Cataluña mantendrá el tope al alquiler en la mayoría de municipios tensionados tras constatar que ha frenado la subida de precios

La Generalitat prorrogará la limitación más allá de marzo de 2027 en la mayor parte de las 271 localidades que tienen topada la subida de las rentas

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Vista aérea de Barcelona (Shutterstock)

La Generalitat de Cataluña mantendrá el límite al precio del alquiler en la mayoría de los municipios donde actualmente está en vigor, según anunció la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, este jueves. El Govern prorrogará la medida en la mayor parte de las 271 localidades declaradas como zonas tensionadas, al considerar que ha contribuido a contener la escalada de precios en el mercado residencial.

Paneque realizó estas declaraciones, recogidas por EFE, durante su intervención en la jornada Derecho a la vivienda: dónde y cómo crecer, donde defendió el balance de una medida que comenzó a aplicarse en Cataluña al amparo de la Ley estatal de Vivienda. Según explicó, la declaración de zonas tensionadas ha permitido “enfriar” el mercado del alquiler en parte del territorio.

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La consellera adelantó que la renovación de la medida no será automática. Algunas localidades dejarán de estar sujetas a la regulación mientras otras se incorporarán tras la revisión que está llevando a cabo el Departamento de Territorio. Aun así, el Ejecutivo catalán prevé que los cambios sean reducidos y afecten a menos del 10% de los municipios, por lo que el número total de localidades reguladas apenas variará.

Cambios limitados en las zonas reguladas

La limitación de precios tiene fijada su fecha de caducidad en marzo de 2027, cuando se cumplirán tres años desde que entró en vigor en las primeras zonas declaradas tensionadas por la Generalitat. La normativa estatal establece que esa declaración debe revisarse periódicamente, lo que obliga ahora al Govern a evaluar si se mantienen las condiciones que justificaron la intervención del mercado.

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Fuentes del Departamento de Territorio aseguran que el análisis de los datos se encuentra en una fase avanzada y que tanto las entradas como las salidas de municipios serán puntuales. El objetivo es adaptar la regulación a la evolución real del mercado inmobiliario sin alterar significativamente el actual mapa de zonas tensionadas.

La limitación de los alquileres nació con la intención de evitar incrementos desproporcionados en aquellos municipios donde la elevada demanda y la escasez de vivienda dificultaban el acceso al alquiler. En Cataluña, y especialmente en Barcelona, la evolución de los indicadores oficiales apunta a que el crecimiento de los precios se ha moderado desde la entrada en vigor de la medida.

La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica y portavoz de la Generalitat, Sílvia Paneque.
La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica y portavoz de la Generalitat, Sílvia Paneque.

Un mercado más estable

La Generalitat sostiene que el principal objetivo de la regulación se ha cumplido. Según los datos que maneja el Ejecutivo catalán, no se han registrado subidas significativas ni en el precio medio de los nuevos contratos ni en el precio medio del metro cuadrado en las zonas sometidas al límite de rentas.

Sin embargo, esa aparente estabilidad estadística convive con una percepción muy distinta entre quienes buscan vivienda. El acceso al alquiler continúa siendo complicado y la sensación de encarecimiento persiste, especialmente en Barcelona, donde la oferta disponible sigue siendo escasa.

La explicación se encuentra en un fenómeno que los datos reflejan con claridad. Aunque el importe medio de los contratos ha descendido, el precio por metro cuadrado continúa aumentando en algunos mercados. En la práctica, esto significa que muchos inquilinos pagan una renta similar o incluso superior por viviendas de menor tamaño.

El debate sobre la eficacia de la regulación

Ese comportamiento del mercado ilustra una de las principales críticas que ha acompañado a la limitación de precios desde su puesta en marcha. La regulación puede contener el importe total de los alquileres, pero no impide que los propietarios opten por comercializar viviendas más pequeñas o que la escasez de oferta mantenga una fuerte competencia entre los demandantes.

El resultado es que, pese a la moderación de los indicadores oficiales, encontrar un piso asequible continúa siendo una de las principales dificultades para miles de hogares, especialmente en Barcelona y su área metropolitana.

Con la prórroga anunciada por la Generalitat, Cataluña seguirá siendo la comunidad autónoma donde la aplicación de la Ley de Vivienda tiene un mayor alcance territorial. El Govern considera que la regulación ha contribuido a estabilizar el mercado y apuesta por mantenerla allí donde persistan las tensiones entre oferta y demanda, aunque introduciendo ajustes puntuales para adaptar el mapa de municipios a la evolución del mercado inmobiliario.

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