La Ley de Geotermia de El Salvador cumple un año con incentivos fiscales y un nuevo esquema de concesiones

La normativa establece un esquema de tres etapas para desarrollar proyectos y habilita a la Dirección de Energía, Hidrocarburos y Minas a regular, supervisar y licitar áreas con potencial para generación eléctrica y usos térmicos

Planta industrial expulsa vapor junto a un volcán, con un corte del subsuelo caliente y la bandera de El Salvador a la derecha.
El marco aprobado hace un año crea un esquema de permisos, autorizaciones y concesiones para ampliar el uso de esta fuente renovable, con reglas para generar electricidad y habilitar aplicaciones térmicas del subsuelo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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A un año de su aprobación, la Ley de Energía Geotérmica de El Salvador establece las reglas para la prospección, exploración y explotación de los recursos del subsuelo, con un sistema de permisos, autorizaciones y concesiones para ampliar la participación en esta fuente renovable y ordenar el uso de los yacimientos.

La normativa regula la actividad geotérmica en todo el territorio nacional para generar electricidad y habilitar usos directos del calor del subsuelo, como procesos industriales, agricultura, climatización y actividades recreativas. También define beneficios tributarios para inversiones nuevas vinculadas con centrales de generación eléctrica o su ampliación.

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La ley asigna a la Dirección de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) las tareas de regulación, supervisión y fiscalización. La entidad debe administrar el Registro de Geotermia, tramitar permisos y autorizaciones, emitir criterios técnicos y elaborar la normativa complementaria para el sector.

La norma abre la puerta a proyectos eléctricos y a usos directos del calor

La ley diferencia entre recursos de alta entalpía, cuya temperatura alcanza o supera los 150°C y que son aptos para generar electricidad, y los de baja entalpía, destinados a usos térmicos directos. Esa distinción amplía el alcance de la actividad más allá de las centrales eléctricas. Los recursos de menor temperatura pueden utilizarse para calefacción, refrigeración, procesos industriales, agricultura o fines recreativos, de acuerdo con las definiciones de la ley.

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Un mapa verde de El Salvador con el texto GEOTERMIA EN EL SALVADOR junto a una planta geotérmica, tuberías subterráneas y un volcán.
El desarrollo de la energía geotérmica en El Salvador combina plantas de extracción subterránea y recursos volcánicos para la generación eléctrica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La normativa también delimita las áreas geotérmicas y establece zonas de no admisión. En áreas urbanas, sitios reservados para la defensa nacional, zonas arqueológicas, bienes de uso público y espacios naturales protegidos no podrán realizarse actividades de prospección, exploración o explotación, salvo que exista autorización de la entidad competente cuando corresponda.

La ley organiza el desarrollo de los proyectos en tres fases: prospección, exploración y explotación. Cada una requiere instrumentos administrativos distintos y obligaciones técnicas, financieras y ambientales.

Las autorizaciones de exploración son exclusivas y abarcan hasta 50 kilómetros cuadrados. Su vigencia puede llegar a 36 meses, con una prórroga única de hasta 24 meses si la solicitud se presenta seis meses antes de la fecha de vencimiento y se justifica con documentación.

Las concesiones exigen medidas ambientales

La concesión confiere a su titular el derecho exclusivo de aprovechar el recurso geotérmico y el calor contenido en los fluidos dentro del campo asignado. Ese derecho se mantiene durante el período autorizado y no puede superponerse con otra concesión previa ni con actividades de exploración aún pendientes de resolución.

Vista aérea de una planta industrial con tres chimeneas, una subestación eléctrica, un río con represa y un volcán al fondo.
Una central eléctrica se ubica junto a un cuerpo de agua y una zona boscosa con un volcán al fondo en El Salvador. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los concesionarios extranjeros deberán constituir una sociedad radicada e inscrita en El Salvador.

Ese programa deberá incluir una inversión equivalente a al menos el 3% de los ingresos del proyecto y ejecutarse en el sitio donde se instale la central. La ley no precisa en los fragmentos revisados los mecanismos de seguimiento comunitario ni el destino específico de esos recursos.

Las obligaciones ambientales incluyen la reinyección de los fluidos geotérmicos residuales al área del yacimiento, con el objetivo de mantener la sostenibilidad del recurso. Los titulares también deberán facilitar el monitoreo de posibles impactos sobre aguas subterráneas, captaciones estatales e infraestructura existente.

Los incentivos fiscales se concentran en nuevas inversiones de generación

Uno de los puntos centrales de la ley es el capítulo de incentivos fiscales. Los beneficios están dirigidos a personas naturales o jurídicas titulares de una concesión geotérmica o de derechos de explotación que ejecuten nuevas inversiones en centrales eléctricas o en la ampliación de instalaciones ya existentes.

El artículo 67 contempla 10 años de exención total de los derechos arancelarios de importación para maquinaria, equipos, materiales e insumos destinados de forma exclusiva a las labores de preinversión, construcción y ampliación de obras de generación, subestaciones y sistemas de transmisión o distribución asociados.

El beneficio excluye los bienes sujetos a impuestos selectivos del consumo, vehículos de transporte de personas y artículos de uso doméstico. Además, los interesados deberán solicitar la exención ante el Ministerio de Hacienda dentro de los 15 días posteriores a la importación y respaldar la petición con documentación del proyecto avalada por la DGEHM.

La norma también otorga 10 años de exención del Impuesto sobre la Renta para los ingresos derivados directamente de la generación de energía geotérmica.

A ello se suma la exención de tributos sobre los ingresos provenientes de la venta de certificados de emisiones reducidas, certificados de energía renovable, bonos de carbono u otros instrumentos equivalentes.

Los costos y gastos relacionados con la reinyección total del recurso geotérmico podrán deducirse del Impuesto sobre la Renta durante un período máximo de 10 años. La ley permite, además, deducir créditos fiscales vinculados con labores de preinversión e inversión para construir las obras necesarias del proceso de generación eléctrica.

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