De caries a bruxismo: los motivos más frecuentes por los que nos duelen las muelas

Los dolores de muelas responden a factores que van más allá de las infecciones

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Una mujer con dolor de muelas (AdobeStock)
Una mujer con dolor de muelas (AdobeStock)

El dolor de muelas es una de las afecciones más frecuentes que llevan a las personas a consultar al dentista. Este dolor puede aparecer de forma repentina, variar en intensidad y afectar significativamente la calidad de vida, dificultando actividades cotidianas como comer, hablar o dormir. Aunque muchas personas asocian este problema únicamente con las caries, lo cierto es que existen diversas causas que pueden desencadenar esta molesta sensación.

Una de las razones más habituales que nos provocan dolor de muelas es la aparición de caries dentales, cuyas lesiones se producen cuando la placa bacteriana se acumula sobre los dientes debido a una higiene bucal insuficiente. Con el tiempo, las bacterias deterioran el esmalte dental y generan cavidades que pueden alcanzar las capas más profundas del diente. Cuando el daño llega a la pulpa, donde se encuentran los nervios y vasos sanguíneos, el dolor suele hacerse más intenso.

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Otra causa frecuente es la pulpitis, una inflamación de la pulpa dental que generalmente se origina por caries profundas o por traumatismos, explican desde la Clínica Salud Dental Blanco. Dependiendo de la gravedad del proceso inflamatorio, la pulpitis puede ser reversible o evolucionar hacia un daño permanente que requiera tratamientos más complejos, como una endodoncia.

Las infecciones también representan una fuente importante de dolor dental, pues cuando las bacterias alcanzan la raíz del diente o los tejidos circundantes, pueden provocar abscesos dentales, acumulaciones de pus que generan dolor intenso, inflamación y, en algunos casos, fiebre. Estas situaciones requieren atención profesional inmediata para evitar complicaciones mayores.

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Las enfermedades de las encías también pueden estar detrás de estas molestias. La gingivitis y la periodontitis son procesos inflamatorios causados por bacterias que afectan los tejidos que sostienen los dientes. Además de provocar sangrado e inflamación, estas enfermedades pueden generar dolor en las zonas cercanas a las piezas dentales y, en los casos más avanzados, incluso provocar la pérdida de dientes.

La importancia de cuidar tus dientes.

Dolor de muelas más allá de las infecciones

Sin embargo, no todos los dolores de muelas están relacionados con infecciones o caries. El bruxismo, conocido popularmente como el hábito de rechinar o apretar los dientes, especialmente durante la noche, puede provocar una presión excesiva sobre las piezas dentales y la mandíbula. Como consecuencia, muchas personas experimentan dolor dental, desgaste del esmalte y molestias musculares al despertar.

Un golpe, una caída o cualquier accidente que afecte la boca también puede provocar fracturas dentales, fisuras o lesiones internas que desencadenen dolor inmediato o que aparezca horas después del incidente. Esto sitúa a los traumatismos como otra posible explicación. En estos casos, una evaluación odontológica resulta fundamental para determinar el alcance del daño.

En ocasiones, el origen del dolor no se encuentra en los dientes. Los especialistas de la Clínica Salud Dental Blanco hablan de dolor referido cuando una molestia procedente de otra parte del cuerpo se percibe en la boca. Algunas infecciones de oído, problemas en los senos paranasales o cuadros de sinusitis pueden generar dolor que el paciente interpreta como un problema dental.

La sensibilidad dental es otro motivo de consulta frecuente, pues algunas personas sienten dolor agudo al consumir alimentos o bebidas frías, calientes o muy dulces. Este síntoma suele estar relacionado con el desgaste del esmalte o con la retracción de las encías, que deja expuestas zonas más sensibles del diente.

Asimismo, la erupción dental puede generar molestias temporales. En los niños es habitual durante la salida de los dientes de leche o permanentes, mientras que en los adultos suele asociarse con la aparición de las muelas del juicio, especialmente cuando no disponen de suficiente espacio para emerger correctamente.

Finalmente, los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), encargada de conectar la mandíbula con el cráneo, también pueden provocar dolor que se irradia hacia los dientes. Este tipo de afecciones suele acompañarse de chasquidos mandibulares, dificultad para masticar o sensación de bloqueo al abrir la boca.

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