El paso de contrato temporal a fijo aumenta un 30% la probabilidad de cogerse una baja médica

La AIReF alerta de una “deficiencia estructural” en la gestión de la incapacidad temporal tras dispararse un 60% los casos desde 2017 y triplicarse el gasto hasta los 16.500 millones de euros

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Una mujer de 40 años con ronchas rojas en los brazos es examinada por una dermatóloga en un consultorio médico, con equipo y pósteres médicos de fondo.
Entre 2017 y 2024, la incidencia de las bajas por contingencias comunes aumentó cerca de un 60%. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La reforma laboral aprobada en 2021 logró reducir drásticamente la temporalidad y consolidar el empleo indefinido como fórmula predominante de contratación. Sin embargo, un análisis de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha identificado un efecto colateral relevante: el paso de contratos temporales a indefinidos incrementa alrededor de un 30% la probabilidad de iniciar una baja por incapacidad temporal (IT).

El estudio, presentado por el director de Evaluación del Gasto Público de la AIReF, José María Casado, durante unas jornadas organizadas por Fedea sobre el impacto de la reforma laboral, concluye además que la ratio de días de baja médica sobre el total de días trabajados aumenta un 62% cuando un trabajador pasa de un contrato temporal a uno fijo, según recoge Europa Press.

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No obstante, Casado ha precisado que estos resultados no miden el efecto agregado de la reforma laboral sobre las bajas médicas, sino el impacto que tiene la modalidad contractual en la incidencia y duración de la incapacidad temporal para trabajadores que permanecen en la misma empresa antes y después de la reforma.

Un sistema cada vez más garantista

La AIReF considera que los cambios normativos introducidos en los últimos años han reforzado progresivamente la protección económica de los trabajadores durante los periodos de incapacidad temporal.

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Entre las medidas analizadas destaca la recuperación del complemento retributivo del 100% para los empleados públicos en situación de baja médica. Según el informe, esta modificación ha elevado en torno a un 40% la probabilidad de iniciar un proceso de incapacidad temporal entre este colectivo.

Los datos también muestran una fuerte concentración de las bajas en un grupo reducido de trabajadores. El 25% de las personas acumula el 55% de los episodios de incapacidad temporal, mientras que el 5% concentra una cuarta parte de todas las bajas registradas. Además, la reiteración de estos procesos es más frecuente en las grandes empresas.

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Las bajas se disparan en España

El informe pone de manifiesto un deterioro significativo de los indicadores relacionados con la incapacidad temporal durante los últimos años. Entre 2017 y 2024, la incidencia de las bajas por contingencias comunes aumentó cerca de un 60%, mientras que la duración media de los procesos creció un 15%.

En términos absolutos, el número de episodios pasó de 4,7 millones en 2017 a casi 8,6 millones en 2024. La incidencia se elevó desde 21,4 casos por cada 1.000 afiliados hasta 33,9, mientras que la duración media pasó de 40 días a 45,9 días.

Este incremento ha tenido un importante impacto económico. El gasto en incapacidad temporal se ha triplicado durante la última década y alcanzó los 16.500 millones de euros en 2024, convirtiéndose en el segundo mayor desembolso de la Seguridad Social, solo por detrás de las pensiones.

Problemas estructurales y falta de control

La AIReF atribuye parte de este fenómeno a una “deficiencia estructural” en el sistema de gestión de las bajas médicas. El organismo considera que existe una desconexión entre quienes conceden las prestaciones —los médicos de atención primaria— y quien asume su coste económico, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Esta situación, agravada por la descentralización sanitaria, dificulta el seguimiento y la supervisión de los procesos de incapacidad temporal, especialmente aquellos con una duración inferior a 365 días.

Por ello, la institución propone desarrollar un sistema de información integrado, reforzar las capacidades de control del INSS, mejorar la coordinación con los médicos de atención primaria y fomentar una mayor implicación de las grandes empresas en la gestión responsable de estas prestaciones.

La salud mental gana peso

El informe también identifica cambios relevantes en las patologías que originan las bajas laborales. Aunque las enfermedades musculoesqueléticas y respiratorias siguen siendo las más frecuentes, las bajas relacionadas con problemas de salud mental son las que más han crecido durante los últimos años.

Además, son las que presentan una duración media más elevada. Según la AIReF, estos procesos pasaron de una duración media de 67 días en 2017 a 98,5 días en 2024, reflejando el creciente impacto de los trastornos psicológicos en el mercado laboral español.

Ante esta evolución, el organismo considera imprescindible mejorar los mecanismos de supervisión, reducir las listas de espera sanitarias y adaptar el sistema a una realidad laboral y sanitaria cada vez más compleja para garantizar su sostenibilidad futura.

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