“Nuestros egoístas boomers están viviendo su mejor vida mientras nosotros luchamos”: la crítica de ‘The Telegraph’ a la brecha generacional entre jubilados y millennials

Muchos jubilados de esa generación han llegado a esta fase con viviendas revalorizadas, pensiones generosas, educación superior gratuita y unas condiciones macroeconómicas mucho más favorables que las de sus hijos

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Imagen dividida. A la izquierda, un grupo de ancianos ríe en la playa bajo sombrillas. A la derecha, personas estresadas trabajan en una oficina llena de papeles.
Una ilustración yuxtapone a personas jubiladas relajándose en la playa con empleados de oficina abrumados por el trabajo y las deudas que caen como un torrente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Que tiene que pasar un milagro para que tengamos la calidad de vida de nuestros padres, lo sabemos. Ahora mismo, la generación del baby boom se está jubilando, viajando, ahorrando o recibiendo herencias. Esto ha sido tema de debate en España, incluso se han publicado varios libros al respecto y se ha abierto una especie de brecha generacional en la que, aunque ninguna generación es culpable, ahí está. El tema se extiende y Reino Unido está viviendo la misma realidad.

El medio británico The Telegraph ha publicado un artículo este jueves en el que habla de que, mientras muchos mayores de 65 años dedican esta etapa a recorrer el mundo y gastar su dinero en ocio, sus hijos millenials encadenan hipotecas, guarderías y jornadas laborales con la sensación de que el apoyo familiar y el patrimonio futuro se alejan al mismo tiempo. Según este medio, ese choque mezcla longevidad, riqueza acumulada y expectativas opuestas sobre qué significa envejecer.

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La publicación sitúa el foco en una idea concreta: la esperanza de vida en Reino Unido supera ya ligeramente los 80 años, lo que alarga durante décadas la segunda etapa de la vida para quienes llegan a ella con salud y capacidad económica. Ese margen temporal ha cambiado el papel que antes se atribuía a padres y abuelos tras la retirada laboral.

Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, afirma que el sueldo que cobran los jóvenes es menor que las pensiones que reciben los jubilados, por lo que considera necesario llevar a cabo medidas que reduzcan esa desigualdad.

Una de las voces citadas por el diario es Jennifer Ailshire, profesora de gerontología en la Universidad del Sur de California, que explica que la imagen de la abuela tejiendo respondía a una asociación entre vejez, fragilidad y mala salud. “Los boomers son las primeras personas en la historia del mundo que se han beneficiado de verdad de nuevos consejos médicos e intervenciones y, como resultado, un gran número se siente más joven y parece más joven que quienes vinieron antes”, afirma.

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Ese cambio biológico y cultural coincide, además, con una posición económica que el medio describe como excepcional. Muchos jubilados de esa generación han llegado a esta fase con viviendas revalorizadas, pensiones generosas, educación superior gratuita y unas condiciones macroeconómicas mucho más favorables que las de sus hijos.

Por qué los boomers viajan más y ayudan menos a sus hijos adultos

Ailshire resume la otra cara del problema con una comparación directa entre generaciones. Los adultos jóvenes, sostiene, tienen hoy menos tiempo para el ocio, ya casi no cuentan con hogares sostenidos por un solo salario y deben asumir a la vez facturas de guardería e hipotecas, a menudo sin margen suficiente para permitirse “cosas agradables”.

The Telegraph recoge varios testimonios que convierten esa brecha en escenas cotidianas. Emma, de 39 años, dice que siente que sus padres “se van de vacaciones profesionalmente” y enumera viajes recientes por el sudeste asiático, un crucero por el Nilo, teatro en Nueva York y varias escapadas por Europa. La consecuencia práctica, explica, es que no puede contar con ellos para el cuidado regular de sus hijos porque “la mitad del tiempo” están fuera del país.

El diario también menciona un malestar ligado al destino del dinero familiar. En un artículo de The Cut citado por la publicación, varios adultos jóvenes se declaraban escandalizados porque sus padres instalaban piscinas en casa o compraban barcos para escapadas de fin de semana en lugar de ayudarles a pagar facturas, y algunos mostraban abiertamente inquietud por ver diluirse su futura herencia.

Chloe, madre joven, resume esa ambivalencia con una frase que el medio recoge de esta forma: “Me alegro de que a mis padres les vaya tan bien. Han trabajado duro y se han construido una gran vida. Pero también, ¿qué demonios? ¿Por qué te has comprado un yate en vez de ayudar a tus hijos a pagar sus préstamos estudiantiles?”. Habrá quien esté de acuerdo y también quien piense que es su dinero y que ellos deciden, que también se lo han ganado.

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