que Consumo ha retirado: pueden provocar lesiones oculares graves
Al ponerse las gafas, el usuario percibe únicamente oscuridad, lo que le lleva de forma instintiva a retirarlas un instante para orientarse y encuadrar la posición del sol



