El avance del estrilda común en España: el abandono agrario y las plantas invasoras favorecen la expansión de esta ave exótica africana

Estas interacciones positivas entre especies no nativas pueden alterar y degradar los ecosistemas mediterráneos

Guardar
Ejemplar de estrilda común o pico de coral. (Luisa Vachias A. Peres/iNaturalist CC BY-NC 4.0)
Ejemplar de estrilda común o pico de coral. (Luisa Vachias A. Peres/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

La introducción de especies exóticas es una de las principales amenazas que enfrenta la biodiversidad en todo el mundo, potenciada en muchos casos por el aumento de los flujos comerciales y la entrada intencional por parte de los humanos. Esto genera impactos ecológicos y económicos significativos, un problema al que España no es ajeno.

Un reciente estudio realizado en el campus de Gandía de la Universitat Politècnica de València y publicado en la revista Journal of Ornithology estudia la expansión de una de estas especies exóticas en la Península Ibérica: la del estrilda común o pico de coral (Estrilda astrild), un ave exótica procedente del África subsahariana.

La investigación, liderada por el profesor Pau Lucio Puig, ahonda en cómo la colonización por parte de algunas especies invasoras puede acabar favoreciendo la proliferación de otras. Es precisamente esto lo que está ocurriendo con el estrilda común, cuya expansión está motivada por el abandono de tierras agrícolas y la consecuente presencia de plantas invasoras en estos enclaves.

Ejemplar de estrilda común, un ave gris de pequeño tamaño con la franja de los ojos y el pico de color rojo
Ejemplar de estrilda común o pico de coral. (Gerhard Lemmer/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

“En entornos agrícolas y periurbanos, la transformación del paisaje, el abandono de cultivos y la presencia de vegetación invasora genera nuevas oportunidades ecológicas que algunas especies exóticas pueden explotar con gran eficacia”, señala Lucio.

El plumero argentino y la caña común

Desde la organización ornitológica SEO/BirdLife señalan que la presencia del estrilda común se remonta a los años 80, estableciéndose primero en Extremadura y después en Galicia, en los 90. En ambos casos, según explican, se debe a expansiones de la población portuguesa, donde esta especie exótica ya se encontraba desde hacía algunas décadas. Desde entonces se ha extendido a otras provincias.

El estudio de la UPV señala que el estrilda común tiene una notable capacidad de adaptación a los paisajes humanizados, especialmente en campos agrícolas abandonados, donde se alimenta tanto de semillas nativas como exóticas.

De estas últimas los autores señalan “dos de las plantas invasoras más perniciosas y extendidas a nivel global”: el plumero argentino, de la Pampa o cortadera (Cortaderia selloana) y la caña común (Arundo donax), que le proporcionan refugio y, en el caso de la primera, también alimento.

Plumero argentino (Cortaderia selloana). (Diego Gallotti/iNaturalist CC BY-NC 4.0)
Plumero argentino (Cortaderia selloana). (Diego Gallotti/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

De esta manera, se demuestran nuevas interacciones tróficas entre aves invasoras y plantas invasoras, lo que puede perpetuar y favorecer ambas invasiones a la vez. Esto se conoce como invasional meltdown o retroalimentación positiva entre especies invasoras.

El estrilda común, además, muestra una alta plasticidad ecológica, ya que consume una amplia gama de recursos alimenticios y utiliza hábitats muy variados, aunque prefiere praderas, malas hierbas y márgenes de cultivos sobre la vegetación acuática. Esto aumenta su potencial invasor. “Nuestro estudio constata que allí donde estaba presente el estrilda común, llegaba a dominar las comunidades de aves”, señala Lucio.

La importancia de la gestión del paisaje

Por el momento, los investigadores señalan que el impacto del estrilda común sobre las aves nativas parece limitado, ya que tiende a ocupar un nicho que no está saturado por especies nativas y no se aprecia competencia directa con especies ecológicamente similares.

Sin embargo, su presencia modifica la composición de las comunidades locales y se establece como la especie más abundante en ciertos núcleos, desplazando otras por simple dominancia numérica. Es por ello que altera potencialmente el funcionamiento de los ecosistemas mediterráneos.

Descubre la verdad detrás del casuario, el ave considerada la más temida del mundo. A pesar de su reputación intimidante, este gigante de Oceanía cumple un rol fundamental como dispersor de semillas, manteniendo el equilibrio de los bosques más antiguos del planeta.

Por este motivo, Rafael Muñoz, coautor del estudio e investigador del campus de Gandía de la UPV, señala que “hay que reforzar los programas de seguimiento a largo plazo, así como implementar medidas de gestión del paisaje orientadas a frenar la expansión de especies invasoras y a explorar los impactos que puedan tener sobre las comunidades de aves nativas”.

Y es que su éxito como especie exótica podría facilitar la expansión de otras especies igualmente exóticas, lo que perpetuaría la degradación del hábitat y dificultaría la recuperación de especies y hábitats autóctonos.