Por qué todos deberíamos comer sandía en verano

La fruta reina de los meses estivales está compuesta por un 95 % de agua

Guardar
Google icon
Rodajas de sandía (AdobeStock)
Rodajas de sandía (AdobeStock)

Con la llegada del calor, los chicos se enamoran y la sandía llega a las fruterías. Pocas frutas pueden presumir de tener el estatus de ser representante del verano. Refrescante, dulce y fácil de consumir, se convierte en una de las protagonistas de las mesas durante los meses estivales. Más allá de su capacidad para aliviar las altas temperaturas, esta fruta destaca por su elevada proporción de agua y por aportar vitaminas, minerales y compuestos bioactivos que contribuyen a una dieta equilibrada.

Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), la sandía está compuesta por alrededor de un 95 % de agua, lo que la convierte en la fruta con mayor contenido hídrico. Esta característica explica su bajo aporte energético: apenas unas 21 kilocalorías por cada 100 gramos de porción comestible, lo que la hace una opción ligera para consumir entre horas o como postre.

PUBLICIDAD

Además de favorecer la hidratación, especialmente importante durante el verano, la sandía aporta pequeñas cantidades de diversos micronutrientes que contribuyen al conjunto de la alimentación. Entre ellos destacan el potasio y la vitamina A, presentes en cantidades que ayudan a completar las necesidades diarias dentro de una dieta variada.

El potasio es un mineral esencial para el funcionamiento normal del organismo, ya que participa en procesos como la transmisión nerviosa y la función muscular. Por su parte, la vitamina A contribuye al mantenimiento de la visión en condiciones normales, al funcionamiento del sistema inmunitario y al mantenimiento de la piel y las mucosas.

PUBLICIDAD

Consejos de la OCU para escoger la sandía en verano (Adobe Stock)
La sandía es una fruta clave para mantener la hidratación en verano (Adobe Stock)

El color rojo de la sandía anuncia su poder antioxidante

Otro de los aspectos más interesantes de la sandía es su riqueza en carotenoides, pigmentos naturales con acción antioxidante. Aunque contiene luteína, el compuesto más abundante es el licopeno, del que aporta alrededor de 2.454 microgramos por cada 100 gramos. De hecho, la FEN señala que la sandía constituye una de las principales fuentes dietéticas de este fitoquímico.

El licopeno es un carotenoide responsable del característico color rojo de la pulpa y ha despertado un gran interés científico por su capacidad antioxidante. Este compuesto ayuda a proteger a las células frente al daño oxidativo provocado por los radicales libres, unas moléculas inestables que se generan de forma natural en el organismo como consecuencia del metabolismo, aunque también aumentan por factores como la contaminación, la radiación ultravioleta, el tabaquismo o el estrés.

Cuando los radicales libres se acumulan en exceso pueden favorecer el denominado estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento celular y con el desarrollo de diversas enfermedades crónicas. Por ello, una alimentación rica en frutas y verduras que aportan antioxidantes, como el licopeno, se considera una estrategia beneficiosa para contribuir a la protección del organismo frente a este tipo de daño. La sandía destaca precisamente por ser una de las principales fuentes dietéticas de este fitoquímico, junto con otros alimentos como el tomate.

Cinco Consejos Para Cuidar Tu Alimentación En Verano - Romina Pereiro

Una puerta abierta a las frutas del verano

Aunque su contenido en fibra, vitaminas y minerales es moderado, la sandía constituye una forma sencilla de incrementar el consumo de fruta durante los meses de calor, especialmente entre personas que tienen mayores dificultades para mantener una hidratación adecuada.

A pesaer de que los expertos recuerdan que ninguna fruta, por sí sola, proporciona todos los nutrientes necesarios ni posee propiedades milagrosas, incorporar sandía dentro de un patrón alimentario equilibrado permite disfrutar de una fruta refrescante, baja en calorías y rica en agua, además de sumar potasio, vitamina A y compuestos vegetales como el licopeno al conjunto de la dieta.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD