Luciana Godoy es una diseñadora independiente de interfaces de usuario.
Luciana Godoy es una diseñadora independiente de interfaces de usuario.

El primer algoritmo procesado por una máquina, lo que se considera el primer programa de ordenador, fue creado por Ada Lovelace, una matemática y escritora británica. Resulta irónico que hoy, más de dos siglos después, sólo el 18% de los estudiantes de informática
sean mujeres.

Como área de trabajo, siempre se consideró que la tecnología era tierra de hombres. Hoy, decididas a alcanzar la igualdad de género en el mundo digital a pesar de ser minoría, estas emprendedoras se están abriendo paso en la industria, empoderadas con la idea de que las oportunidades del futuro están aquí. ¿Quiénes son y qué hacen?

La nueva generación

Luciana Godoy, diseñadora independiente de experiencia e interfaces de usuario, considera que son pocas las mujeres en tecnología pero, a su vez, el panorama a futuro le resulta alentador "En mi carrera me ha pasado casi siempre ser la única mujer del equipo, y ni hablar de la cantidad de mujeres en posiciones jerárquicas. Sin embargo soy optimista, porque de un tiempo a esta parte el tema de la igualdad de género ha entrado en la agenda de la sociedad".

Luciana, quien desempeña sus tareas desde la sede de Villa Crespo de la red de espacios de coworking La Maquinita Co, agrega que en su opinión el hecho de que la igualdad de género sea un tema tan vigente ha hecho que muchas empresas comiencen a tener políticas activas de reclutamiento y formación de chicas tecno: "Esto dio lugar a muchos espacios y organizaciones donde las mujeres podemos reunirnos no sólo para discutir nuestras problemáticas comunes, sino también para generar proyectos que incentiven a mujeres de todas las edades a entrar al mundo de la tecnología."

Para que las mujeres alcancen la igualdad en el mundo digital es necesario que se apoderen de la tecnología, ya que es ahí en donde se encuentran las oportunidades profesionales del futuro. En esta línea trabaja la ONG Chicas en Tecnología, cuya intención es que las destinatarias consideren a la tecnología como un aliado para cumplir propósitos. En palabras de Sofía Contreras, una de las fundadoras de esta organización, que también fue miembro de La Maquinita Co, "Las mujeres tienen muchas barreras que superar desde edades tempranas en el sector tecnológico, entre ellas los estereotipos que hay alrededor de las carreras en tecnología" y agrega:

“por eso desarrollamos Chicas en Tecnología, para que cada vez sean más los números de las mujeres que pisen fuerte en tecnología.”

"Creo que es claro que las mujeres estamos entrando cada vez más en el mundo del desarrollo tecnológico, si bien no somos mayoría", dice Carla Grosso, graduada en Biología y Doctora en Ciencias Biológicas. Con base en la sede de Córdoba de la red de espacios de coworking La Maquinita Co, Carla trabaja en el startup Kilimo, dentro del área de investigación y desarrollo.

Kilimo es un startup orientado a dar soluciones en el rubro del agro. Carla Grosso trabaja en investigación y desarrollo.
Kilimo es un startup orientado a dar soluciones en el rubro del agro. Carla Grosso trabaja en investigación y desarrollo.

Kilimo hace uso del Big Data como una herramienta de apoyo para la toma de decisiones cotidianas, recomendando estrategias para el manejo eficiente del riego en cultivos. También agrega que al realizar la Maestría en Aplicación de Imágenes Satelitales ofrecida por el CONAE, tuvo la oportunidad de conocer a muchas mujeres, tanto docentes como directivas, que demostraron ser una parte importantísima del ambiente
tecnológico y una gran inspiración para ella.

Estereotipos digitales y reales

Todavía hay mucho por hacer alrededor de los clásicos preconceptos "de género". Según 'Digital Equality?', informe de la consultora Roland Berger, el 40% de los encuestados percibe a la 'mujer digital' como usuaria de redes sociales, mientras que el 6% es aquella que trabaja en empresas de tecnología. Sólo el 3% piensa en 'mujer digital' como una fundadora de una startup digital.

Es preciso derribar viejos paradigmas y prejuicios arcaicos: la tecnología es una herramienta de gran importancia para todos, que brinda una gran oportunidad para acelerar la agenda de la diversidad hacia el futuro de la igualdad entre hombres y mujeres. Y el tiempo de hacerlo es ahora.