Los incendios de la Comunidad de Madrid, Ávila y Toledo mantienen en vilo a cerca de 90.000 personas mientras las llamas continúan avanzando sin control

Decenas de municipios han tenido que ser evacuados. Continúa la emergencia de interés nacional en la zona

Guardar
La bajada de las temperaturas y el cambio en el viento abren una ventana de esperanza para frenar el avance de las llamas. Sin embargo, la emergencia nacional continúa y las próximas horas son clave para estabilizar los frentes.

La semana que termina este domingo se recordará para siempre en la Comunidad de Madrid y en Castilla y León, donde varios incendios forestales no dan tregua al territorio. Un amplio dispositivo continúa tratando de controlar el avance del fuego en las zonas afectadas, especialmente en la Sierra Oeste y en Burgohondo (Ávila), donde los efectivos trabajan duro para contener las llamas, que el sábado pasaron a unirse y formar un solo frente.

Los últimos datos disponibles: más de 200 kilómetros de perímetro de los incendios, que afectan a unas 45.000 hectáreas y con unos fuegos “extremos” capaces de crear su propia meteorología. Y cerca de 90.500 personas afectadas: casi 60.000 evacuados y otros 30.000 confinados. Una cifra que, por ejemplo, supera la población de la ciudad de Toledo. Hay 12 municipios afectados en Ávila y 14 en Madrid.

PUBLICIDAD

Y el sábado por la tarde, el Gobierno amplió a la provincia de Toledo la declaración de emergencia nacional, tras ordenar la evacuación de las urbanizaciones El Pinar y El Romillo, ambas situadas en Almorox, mientras permanece cortada la carretera N-403 entre Cadalso de los Vidrios y Almorox.

La situación sigue siendo crítica y se mantiene la preocupación en la zona por unos incendios que se encuentran fuera de su capacidad de extinción.

El panorama obligó el jueves al Gobierno de España a activar la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila, después de la petición del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso. El mando ha pasado ahora al Ministerio del Interior y España, ante la desfavorable evolución de las llamas, pidió la activación del mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, una herramienta que coordina la respuesta conjunta de los países europeos ante desastres y otras emergencias.

PUBLICIDAD

Casas quemadas en los alrededores de el embalse de El Burguillo por el incendio que se originó en Burgohondo (Ávila). (EFE/Raúl Sanchidrián)
Casas quemadas en los alrededores de el embalse de El Burguillo por el incendio que se originó en Burgohondo (Ávila). (EFE/Raúl Sanchidrián)

La magnitud de la emergencia es tal que la gran humareda ha viajado incluso centenares de kilómetros y durante el fin de semana ha empeorado la calidad del aire de todo Madrid. Los incendios todavía continúan sin estar controlados y las consecuencias de los siniestros ya se observan en el terreno ennegrecido y las decenas de viviendas calcinadas por el fuego.

Desalojos masivos en la Comunidad de Madrid

El miércoles por la tarde, un incendio declarado en el municipio toledano de Almorox se extendió rápidamente hacia la Comunidad de Madrid, lo que obligó a las autoridades a enviar mensajes ES-Alert para proceder con confinamientos y desalojos. Este último fue el caso de la urbanización de El Encinar del Alberche.

La emergencia no terminó ahí. Otro incendio en Villa del Prado, muy cerca del primero, se unió, formando un único fuego. El jueves, las llamas de un coche ardiendo en el arcén de la carretera M-501 en San Martín de Valdeiglesias provocaron un tercer incendio, que el viernes terminó también por confluir.

Vista del incendio de la sierra oeste de la Comunidad de Madrid desde la localidad de Robledo de Chavela, este sábado. (EFE/Fernando Villar)
Vista del incendio de la sierra oeste de la Comunidad de Madrid desde la localidad de Robledo de Chavela, este sábado. (EFE/Fernando Villar)

“Es el peor incendio de la Comunidad de Madrid”, señalaba la presidenta madrileña ante los medios de comunicación desde el Puesto de Mando Avanzado ubicado entonces en Cenicientos. De hecho, nunca antes la región se había tenido que enfrentar a un dispositivo de estas características por el fuego.

