Los 5 alimentos más ricos en omega-3 para cuidar la memoria y proteger el corazón

El organismo necesita estas grasas para funcionar correctamente, pero solo puede obtenerlo a través de la alimentación

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Los alimentos ricos en omega-3
Los alimentos ricos en omega-3 cuidan la memoria y protegen el corazón (Freepik)

Los ácidos grasos omega-3 se han consolidado como uno de los nutrientes esenciales más importantes para la salud. Se trata de un tipo de grasa poliinsaturada que el organismo necesita para funcionar correctamente, pero que no puede sintetizar por sí mismo, por lo que debe obtenerse a través de la alimentación. Esta característica convierte al omega-3 en un componente imprescindible dentro de una dieta equilibrada.

Una de las particularidades más relevantes del omega-3 es su elevada concentración de DHA, un ácido graso fundamental que se encuentra en grandes cantidades en la retina del ojo, el cerebro y los espermatozoides. En el ámbito de la salud visual, el DHA contribuye al mantenimiento de una visión adecuada y al buen funcionamiento de la retina. A nivel neurológico, resulta clave para el desarrollo y la conservación de las funciones cognitivas, influyendo en la memoria, la atención y el aprendizaje. Asimismo, su presencia en los espermatozoides está relacionada con la fertilidad masculina y la calidad reproductiva.

Además de su papel estructural, los omega-3 aportan energía al organismo, ya que proporcionan calorías necesarias para las actividades diarias. Sin embargo, su valor va mucho más allá del aporte energético. Estos ácidos grasos desempeñan un papel protector sobre el sistema cardiovascular, ayudando a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos, a regular los niveles de lípidos en sangre y a reducir procesos inflamatorios que pueden dañar el corazón.

Los beneficios del omega-3 también se extienden a otros sistemas del cuerpo: favorecen el correcto funcionamiento de los pulmones, fortalecen el sistema inmunitario y participan en el equilibrio del sistema endocrino, responsable de la producción y regulación hormonal.

La buena noticia es que los omega-3 pueden incorporarse fácilmente a la dieta a través de alimentos cotidianos. La Clínica Universidad de Navarra recoge los principales alimentos por los que puede obtenerse ácidos grasos omega-3.

Salmón

Uno de los alimentos más conocidos es el salmón, un pescado azul especialmente rico en EPA y DHA, las formas de omega-3 más activas para el organismo. Su consumo regular se asocia con una mejor salud cardiovascular y un adecuado desarrollo y mantenimiento de las funciones cerebrales.

Nueces

Las nueces representan una excelente fuente vegetal de omega-3, principalmente en forma de ácido alfa-linolénico (ALA). Consumidas con moderación, aportan beneficios para el corazón, ayudan a controlar la inflamación y proporcionan antioxidantes, fibra y proteínas de calidad.

Las nueces ayudan a tener
Las nueces ayudan a tener energía. Foto: (iStock)

Semillas de chía

Otro alimento destacado son las semillas de chía, que se han consolidado como un superalimento gracias a su elevado contenido en omega-3, fibra y micronutrientes. Estas pequeñas semillas contribuyen a la salud digestiva, favorecen la sensación de saciedad y ayudan a mantener un perfil lipídico saludable. Pueden añadirse fácilmente a batidos, yogures o ensaladas.

Episodio: ¿Por qué consumir omega 3?.

Caballa

La caballa es otro pescado azul de gran valor nutricional y una alternativa más asequible al salmón. Rica en omega-3, vitamina D y proteínas de alto valor biológico, su consumo habitual ayuda a proteger el sistema cardiovascular y a fortalecer los huesos y el sistema inmunológico.

Aceite de lino

De acuerdo con la Clínica Universidad de Navarra, el aceite de lino destaca como una de las fuentes vegetales más concentradas de omega-3. Extraído de las semillas de lino, es especialmente rico en ALA y resulta ideal para consumir en crudo, por ejemplo, en ensaladas o platos fríos. Su ingesta regular contribuye a reducir la inflamación y a mejorar la salud metabólica, aunque debe evitarse su uso para cocinar debido a su sensibilidad al calor.