Qué gasta menos en verano: un ventilador de techo o el aire acondicionado

La diferencia puede medirse en céntimos por varias horas de uso, aunque solo uno de los dos aparatos baja realmente la temperatura de la habitación

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Vista de un salón acogedor con un sofá, una mesa de centro y plantas. Se observa un ventilador de techo y un aire acondicionado mural sobre una pared beige.
Vista de un salón acogedor con un ventilador de techo y un aire acondicionado (Imagen Ilustrativa Infobae)

Encender un ventilador de techo o poner el aire acondicionado no tiene el mismo efecto sobre la casa ni sobre la factura de la luz. El primero puede funcionar durante horas con un gasto bajo, pero no enfría realmente la habitación. El segundo sí reduce la temperatura de la vivienda, aunque consume mucha más electricidad y su coste depende del modelo, la tarifa, el aislamiento y la temperatura elegida.

La diferencia se entiende mejor con una cuenta sencilla. Un ventilador de techo de 50 vatios consume 0,05 kWh por cada hora de uso. Si se mantiene encendido durante ocho horas, el consumo sería de unos 0,4 kWh. Tomando como referencia un precio eléctrico de 0,25 euros por kWh, más cercano a una referencia doméstica general, el coste rondaría los 10 céntimos.

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Un aire acondicionado de 1.500 vatios, en cambio, podría consumir 1,5 kWh por cada hora de funcionamiento si trabajara de forma continua a esa potencia. En ocho horas, el gasto llegaría a 12 kWh, con un coste aproximado de 3 euros con el mismo precio de referencia. La cifra debe tomarse como una orientación, no como un cálculo exacto: muchos modelos actuales son inverter, es decir, ajustan su potencia y pueden consumir menos cuando la habitación alcanza la temperatura marcada.

Por eso el gasto real puede ser menor y dependerá también de la tarifa, la hora de consumo, el aislamiento de la vivienda y los grados elegidos en el termostato.

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El ventilador refresca a las personas, no la habitación

La clave está en cómo funciona cada aparato. El aire acondicionado extrae calor del interior y baja la temperatura real de la estancia. Por eso necesita más energía, especialmente si se programa a una temperatura muy baja o si la vivienda está mal aislada.

El ventilador de techo funciona de otra manera. No reduce los grados de la habitación, sino que mueve el aire y genera una corriente sobre la piel. Ese movimiento favorece la evaporación del sudor y hace que la persona note una sensación de frescor. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) explica que el movimiento del aire puede producir una sensación de descenso de la temperatura de entre 3 y 5 ºC, con un consumo eléctrico muy bajo.

Por su parte, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que, como los ventiladores no reducen la temperatura del aire ni refrigeran realmente la estancia, dejarlos encendidos cuando no hay nadie dentro no mantiene el cuarto fresco: solo añade consumo eléctrico.

Natalia Shartova, investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona, habla sobre los efectos del calor.

El termostato también pesa en la factura

El aire acondicionado puede ser necesario en días de calor intenso, sobre todo en viviendas que acumulan mucha temperatura o cuando viven personas vulnerables. Pero su impacto en la factura cambia mucho según el uso. El IDAE recomienda mantener en verano una temperatura de 26 ºC o superior con ropa adecuada, ventilar en las horas más frescas y bajar toldos o cerrar persianas para reducir el calentamiento de la vivienda.

Poner el aparato a una temperatura muy baja no enfría antes la casa. Lo que hace es obligar al equipo a trabajar más para alcanzar y mantener esos grados. Por eso no cuesta lo mismo programarlo a 19 ºC que usarlo a 25 o 26 ºC. La diferencia puede notarse especialmente si se mantiene encendido durante muchas horas.

La opción más eficiente en muchos hogares no pasa necesariamente por elegir entre ventilador o aire acondicionado, sino por combinarlos. El ventilador ayuda a repartir mejor el aire y mejora la sensación térmica, lo que permite subir algunos grados el termostato sin perder confort.

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