El dilema del FC Barcelona: por qué el masculino sigue fichando mientras el femenino deja escapar a sus estrellas gratis

Este verano, el primer equipo femenino se ha quedado con solo 17 futbolistas

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Por qué el FC Barcelona masculino sigue fichando mientras el Barça femenino deja escapar a sus estrellas gratis
Por qué el FC Barcelona masculino sigue fichando mientras el Barça femenino deja escapar a sus estrellas gratis. (Composición Infobae)

Salma Paralluelo ha dejado de ser culé esta misma mañana. La delantera de 22 años se va al equipo que le marcó un doblete en la final de la Champions. Es decir, el OL Lyonnes. Firma hasta 2030 y se reencontrará con Jonatan González. Lo hace como agente libre, sin que el club ingrese nada por una de las estrellas de la Liga F, el FC Barcelona y el fútbol femenino: 72 goles en 131 partidos y 14 títulos con la camiseta azulgrana.

Su marcha se une a la de otras figuras que han marcado una época. Alexia Putellas y Mapi León, ambas rumbo al London City Lionesses; Ona Batlle, que regresa a Inglaterra para jugar en el Arsenal; y a una lista más larga que incluye a Lucy Bronze, Mariona Caldentey, Keira Walsh o Ingrid Engen en los últimos dos años. Todas abandonan un proyecto ganador sin que el club pueda hacer nada. Todas lo hacen gratis.

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Fuga de talento en el FC Barcelona femenino
Fuga de talento en el FC Barcelona femenino. (Composición Infobae)

Mientras tanto, el primer equipo masculino sigue moviéndose en el mercado por millones de euros. Dani Olmo por 55 millones de euros hace dos temporadas, la reciente renovación de Lamine Yamal o los recientes fichajes de Anthony Gordon o Adeyemi son la prueba de que al masculino no le falta el dinero para gastar, lo que incita la pregunta: ¿por qué el club puede permitirse esas operaciones en un equipo y no puede retener a sus estrellas en el otro?

La respuesta no está en lo deportivo. Desde el covid-19, el Barça femenino ha levantado seis Ligas F, tres Copas del Rey, cinco Supercopas de España y, sobre todo, cuatro Champions League que se unen al póker logrado esta temporada (el segundo de la historia; el primero fue en la 23/24). Por su parte, el masculino ha levantado una liga, una Copa del Rey y tres Supercopas de España. Por tanto, la explicación tiende más a una razón económica y de decisión del club.

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El FC Barcelona femenino levanta la Champions. (REUTERS/Bernadett Szabo)
El FC Barcelona femenino levanta la Champions. (REUTERS/Bernadett Szabo)

Un campeón que genera dinero, pero no puede gastarlo libremente

La paradoja es mayor de lo que parece porque el Barça Femení no es una sección deficitaria. Al contrario: es, junto al primer equipo masculino, de las pocas áreas del club que se sostiene económicamente por sí misma. Cerró la última temporada con un beneficio neto de 217.000 euros, tras unos ingresos de 19,11 millones y unos gastos de personal de 12,68 millones. El informe Deloitte Football Money League lo situó como el tercer equipo femenino de Europa con más ingresos, solo por detrás de Arsenal y Chelsea.

El crecimiento ha sido espectacular: llenos en el Camp Nou, más patrocinadores y futbolistas como Aitana Bonmatí o la propia Salma convertidas en referentes también fuera del campo. Pero esa buena salud financiera no se traduce en más margen para retener talento. El presupuesto salarial del femenino ha pasado de los 6 millones de la temporada 2021-22 a los 14,3 millones actuales, una cifra que sigue muy lejos de lo que manejan los grandes proyectos ingleses y, sobre todo, de lo que genera el equipo femenino (22 millones en la campaña 2024-25).

Así celebraron las jugadoras del FC Barcelona Femenino la conquista de la Champions League. Gritos, alegría y pura emoción en el césped tras una victoria histórica.

La clave: el límite salarial de LaLiga

La clave está en cómo funciona el control económico de LaLiga. El organismo no analiza por separado las cuentas del masculino y las del femenino: todas las secciones profesionales del club (fútbol masculino, femenino, baloncesto, balonmano) entran en el mismo límite de gasto.

Eso significa que cualquier subida salarial en el equipo femenino repercute en el margen económico global del club, el mismo que el Barça necesita para inscribir fichajes en el primer equipo masculino. Y como el fútbol masculino genera más del 85% de los ingresos ordinarios de la entidad, la directiva de Joan Laporta prioriza sistemáticamente su margen salarial por encima del de cualquier otra sección.

El ejemplo más claro de esta lógica es el aval de siete millones de euros que la junta directiva aprobó la temporada pasada para cubrir una desviación en la masa salarial no inscribible. O’Callaghan, responsable de deportes profesionales del club, confirmó que ese dinero se destinó explícitamente “para proteger al primer equipo”, facilitando la inscripción de fichajes masculinos como los de Joan García, Marcus Rashford, Wojciech Szczęsny o Gerard Martín.

Joan Laporta, presidente del FC Barcelona. (Europa Press)
Joan Laporta, presidente del FC Barcelona. (Europa Press)

Cantera femenina contra palancas masculinas

El propio directivo reconoce que tanto el femenino como el baloncesto han respetado su presupuesto asignado (unos 13,75 millones en el caso del Barça Femení), pero eso no las libra del ajuste global. La fórmula que aplica el club pasa por invertir ese dinero en “las mejores jugadoras posibles” y tirar de cantera para completar la plantilla, algo que explica por qué el equipo de Pere Romeu ha llegado a quedarse con solo 17 futbolistas del primer equipo femenino este verano.

En el masculino, el mecanismo para sortear el límite es distinto: el club recurre a palancas financieras y a excepciones normativas, como el artículo 77 de las Normas de Elaboración de Presupuestos de LaLiga, que permite fichar aprovechando el hueco salarial de un jugador lesionado de larga duración. Así se inscribió a Dani Olmo tras la baja de Andreas Christensen.

Ante este escenario, el club ha reforzado una idea que lleva años defendiendo: apostar todavía más por La Masia. Este verano ha renovado a jóvenes como Rocío Romano (hasta 2028), Ainoa Gómez (hasta 2029) o Charlotta Ohlander, futbolistas llamadas a ocupar el hueco que dejan las salidas. Y ha extendido el contrato de Irene Paredes hasta 2027. Es una estrategia que el propio O’Callaghan resumió así: “Para mantener a las jugadoras más importantes debes gastar más dinero, por lo que hay que ser selectivo y tirar más de cantera”. La diferencia está en que ahora el FC Barcelona femenino es cada vez, temporada tras temporada, menos fuerte, mientras las estrellas se van yendo a la principal competencia en Europa.

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