Sara Carbonero evoluciona favorablemente: su estado de salud tras una intervención que “la ha cogido menos fuerte”

La comunicadora se encuentra ya en planta y a la espera de seguir mejorando para poder ser dada de alta

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Sara Carbonero (IMAGEN DE ARCHIVO).
Sara Carbonero (IMAGEN DE ARCHIVO).

La calma comienza a abrirse paso en Lanzarote tras unos días marcados por la incertidumbre. Sara Carbonero se está recuperando favorablemente después de ser sometida a una intervención quirúrgica urgente a principios de enero. Según ha informado ¡Hola!, la periodista permanece ingresada en el hospital José Molina Orosa, donde ya se encuentra en planta, un avance significativo tras haber pasado varios días en la Unidad de Cuidados Intensivos.

El cambio de unidad hospitalaria no solo supone una mejora clínica, sino también un alivio emocional para su entorno. Según confirman fuentes cercanas a la comunicadora, la evolución es favorable y se ajusta a los plazos médicos previstos, aunque reconocen que “esta intervención la ha cogido menos fuerte”. Aun así, destacan su buen ánimo y su capacidad para mantenerse conectada con quienes la rodean.

Prueba de esa progresión es que Sara ha retomado poco a poco el contacto con el exterior. “Ya responde, está activa en redes y, aunque el ritmo es lento, la evolución es buena“, han explicado al citado medio. Aunque la recuperación avanza con lentitud, las señales son positivas y permiten mirar los próximos días con prudente optimismo. Desde su círculo no descartan que en breve pueda recibir ”buenas noticias" sobre su evolución, si bien insisten en que no hay fechas cerradas.

Los médicos, por su parte, mantienen un discurso marcado por la cautela. No existe, de momento, previsión de alta inmediata ni necesidad de traslado a otro centro sanitario. La prioridad es garantizar una recuperación sólida y sin contratiempos, alejando así los rumores que surgieron tras conocerse su ingreso y que apuntaban a escenarios más complejos.

Sara Carbonero durante la gala
Sara Carbonero durante la gala 'ELLE X FUTURE' que celebra la revista Elle en el Consulado de Italia, a 26 de noviembre de 2025, en Madrid (España). (EUROPA PRESS).

Una intervención inesperada

El episodio médico comenzó de forma repentina el pasado 2 de enero, cuando Sara empezó a sufrir un intenso dolor abdominal mientras se encontraba en Canarias. Tres días después, el 5 de enero, tuvo que ser intervenida de urgencia. La situación la sorprendió lejos de su domicilio habitual y en pleno periodo navideño, un contexto que añadió una carga emocional adicional a un proceso ya delicado.

Desde el inicio, su entorno se apresuró a aclarar un punto clave: la intervención no guarda relación con el cáncer que marcó su vida en 2019. Esta precisión fue esencial para evitar comparaciones y frenar la alarma generada en redes sociales, donde la preocupación creció rápidamente tras conocerse la noticia.

Durante todo el ingreso, Sara ha contado con un apoyo constante e incondicional: el de su pareja, Jota Cabrera. El empresario ha permanecido a su lado en todo momento, acompañándola incluso hasta el quirófano y pasando junto a ella los días y noches más complicados. Su presencia ha sido especialmente importante en un contexto de vulnerabilidad, urgencia médica y distancia con su entorno familiar más cercano.

Sara Carbonero y Jota Cabrera
Sara Carbonero y Jota Cabrera (EUROPA PRESS).

Iker Casillas se pronunció

A ese respaldo se sumó el mensaje tranquilizador de Iker Casillas, padre de sus dos hijos, quien quiso transmitir calma asegurando que “no hay que preocuparse, por suerte” y que, cuando sea posible, Sara regresará a casa. Sus palabras contribuyeron a reforzar la sensación de que la evolución es positiva, aunque todavía requiere paciencia.

La hospitalización coincidió, además, con una fecha muy significativa para la periodista: el cumpleaños de su hijo mayor, Martín, que el pasado 3 de enero cumplió 12 años. Sara tenía previsto viajar a la península para celebrarlo con él, pero su estado de salud lo impidió, obligándola a vivir ese momento desde la distancia.

Antes de su ingreso, la periodista había despedido el año en la isla de La Graciosa junto a su pareja y un grupo de amigos cercanos. Allí compartió en redes sociales un mensaje cargado de intención para el nuevo año, deseando salud, calma y actitud para afrontar los retos de la vida. Hoy, esas palabras adquieren un sentido especialmente profundo.