En total, más de una decena de municipios de la Comunidad de Madrid han tenido que ser desalojados ante el avance de las llamas: Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Navalagamella, Valdemaqueda, Aldea del Fresno, Zarzalejo y Peralejo, para los que se destinaron distintos autobuses para poder sacar de los pueblos a las personas mayores, con movilidad reducida o que no tenían un medio de transporte para hacer efectiva la evacuación. El sábado, además, se anunció el desalojo de Cenicientos, donde se ubicaba el Puesto de Mando Avanzado, así como Cadalso de los Vidrios y Rozas de Puerto Real, entre otros

Bea vive en Madrid, pero su familia es de Robledo de Chavela, por lo que, cuando se enteraron de que iban a evacuar el pueblo, se dirigieron hacia allí para recoger a sus abuelos. “Enviaron una alerta a los teléfonos, pero a algunos no llegó”, explica a Infobae. “Yo vivo en la estación y allí arriba no llegó nada”.

Varias personas atienden a las órdenes de evacuación durante el incendio forestal, a 25 de julio de 2026, en Cadalso de los Vidrios, Madrid (España). (Eduardo Parra/Europa Press)
Varias personas atienden a las órdenes de evacuación durante el incendio forestal, a 25 de julio de 2026, en Cadalso de los Vidrios, Madrid (España). (Eduardo Parra/Europa Press)

Conducir hasta el municipio fue muy complicado, ya que muchas carreteras ya tenían el tráfico restringido: “La rotonda del Escorial estaba cortada, también Zarzalejo, la rotonda de los Pantanos, Fresnedillas de la Oliva... Nosotros lo que hicimos fue meternos por Navas del Marqués y de ahí a Valdequemada”. Ahora enfrentan este fin de semana con la preocupación y el nerviosismo de si el fuego pudiese llegar a envolver el municipio, pues se extiende por varias zonas.

Emilio, de Colmenar del Arroyo, vivió “momentos muy tensos” cuando supieron que iban a desalojar el municipio. “No sabes qué coger, qué no coger, si vas a volver, si estará todo bien”. José, por su parte, recuerda especialmente el humo: “Era como si hubiese niebla. Respirar era horrible”.

Además, a consecuencia del humo, el avance de las llamas y para facilitar los trabajos de los medios de extinción, se ordenó el confinamiento de los vecinos de San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Villa del Prado.

El humo de los incendios cubre Madrid. (Cedidas)
El humo de los incendios cubre Madrid. (Cedidas)

El fuego de Burgohondo avanza por Madrid y hacia el Valle del Tiétar

Uno de los peores escenarios que planteaban las autoridades se ha cumplido: la cercanía de los focos ha motivado que finalmente los incendios de la Comunidad de Madrid y el de la provincia de Ávila hayan confluido en uno solo.

Las fuertes rachas de viento empujaron al fuego de Burgohondo hacia Navaluenga y El Tiemblo, donde los vecinos han vivido también escenas de absoluta preocupación al observar la voracidad de las llamas. Además, una lengua de fuego ha avanzado hacia el Valle del Tiétar, obligando a nuevas movilizaciones.

Otras miles de personas han tenido que ser desalojadas en esta provincia: los residentes de Burgohondo, El Hoyo de Pinares, Villanueva de Ávila y La Atalaya del Tiemblo. A estas se sumaron el sábado Piedralaves, La Adrada, Casillas, Sotillo, Santa María del Tiétar, Navahondilla y Casavieja.

Un helicóptero lanza agua sobre un área de incendio forestal que contiene llamas, humo, vegetación verde y suelo carbonizado
Un helicóptero de extinción descarga agua sobre un foco de incendio y una extensa zona de vegetación cubierta por humo en la provincia de Ávila. (EFE)

Los vecinos de las zonas cercanas se preparaban ante una posible evacuación, pendientes del humo que llegaba del cielo y el avance de las llamas por un territorio que cada año sufre el azote de los incendios forestales. En Pedro Bernardo, a través de la megafonía, indicaban que los municipios de alrededor estaban comenzando a desalojar a los residentes, por lo que debían quedar pendientes por si ellos eran los siguientes. Así ocurrió en torno a las 21.00 horas, al igual que en Mijares o Gavilanes.

Este no ha sido el único incendio forestal que ha mantenido en vilo a Castilla y León. Durante la semana, los fuegos de Castropodame (León), Murias de Ponjos y Rábano de Aliste (Zamora) han llegado a alcanzar el Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2), una simultaneidad de frentes que, sumado a las condiciones meteorológicas, ha complicado las tareas de extinción.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD