
Carlos Francisco Antón ocultó su orientación sexual en el trabajo durante casi una década por miedo a sufrir discriminación y ser rechazado. Evitaba dar detalles personales sobre su vida, no mencionaba el nombre de su pareja o guardaba silencio si escuchaba algún comentario homófobo. Es Cabo Primero en el Ejército, una institución conservadora donde las barreras estructurales aún dificultan que las personas LGTBIQ+ puedan mostrarse abiertamente sin temor a consecuencias, pero con el tiempo comprendió que no debía ocultar quién era, sino que le correspondía a sus compañeros reflexionar y adoptar aptitudes más respetuosas e inclusivas. Así es como “poco a poco” salió del armario y ahora contribuye a visibilizar al colectivo dentro de la institución.

“Llevo más de dos décadas en el Ejército y durante unos 10 años traté de pasar desapercibido para que no vieran que era gay. Quería quedar el primero, demostrarme que era el más macho, pero en realidad me estaba negando a mí mismo y fue muy duro. Tampoco tenía otros referentes en quienes verme reflejado y al final fue un proceso de aceptación”, cuenta Antón a Infobae España, que dentro de la institución se desempeña como instructor en la Escuela de Conductores. Harto de tener que dar explicaciones sobre su orientación sexual, primero a su familia y después a sus amigos, consideró que lo mejor era también “normalizarlo” en el trabajo, aunque admite que fue la confianza de trabajar con los mismos compañeros durante años lo que le ayudó a dar el paso.
“Al final te cansas de salir del armario tantas veces y quería normalizarlo, porque también hay mucho desconocimiento [dentro del Ejército] por cómo nos han educado. Fue un proceso de aceptación y comprendí que ser gay y militar no era algo incompatible”, resume, y aunque las actitudes homófobas continúan existiendo tanto en comentarios como en comportamientos, asegura que cuenta con el apoyo de sus compañeros y que “las cosas también van cambiando con el tiempo” en esta institución jerárquica y tradicional. Además, añade, el Ejército tiene la responsabilidad de garantizar el respeto a la diversidad sexual.
En este contexto, Antón también reconoce que en muchas ocasiones los límites “se los ponía él mismo” por ese temor al rechazo y a la discriminación, por lo que anticipaba reacciones más negativas de las que finalmente ha recibido al hablar sobre su orientación sexual.
Ganó el certamen de Mr. Gay
Actualmente, Antón, de 42 años, lleva una vida muy distinta a la de aquel joven temeroso que ingresó al Ejército con apenas 20 años. Diplomado en Trabajo Social, ahora cursa un Grado en Psicología y compagina su trabajo en las Fuerzas Armadas con su empleo como camarero de fin de semana en una discoteca de ambiente LGTBI en Valencia.

En 2017 se casó con su pareja, con quien vive actualmente en el municipio de Liria y hace unos meses ganó el certamen de Mr. Gay en la Comunidad Valenciana, un evento cuyo objetivo es visibilizar realidades LGTBIQ+ silenciadas, especialmente en países donde la diversidad sigue siendo perseguida, y este 4 de julio representará a la región en la final, que se celebra en Madrid, en la Plaza de España. Ahora este Cabo Primero no solo se expresa sin reservas, sino que se ha convertido en un referente para nuevas generaciones que habla abiertamente de su homosexualidad.

Además, Antón practica rubgy y running con los clubes LGTBI Samarucs y Dracs en Valencia, espacios que también abren oportunidades para que las personas del colectivo no tengan que renunciar al deporte por ser quienes son. Y es que el deporte ha sido históricamente un lugar de dominación masculina y, pese a los avances sociales y legislativos en igualdad, aún a día de hoy son pocos los deportistas profesionales que han salido del armario, bien por el miedo a la afición, a los compañeros o incluso a la pérdida de patrocinadores.
El militar también cuestiona la discriminación que enfrentan las personas LGTBIQ+ a partir de los 40 años y señala la necesidad de aumentar la visibilidad de las personas mayores dentro del colectivo.
Cabe recordar que a pesar de los avances logrados, en el último año, según datos de la Federación Estatal LGTBI+, en España se ha producido un aumento significativo en las agresiones físicas y verbales contra personas del colectivo, que han pasado del 6,8% al 16,2% en el último año, un incremento que coincide con el “auge de discursos de odio y una respuesta institucional insuficiente”. Según el informe Estado del Odio: Estado LGTBI+ 2025, el 20,3% del colectivo ha sufrido acoso, ya sea mediante insultos, aislamiento social o coacciones en el entorno digital, lo que equivale a 819.000 personas, mientras que la discriminación, tanto en el empleo como en el acceso a servicios o la vivienda, alcanza al 25,2%, 1,2 millones de personas, teniendo en cuenta que la población LGTBI+ en el país se sitúa en unos 5 millones.
Últimas Noticias
Clima: las temperaturas que predominarán este 30 de septiembre en Zaragoza
Los fenómenos meteorológicos y análisis de probabilidad permiten dar información sobre la temperatura, lluvias y vientos para las próximas horas

5 bosques en España que se transforman en otoño: colores intensos, parajes de cuento y rutas para vivirlos
De Girona a A Coruña, distintos parques naturales muestran cada año un cambio en el paisaje que atrae a miles de turistas

Lo que no se vio de la cena de Estado de los reyes Felipe y Letizia con los Macron: el menú, la escapada previa de Brigitte y la mención a Leonor y Sofía
La esposa de Emmanuel Macron recorrió las calles de Madrid antes de presentarse ante Felipe VI y la reina Letizia en el Palacio Real

El Ministerio de Vivienda aprueba dos ‘decretos Maricarmen’ mientras se gasta 110.000 euros para que su plantilla aprenda “habilidades blandas” mediante juegos
Quiere que su plantilla de 390 empleados se forme en materiales transversales como idiomas, ofimática e inteligencia emocional mediante un sistema basado en ‘Game based learning’

Las ayudas al alquiler aprobadas por el Gobierno no llegarán a todos: depende de dónde vivan los inquilinos, y los de Madrid se quedarán fuera
La deducción del 10% de la renta sólo se aplicará a viviendas situadas en localidades que han solicitado la declaración de mercado residencial tensionado, y Díaz Ayuso no la ha pedido para Madrid

