El 80% de los españoles está dispuesto a donar sus órganos, pero siete de cada diez no sabe cómo

La ONT celebra el sentimiento altruista de los españoles pero advierte que los trasplantes no son suficientes para cubrir las necesidades del sistema

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Trasplante de órganos en Madrid.
Imagen de archivo. Trasplante de órganos en Madrid. (Europa Press)

España lleva 34 años liderando la actividad de trasplantes en todo el mundo. Con un récord histórico de 6.464 trasplantes en 2024, el país ha logrado aumentar su actividad de donación en más de un 50% en 10 años. El éxito no es casualidad, pues, según una reciente encuesta de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la Fundación Mutua Madrileña, el 80,1% de la población española es favorable a donar sus órganos después de morir.

Con motivo del Día del Donante, ambas organizaciones han presentado la segunda edición del estudio Actitudes hacia la Donación y el Trasplante de órganos de la población española, que se repite por primera vez desde el año 2006. “En estos 20 años han pasado muchas cosas: ha habido una pandemia, crisis económicas, nos hemos enfrentado a la gran irrupción de las redes sociales y, sobre todo, porque ha pasado una generación”, ha explicado Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña.

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El estudio, que ha contado con la participación de 1.203 españoles mayores de 18 años, muestra una predisposición mayor a donar órganos entre la ciudadanía, que pasa del 67,4% en 2006 a superar el 80% en 2026. En este incremento influyen las experiencias personales de la ciudadanía: el 33,9% conoce a alguien que ha necesitado un trasplante (20,9% en 2006) y el 30,8%, a un paciente que lo ha recibido (17,4% en 2006), mientras que el 24,9% sabe de alguien que donó sus órganos al fallecer (13,4% en 2006).

Falta de información y comunicación, principales barreras a la donación

Pese a esta voluntad tan mayoritaria, no todos los españoles dispuestos a donar verán cumplida su voluntad, advierte el informe. Primero, porque la voluntad no se traduce siempre en compromiso: tan solo un 15,6% está registrado como donante, una cifra que prácticamente duplica los resultados del 2006, pero que “sigue siendo un porcentaje muy reducido”, avisa Jorge S. López, profesor de la Universidad Pública de Navarra y coordinador del estudio. Esta diferencia se debe, en parte, a la falta de conocimiento de la población española sobre el sistema de trasplantes: casi siete de cada diez encuestados se siente poco o nada informado sobre el proceso. “Afectivamente, la población está bien posicionada, pero falta información”, resume el investigador.

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Y segundo, porque la conversación no surge entre los familiares: un 40% nunca ha hablado de donación de órganos con sus familiares y un 52% asegura que su familia no conoce su voluntad de donar. Este desconocimiento supone una barrera para que se cumpla la intención de los fallecidos: según los resultados del informe, solo el 54,9% de la ciudadanía autorizaría la donación de órganos de un familiar si desconoce cuál es su deseo, aunque la mayoría piensa que sus familiares y amigos están a favor de ello. Desde la ONT y la Fundación Mutua Madrileña insisten en que hablar en casa sobre la donación es uno de los gestos más eficaces para salvar vidas.

¿Por qué donan los españoles?

Imagen de archivo de un quirófano. (Europa Press)
Imagen de archivo de un quirófano. (Europa Press)

Las principales razones que esgrime la población para donar sus órganos son altruistas: a los españoles les gustaría ceder sus órganos para salvar vidas (81%), mejorar la calidad de vida de otras personas (74,8%) o simplemente ser solidarios (68%). Quienes no quieren donar (4,10%) hablan de un miedo a que la muerte sea declarada antes de tiempo y un miedo a que sus órganos se extraigan en vida. Caen otros miedos vinculados a la desinformación, como las dudas sobre la utilidad de los trasplantes o el miedo a la mutilación o la deformación.

Entre el 15,8% que no tiene claro si donaría o no, un tercio lo haría solo si se cumplen ciertas condiciones, como que el órgano donado vaya a un conocido cercano, cuando su uso esté claramente especificado, si ha vivido de cerca una experiencia al trasplante o si esta donación se utilizara para salvar a un niño. Son condicionantes prohibidos en España y en gran parte de los países, pues no se puede elegir quién recibe los órganos que se donan después de fallecer.

Un récord de donaciones insuficiente

Aunque España haya logrado coronarse como líder en actividad de trasplantes, el trabajo todavía no alcanza para cubrir todas las necesidades del sistema: a finales de 2025, más de 5.000 pacientes se encontraban en lista de espera para un trasplante, de los que 77 eran niños. Para Beatriz Domínguez-Gil, presidenta de la ONT, España batalla “una lucha continua por seguir respondiendo a las necesidades de trasplante”.

Es una realidad que más de la mitad de los españoles desconoce, según el estudio, un elemento clave, “porque el saber que podemos contribuir todos a resolver un problema mueve a las personas a generar conductas altruistas”, dice López. “La lista de espera no va a desaparecer, por mucho que nos planteemos. Lo que probablemente vamos a evidenciar en los próximos años es un crecimiento”, ha asegurado Domínguez-Gil, en parte por el envejecimiento de la población y en parte porque cada vez más se flexibilizan los criterios de inclusión de pacientes. “Seguiremos gestando estrategias y nuevas líneas de trabajo que nos permitan seguir respondiendo a las necesidades de trasplantes de la población”, ha concluido.

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