Este es el ejercicio que más fortalece el corazón: protege la salud cardiorrespiratoria mejor que salir a correr

La actividad física aeróbica es ejercicio cardiovascular que cuida el corazón y los pulmones

Guardar
Una pareja corriendo por el parque (AdobeStock)
Una pareja corriendo por el parque (AdobeStock)

El deporte no es únicamente una forma de cuidar nuestra apariencia física, sino también la mejor vía para mantenernos sanos, junto con una alimentación variada y equilibrada y un descanso adecuado. Sin embargo, no toda actividad física tiene el mismo impacto en nuestro organismo. En concreto, en nuestro corazón.

Cuando se habla de ejercicios de cardio que fortalecen el corazón es común que muchas personas piensen en el running, un ejercicio que en los últimos años se ha popularizado hasta el punto de formar clubs de corredores. No obstante, la carrera no es la actividad que más fortalece el corazón, según un reciente estudio publicado en la revista Scientific Reports.

PUBLICIDAD

Un equipo de científicos de la Universidad Federal de São Paulo (UNIFESP) en Brasil ha descubierto que la natación ofrece más beneficios para el corazón que salir a correr. Los resultados del trabajo confirman que nadar potencia el crecimiento saludable y la fortaleza contráctil del miocardio de manera más eficaz que correr, al tiempo que mantiene mejoras equiparables en la capacidad cardiorrespiratoria.

El estudio, dirigido por el profesor Andrey Jorge Serra, analizó el efecto de ocho semanas de entrenamiento en ratones divididos en tres grupos: uno sin ejercicio, otro que realizó solo carrera y un tercero que únicamente nadó. Cada sesión duró sesenta minutos, cinco días por semana, y la comparación entre regímenes se realizó a partir de la intensidad relativa del esfuerzo, medida mediante el consumo máximo de oxígeno (VO₂ máx). Los datos revelan un aumento de más del 5 % en el VO₂ máx tanto en los animales nadadores como en los corredores, pero solamente la natación indujo un incremento significativo en la masa cardíaca y en la masa ventricular izquierda.

PUBLICIDAD

Un hombre practicando la natación estilo mariposa
Un hombre practicando la natación estilo mariposa (Magnific)

Los efectos en el corazón de la natación

Los investigadores han constatado que la natación modula en mayor medida los microARN reguladores de la adaptación cardíaca, responsables de aspectos como el crecimiento de las células cardíacas, la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis), la protección frente a la muerte celular y la regulación de la contractilidad y respuestas al estrés oxidativo. Este impacto molecular distingue la natación de la carrera, porque estudios previos sobre ejercicio aeróbico no habían comparado los patrones de estos reguladores en ambos deportes bajo condiciones idénticas.

En palabras de Andrey Jorge Serra, recogidas por Medical Xpress, “nadar y correr mejoran la salud cardiorrespiratoria, pero encontramos que la natación va más allá y combina adaptaciones funcionales y moleculares que hacen que el corazón sea más fuerte y eficiente”. El equipo sometió a los roedores a pruebas complementarias antes y después de las ocho semanas de entrenamiento, abarcando la capacidad cardiorrespiratoria, la condición física y la estructura y función tanto cardíaca como miocárdica. A nivel genético y proteico, la investigación profundizó en los mecanismos que regulan la hipertrofia cardíaca fisiológica e identificó cómo la natación incide específicamente en las rutas moleculares controladas por microARN.

Daniel López Rosetti

Un descubrimiento en rehabilitación cardíaca

El profesor Serra ha subrayado que la trascendencia de estos resultados señalando que la elección del ejercicio para muchas personas depende de factores individuales como la preferencia o la destreza, pero, a la vista de los datos obtenidos, la natación podría ofrecer ventajas añadidas en contextos de recuperación del miocardio, rehabilitación cardiaca y diseño experimental en investigación científica. También ha sostenido que, dado que tradicionalmente se recurría de forma indistinta a la carrera y a la natación como referencia de ejercicio aeróbico, ahora se dispone de evidencia para diferenciarlas por el efecto a nivel cardiovascular.

Aunque todavía no se conoce el motivo exacto por el que la natación genera estos cambios moleculares en los microARN, la investigación sí ha permitido “ahondar en las vías moleculares que rigen la hipertrofia fisiológica del corazón”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD