
La conservación de los alimentos es uno de los grandes retos en la cocina. Muchas veces colocamos al fondo de la nevera los productos y cuando nos damos cuenta se nos han puesto malos. Esto se puede deber a dos razones: a que nos hayamos olvidado totalmente de ellos o que nos lo hayamos conservado de la forma correcta. Esto ocurre con bastante frecuencia con las setas, debido a su textura suave y rápido deterioro, mantenerlas frescas más de un par de días suele volverse todo un resto.
Las setas son esos ingredientes que, aunque estén disponibles durante todo el año en el mercado, suelen asociarse con el otoño o las excursiones al campo. Sin embargo, ya sean champiñones, setas de ostra o variedades más exóticas como boletus o amanitas cesáreas, su fragilidad es innegable. Una vez recolectadas o compradas, comienzan a perder frescura rápidamente. No obstante, podemos perderle el miedo a que se nos estropeen antes de tiempo, gracias al truco que los expertos en alimentación de Urban Farm-It han compartido con el medio británico Express.
PUBLICIDAD
La importancia de no lavar las setas
Uno de los errores más comunes que cometemos al manipular las setas es lavarlas. Este paso, aunque parece intuitivo, por querer quitarle la tierra, es contraproducente. Al estar formadas en su mayoría por agua, los hongos tienden a absorberla rápidamente, lo que altera su textura y sabor al cocinarlas. Los expertos recomiendan limpiar las setas simplemente con un trapo húmedo o un cepillo suave, sobre todo si se trata de ejemplares recolectados en el campo, donde la tierra suele estar presente en mayor cantidad.
Los profesionales de Urban Farm-It enfatizan que una manipulación cuidadosa es clave para aprovechar al máximo los nutrientes de las setas, que incluyen vitaminas del grupo B y antioxidantes esenciales. Además, sugieren evitar cualquier contacto prolongado con agua para conservar su firmeza y evitar el temido aspecto baboso que las setas adquieren cuando están en mal estado.
PUBLICIDAD
Cómo almacenar las setas para que duren más tiempo

Uno de los secretos mejor guardados para prolongar la frescura de las setas es utilizar una bolsa de papel marrón. A diferencia de los envases plásticos en los que normalmente se encuentran en el supermercado, las bolsas de papel permiten la circulación del aire y evitan que la humedad se acumule en el interior, lo que es crucial para evitar que las setas se estropeen.
Lo primero que se debe hacer es colocar las setas enteras y sin lavar dentro de la bolsa. Después, se dobla la bolsa y se guarda en la nevera. Acorde a Martha Stewart, este truco ayuda a que este alimento aguante fresco hasta más de una semana, manteniendo también su sabor y textura intactos. No tener una bolsa de estas características no es un problema, ya que, existen alternativas. Otra opción es la de envolver los hongos en papel de cocina y colocarlos en un recipiente dentro del frigorífico. El papel actuará como barrera para la humedad y absorberá la condensación que pudiera dañar al alimento.
PUBLICIDAD
La misma humedad que hace que las setas crezcan en la naturaleza, se convierte en su principal enemigo una vez que son recolectadas. Por ello, es esencial protegerlas tanto de la luz como de la humedad excesiva una vez que llegan a nuestro hogar.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Noheda, la villa romana que se puede visitar de noche y que cuenta uno de los mosaicos figurativos más imponentes de España
El enclave arqueológico ha programado cuatro recorridos guiados nocturnos este verano

El Consejo de Seguridad Nuclear avala la prórroga de Almaraz hasta 2030 y deja en manos del Gobierno el futuro de la central
Su cierre estaba previsto para 2027

Receta de pimientos del piquillo rellenos de pollo, un plato principal sabroso y muy fácil de preparar
Estos pimientos envasados, suaves y ligeramente dulces, se rellenan con una mezcla de pollo guisado con verduras y una bechamel ligera

El proyecto de Elena Rivera que le ha hecho posponer su luna de miel con el periodista David Redondo
La actriz acaba de darse el ‘sí, quiero’ con su pareja desde hace 15 años en una emotiva boda celebrada en Madrid

Muere Fina García, la profesora sevillana de 27 años que emocionó en redes con su despedida: “Me voy feliz y en calma
La joven padecía un cáncer desde hacía cuatro años y estaba en cuidados paliativos


