Pedro Sánchez afirma en el foro progresista de Barcelona que el tiempo de la derecha se acaba: “No lideran, languidecen”

Según el presidente, la vergüenza va a ser para los que fomenten la injusticia, exploten a los trabajadores y apoyen la guerra y la violencia en Gaza, Cisjordania, Ucrania, el Líbano u Oriente Medio

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El presidente de España, Pedro Sánchez, durante el Global Progressive Mobilisation, en Barcelona, a 18 de abril de 2026. (REUTERS/Nacho Doce)
El presidente de España, Pedro Sánchez, durante el Global Progressive Mobilisation, en Barcelona, a 18 de abril de 2026. (REUTERS/Nacho Doce)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado durante el foro progresista celebrado este sábado en Barcelona que el tiempo de la derecha y los ultras se acaba, y con el foro progresista que se ha celebrado en Barcelona empieza un nueva era en la que “la vergüenza cambia de bando”. El Global Progressive Mobilisation ha reunido junto al líder español a más de 3.000 personas representantes de partidos, sindicatos y otras organizaciones progresistas y en el que se han defendido las políticas que les representan como la vía adecuada frente al autoritarismo.

En esa idea ha abundado el jefe del Ejecutivo y también presidente de la Internacional Socialista en un encendido discurso de cierre de este evento para insuflar ánimos y en el que ha asegurado que la derecha y la ultraderecha generan ruido y gritan no porque estén ganando, sino “porque saben que su tiempo se acaba”.

“La derecha no lidera, languidece. Hoy, en Barcelona, el 18 de abril de 2026, la vergüenza cambia de bando”, ha apostillado antes de garantizar que, frente a ella, los progresistas van a traer al mundo una nueva era, ha destacado Sánchez, en un evento celebrado mientras, al mismo tiempo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, entregaba la Medalla de Oro de la Comunidad a la líder opositora venezolana María Corina Machado.

A partir de ahora, ha asegurado el presidente Sánchez, que la vergüenza va a ser para los que fomenten la injusticia, los que exploten a los trabajadores, criminalicen a los diferentes, conviertan los derechos en mercancías, defiendan el privilegio de las élites, y apoyen la guerra y la violencia en Gaza, Cisjordania, Ucrania, el Líbano u Oriente Medio.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho un llamamiento a la acción en defensa de la democracia ante una veintena de dirigentes progresistas frente a las guerras, la desigualdad y la propagación de la desinformación. (Fuente: La Moncloa)

Sánchez reivindica el no a la guerra

Para el líder socialista, la rendición de las derechas al negacionismo climático, la xenofobia y el machismo de lo que ha denominado la “Internacional Ultraderechista”, ha sido su mayor error y les costará mucho tiempo salir. Al hilo de ello, ha recordado el proceso de regularización de inmigrantes que ha impulsado el Gobierno para dirigirse a PP y Vox y advertirles de que “España es hija de la migración y no va a ser madre de la xenofobia”.

“No lo vamos a hacer. No vamos a comprar su pesimismo ni su desesperanza”, ha garantizado para defender a continuación las políticas contra el cambio climático, las que favorecen la creación de empleo, la igualdad, la protección de los más vulnerables y las que permiten tener más tiempo libre.

En medio de los aplausos del auditorio, que le han hecho interrumpir brevemente en numerosas ocasiones, Sánchez, que no ha citado en ningún momento al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha garantizado que España seguirá estando en el lado correcto de la historia y defenderá el derecho internacional y la paz. Por ello ha instado a “gritar una y mil veces sí a la paz y no a la guerra”, una frase que ha repetido hasta en cuatro ocasiones y que ha sido coreada por los asistentes al acto.

Para cambiar el transcurso de la historia, Sánchez ha pedido unidad entre partidos, países y generaciones, orgullo después de que se les haya intentado avergonzar por sus ideas y su historia, y fe en el progreso.