El árbol más perfumado del mundo tiene un olor similar al albaricoque y se usa en tés e infusiones: cómo plantarlo en el jardín o balcón de tu casa

El osmanto pertenece a la misma familia botánica que el olivo y presenta múltiples beneficios terapéuticos

Guardar
Google icon
El osmanthus fragrans es originario de Asia Oriental y pertenece a la familia botánica de las oleáceas —la misma a la que pertenece el olivo—
Un primer plano de la flor de osmanto, el árbol más perfumado del mundo (Canva)

Originario de Asia Oriental y perteneciente a la familia botánica de las oleáceas —la misma a la que pertenece el olivo—, el osmanto (Osmanthus fragrans) se erige como una de las maravillas naturales más apreciadas a nivel mundial. Y es que este árbol perenne se considera como “una de las materias primas más fascinantes de la perfumería por la riqueza y singularidad de su aroma” por muchas organizaciones como la Fundación Academia del Perfume.

Al parecer, su embriagadora fragancia ofrece un inconfundible olor floral y afrutado, con notas muy características que evocan al albaricoque ligeramente fermentado y a la piel de melocotón, todo ello envuelto en un sutil fondo coriáceo (a cuero) que le aporta gran versatilidad y profundidad en la creación de perfumes. Pero la magia de este árbol no reside únicamente en la alta cosmética; sino que tiene una profunda tradición en China, donde se cultiva desde hace más de 2.000 años.

PUBLICIDAD

La recolección de sus flores es un evento casi poético; la costumbre dicta que se agitan cuidadosamente las ramas para permitir que los pétalos caigan suavemente al suelo, creando lo que se describe visualmente como una delicada “lluvia de osmanto”. Una vez que estas flores se secan, adquieren una nueva dimensión culinaria: se utilizan habitualmente para aromatizar tés e infusiones, liberando al contacto con el agua caliente ese característico aroma dulce que despierta los sentidos.

El osmanthus fragrans es originario de Asia Oriental y pertenece a la familia botánica de las oleáceas —la misma a la que pertenece el olivo—
Una rama del osmanto, el árbol más perfumado del mundo (Canva)

Tiene múltiples beneficios terapéuticos

El osmanto no solo es una fuente aromática, sino que durante su inmensa trayectoria histórica ha tenido distintas utilidades prácticas en la cultura oriental. En el ámbito dietético y medicinal, el consumo de té de osmanthus posee múltiples beneficios terapéuticos, según la Enciclopedia Baidu: es capaz de nutrir la belleza, suavizar la garganta, mejorar los síntomas de tos y exceso de flema, e incluso aliviar el dolor de estómago por frío y eliminar el mal aliento.

PUBLICIDAD

Además de las reconfortantes infusiones, es el ingrediente estrella de auténticas joyas de la gastronomía asiática. Sus diminutas flores, que dependiendo de la variedad pueden lucir tonos amarillo limón, blanco crema o naranja rojizo, se emplean para preparar el tradicional pastel de osmanthus. Igualmente destacado es el vino de osmanthus, una bebida dulce, fragante y de sabor puro. De hecho, los antiguos creían que esta planta era el líder de todas las medicinas y que beber su vino lograba el efecto de que “prolonga la vida mil años”.

El porte recto y la copa redondeada del osmanto transmiten una profunda sensación de paz y estabilidad. La devoción por sus deslumbrantes flores aromáticas ha inspirado a numerosos literatos a lo largo de los siglos; tal y como plasmó el poeta Gu Ying de la dinastía Yuan, al observar la caída de sus pétalos sentía que “el oro y el mijo caen en abundancia como la lluvia”.

El osmanthus fragrans es originario de Asia Oriental y pertenece a la familia botánica de las oleáceas —la misma a la que pertenece el olivo—
Un primer plano de una rama con flores de osmanto, el árbol más perfumado del mundo (Canva)

Cómo puedes hacer que florezca en tu balcón

La capacidad del osmanto para crecer tanto en suelo como en maceta permite adaptarlo a balcones, terrazas y patios pequeños, donde el espacio es un recurso limitado. En maceta, su desarrollo es más controlado, lo que facilita su uso en viviendas con poco espacio exterior. Esta especie perenne mantiene el follaje verde durante todo el año, lo que garantiza que balcones y terrazas conserven su atractivo incluso en invierno, cuando otras plantas suelen perder sus hojas.

Además, también muestra buena tolerancia a la contaminación urbana, una característica que incrementa su utilidad en ciudades y zonas residenciales. Durante la floración, especialmente en otoño y en algunas variedades también en primavera, su aroma se intensifica y puede notarse a varios metros de distancia.

Para cultivar osmanto en maceta, conviene utilizar recipientes amplios con buen drenaje, ya que el exceso de agua puede perjudicar la planta. De este modo, el riego debe ser moderado, incrementando la frecuencia en verano y reduciéndola en invierno, según detallan en Ecología Verde. En cambio, la luz natural es fundamental para una floración abundante; lo ideal sería ubicar la planta en espacios con buena luminosidad, preferiblemente orientados al este o al sur.

El sustrato debe ser fértil, aireado y con buen drenaje, incorporando compost o humus y algo de arena o perlita. Pero, no requiere podas intensas, solo eliminar ramas secas para mantener su forma y salud. Gracias a estas características, el osmanto se posiciona como una de las mejores opciones para quienes buscan un balcón aromático y fácil de cuidar.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD