Las grandes empresas europeas pagan 78 veces más a sus CEO que lo que destinan de media a cada trabajador

Un estudio de Oxfam sitúa a Carrefour, Compass Group e Inditex entre los casos con mayor distancia retributiva interna

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Una mujer caucásica trabaja concentrada frente a un monitor de ordenador con una taza de café. Al fondo, hombres caucásicos en traje conversan en una sala acristalada.
Una mujer trabaja concentrada en su ordenador mientras cinco altos ejecutivos celebran una reunión en una sala de juntas (Imagen Ilustrativa Infobae)

En 2024, los primeros ejecutivos de las 100 mayores empresas europeas ganaron 78 veces más que lo que sus compañías destinan de media a cada trabajador, según ha calculado Oxfam a partir del coste medio de personal. Este indicador incluye el salario y otros gastos laborales asociados al empleo, por lo que no equivale exactamente al sueldo que recibe la plantilla, que será menor. En el informe Personas, poder, beneficios, planeta, la organización analiza esta brecha y cómo los grandes grupos del continente reparten la riqueza que generan entre accionistas, directivos y trabajadores.

El estudio sitúa a Carrefour, Compass Group e Inditex entre las empresas con mayor distancia retributiva interna. En concreto, la ratio entre la remuneración del primer ejecutivo y el coste medio de personal alcanza el 361 a 1 en Carrefour, el 352 a 1 en Compass Group y el 322 a 1 en Inditex.

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El salario medio de los directores ejecutivos fue de 6 millones de euros en 2024 entre las compañías que publicaron esta información. Casi la mitad, el 46%, pagó a sus CEO más de 5 millones de euros al año. Las mayores retribuciones correspondieron a Stellantis, con 22 millones de euros; Novartis, con 20,3 millones; y AstraZeneca, con 17,8 millones.

Una brecha que crece desde 2022

La distancia entre la cúpula directiva y el resto de trabajadores no solo es elevada, sino que ha aumentado en los últimos años. Según Oxfam, los CEO de las mayores empresas europeas ganaban en 2022 una media de 74 veces más que el coste medio de personal de sus compañías. En 2024, esa proporción subió hasta 78 veces.

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La ratio de 78 a 1 no compara el salario del primer ejecutivo con el sueldo mediano de la plantilla, sino con el coste medio de personal. Es decir, toma como referencia el gasto medio por trabajador que figura en la información corporativa disponible. Por eso es el dato más comparable del informe y el más adecuado para medir al conjunto de las 100 grandes empresas europeas.

La distancia llega a casi 160 veces si se compara con el sueldo mediano

Oxfam también analiza otra ratio: la que compara la remuneración del CEO con el sueldo mediano de la empresa, el que queda justo en el centro de la plantilla: la mitad cobra más y la otra mitad cobra menos. En este caso, la distancia media fue mucho mayor, de 159,7 a 1 en 2024.

La organización advierte de que este dato debe leerse con más cautela, porque solo lo publica aproximadamente la mitad de las empresas y, en algunos casos, no incluye a toda la plantilla. Aun así, esta segunda medición muestra una brecha todavía más amplia en las compañías que sí informan del sueldo mediano.

Según los cálculos de Oxfam, en esas empresas un primer ejecutivo puede ganar en apenas unos días lo mismo que una persona trabajadora con sueldo mediano en todo un año.

Miles de personas salieron a las calles de Madrid para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores. Bajo el lema 'Salarios, vivienda y democracia', los manifestantes exigen mejores condiciones laborales y el fin de la precariedad.

CEOs y accionistas se reparten la mejor parte

El informe sostiene que las grandes empresas europeas priorizan la remuneración de altos cargos y accionistas frente al conjunto de trabajadores. Entre 2022 y 2024, los accionistas recibieron de media el 70% de los beneficios de las 100 mayores compañías del continente.

La organización también señala que, en 2024, el reparto de dividendos en Europa alcanzó los 387.600 millones de euros. La cifra equivale, según la organización, al doble del presupuesto de la Unión Europea para 2026. Además, en los últimos 20 años los dividendos han crecido un 139%, mientras que los salarios nominales medios han aumentado un 69%.

Para Oxfam, el problema no está solo en cuánto cobran los directivos, sino en cómo se distribuye el valor que generan las empresas. El estudio apunta a un modelo en el que una parte creciente de los recursos se dirige al capital, mediante dividendos y recompras de acciones, mientras los salarios avanzan a un ritmo mucho menor.

Entre 2022 y 2024, las empresas analizadas distribuyeron 785.000 millones de euros en dividendos y destinaron otros 302.000 millones a recompras de acciones. En 2024, además, 22 compañías gastaron más en pagos a accionistas que los beneficios netos obtenidos ese año.

La desigualdad también atraviesa el género

El análisis de Oxfam incorpora además la composición de la alta dirección y la desigualdad de género dentro de las grandes empresas. Según el informe, en 2024 solo el 10% de los puestos de alta dirección -consejeros delegados, directores ejecutivos o presidentes del consejo de administración- estaban ocupados por mujeres.

La diferencia no se limita a la presencia en los órganos de poder. También aparece en la remuneración. Entre 2022 y 2024, los directores ejecutivos hombres ganaron de media un 22,9% más que las directoras ejecutivas.

El informe resume esta desigualdad con un dato particularmente gráfico. En las 100 principales empresas europeas, los puestos de dirección ejecutiva y presidencia tenían más probabilidades de estar ocupados por alguien llamado “Juan” que por una mujer. En concreto, Oxfam identifica 13 hombres llamados Juan, John, Jean o Jon, frente a 11 mujeres en cargos de consejeras delegadas, direcciones ejecutivas o presidencias.

La brecha salarial de género también persiste en el conjunto de las plantillas. En 2024, 49 de las 100 empresas analizadas no divulgaron información sobre su brecha retributiva de género. Entre las 51 que sí lo hicieron, la diferencia salarial sin ajustar fue del 10,7% de media, muy cerca de la media europea, situada en torno al 11%.

Limitar la distancia a 20 a 1

El informe plantea varias recomendaciones dirigidas a empresas y legisladores. Entre ellas, propone establecer una proporción máxima de 20 a 1 entre la remuneración de los directores ejecutivos y el sueldo mediano de la empresa.

La organización también pide limitar el reparto de dividendos a los accionistas. Según Oxfam, las empresas no deberían distribuir beneficios hasta pagar un salario digno a todos sus trabajadores e invertir en su transición ecológica.

Además, reclama a los Estados miembros de la Unión Europea que transpongan la directiva sobre transparencia retributiva y establezcan cuotas para garantizar una mayor presencia de mujeres en los puestos de liderazgo y toma de decisiones.

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