Las razas de perros que necesitan abrigo en invierno

No todas las razas lo necesitan, pero la edad, el pelaje y el entorno son factores clave para saber si poner o no una protección extra contra el frío

Guardar
Cuándo necesitan los perros abrigo
Cuándo necesitan los perros abrigo en invierno. (Pixabay)

Aunque para muchos las prendas caninas evocan la imagen de un accesorio de moda, los especialistas advierten que vestir a los perros en invierno puede ser una cuestión de salud. La protección frente al frío es especialmente importante para ciertas razas, tamaños y condiciones de salud.

“No hace falta que todos los perros usen abrigo en invierno”, señala Melina Wajner, veterinaria a cargo del equipo de salud de las tiendas Puppis a Clarín. “La necesidad depende de factores como raza, pelaje y entorno”, explica.

No todos los perros reaccionan igual ante las bajas temperaturas. Algunas razas están adaptadas para el frío y cuentan con un “abrigo natural”. Entre ellas se encuentran el golden retriever, border collie, pastor alemán, siberiano y san bernardo. En estos casos, la ropa extra no es necesaria.

En cambio, los perros de pelaje corto o fino, como el salchicha, chihuahua, doberman y galgo, y las razas sin pelo, requieren abrigo adicional. “Estas razas no están adaptadas al descenso térmico y necesitan protección para mantener su bienestar”, aclara Wajner.

Edad y tamaño: factores clave

La sensibilidad al frío no depende solo del pelaje. La edad y el tamaño también juegan un papel central. Los cachorros y perros senior suelen tener más frío porque su capacidad para regular la temperatura corporal es limitada. Por ello, un pulóver o abrigo liviano ayuda a prevenir resfríos y problemas respiratorios.

El tamaño del perro también influye: los canes pequeños pierden calor más rápido que los grandes. Investigadores de la Universidad de Tufts, Estados Unidos, calcularon que temperaturas entre 4 °C y –1 °C son un “riesgo potencial” para perros chicos y medianos, mientras que los grandes toleran mejor hasta 1 °C y –6 °C. Valores realmente peligrosos son mucho más bajos, superando las condiciones habituales del país.

Un perro con abrigo. (Pexels)
Un perro con abrigo. (Pexels)

Cómo elegir el abrigo ideal

No todos los abrigos ofrecen el mismo beneficio. Para que la prenda cumpla su función, los expertos recomiendan:

  • Material cálido y transpirable, como forro polar o tejidos con aislamiento ligero.
  • Impermeable, para proteger frente a lluvia, llovizna o rocío.
  • Fácil de colocar y seguro, sin restringir el movimiento del perro. Debe incluir ranuras para sujetar la correa y evitar escapes.

“Un perro debería tener como mínimo cuatro paseos al día y, en esos momentos, usar el abrigo. Por lo tanto, no tendría que generarle malestar al ponerlo o sacarlo”, afirma Wajner. Para perros activos, los cortavientos protegen contra frío y humedad sin sobrecalentarlos, mientras que chaquetas acolchadas son útiles en climas extremos. También existen bufandas y botas para zonas sensibles como cuello y patas.

Desde el canal de X de Agents Rural de la Generalitat catalana alertan que los accesos al Parc Nacional d'Aigüestortes permanece cerrado durante el fin de semana por precaución ante las nevadas. / Vídeo de la cuenta de X de Agents Rural

Cuidado de la piel y limpieza del abrigo

El mantenimiento de la prenda impacta directamente en la salud cutánea. La acumulación de suciedad, ácaros o bacterias puede derivar en dermatitis, sequedad y problemas de piel. En perros de pelo largo u ondulado, el uso prolongado puede causar nudos y dificultad para ventilar la piel, aumentando el riesgo de infecciones. “Estos trastornos se evitan usándolo solo para el paseo, que puede durar como mucho una hora”, remarca Wajner.

Cuándo pasa frío tu perro.
Cuándo pasa frío tu perro. (Pixabay)

Señales de que tu perro pasa frío

Observar el comportamiento del perro es clave para detectar incomodidad térmica. Algunos signos incluyen:

  • Temblores durante los paseos o al estar al aire libre.
  • Movimientos lentos o rigidez al caminar.
  • Piel reseca, especialmente alrededor de la nariz.

Si se observan estos síntomas, lo recomendable es proporcionar una manta, reforzar el abrigo y limitar la exposición al frío, además de consultar regularmente al veterinario. “La idea con los abrigos es ayudarlos a tener un paseo más tranquilo y más ameno para ellos”, concluye Wajner.