
El sector azucarero de El Salvador enfrenta un panorama complejo en 2026. Aunque las exportaciones de azúcar han experimentado un crecimiento sostenido este año, la industria proyecta pérdidas de hasta $50 millones por la comercialización internacional a precios por debajo de los costos de producción.
Así lo advirtió Carlos Rivera, representante de Asprocaña, al analizar los resultados de la última zafra y la situación de los productores durante la entrevista Enfoques.
Según datos confirmados por el Banco Central de Reserva (BCR), de enero a abril de 2026 las exportaciones de azúcar de caña o remolacha sumaron 213.8 millones de kilogramos, lo que representa un incremento interanual del 123.5 %. Durante el mismo periodo de 2025, los envíos alcanzaron 190.8 millones de kilogramos.
PUBLICIDAD
Este crecimiento permitió que los ingresos por exportaciones de azúcar llegaran a $231.8 millones hasta abril, $44 millones más que en el mismo lapso del año anterior, lo que equivale a un aumento del 40.1 %.
Las proyecciones del sector indican que para el cierre de 2026 se superarán las 500,000 toneladas métricas exportadas, con ingresos estimados entre $225 y $250 millones, de acuerdo con datos recogidos por el BCR.
A pesar de este desempeño, Carlos Rivera alertó que el contexto internacional desfavorable limita la rentabilidad, ya que el precio del azúcar en el mercado mundial se ubica actualmente en 14.08 centavos de dólar por libra, mientras que el costo de producción nacional ronda los 19 dólares por quintal, según el dirigente cañero.
PUBLICIDAD
Esa brecha entre el costo de producción nacional y el precio de venta internacional es el principal problema, pues el precio del mercado mundial resulta insuficiente para cubrir los costos locales.

Rivera detalló que, bajo este escenario, por cada quintal exportado al mercado internacional, el país asume una pérdida cercana a los cinco dólares. Con una proyección de exportación de más de nueve millones de quintales de excedente a mercados donde el precio se ubica por debajo del costo de producción, la industria calcula que las pérdidas totales para 2026 rondarán los $50 millones. Esta situación coloca en riesgo la viabilidad de varios pequeños y medianos productores, quienes enfrentan dificultades para cubrir sus gastos operativos y de sostenimiento.
PUBLICIDAD
El dirigente cañero subrayó que una parte de la azúcar salvadoreña logra mejores precios en el mercado estadounidense y en el consumo interno, pero la mayor parte de la producción debe destinarse a exportaciones en condiciones menos favorables. El consumo nacional, que se estima en unos seis millones de quintales, y la cuota preferencial de Estados Unidos, que ronda 1,5 millones de quintales, no son suficientes para absorber toda la producción nacional a precios rentables. El resto debe colocarse en el mercado mundial, donde los precios internacionales experimentan una tendencia a la baja.
Rivera agregó que, ante la imposibilidad de trasladar el incremento de costos al precio final en los mercados internacionales, los productores de caña quedan expuestos a pérdidas directas. Además, la estructura regulatoria y de comercialización vigente, donde el Consejo Salvadoreño de la Agroindustria Azucarera (CONSAA) define los precios y la cuota de cada ingenio, limita la capacidad de los productores para negociar mejores condiciones o diversificar sus destinos de venta.
PUBLICIDAD
El contexto internacional, caracterizado por una sobreoferta de azúcar y la entrada de nuevos competidores, ha presionado aún más los precios, según el informe del Banco Central de Reserva. A esto se suma la apreciación del dólar y la elevación de costos logísticos, fertilizantes e insumos agrícolas, que incrementaron el costo operativo de los productores en la última zafra.

De acuerdo con los datos oficiales y las proyecciones del sector, el desfase entre ingresos y egresos acentuará la fragilidad financiera de los productores salvadoreños. Rivera advirtió que la continuidad de este escenario podría traducirse en una reducción de áreas cultivadas, afectaciones a la capacidad de inversión y un incremento en el endeudamiento del sector cañero.
PUBLICIDAD
El Salvador exporta azúcar, principalmente, a Estados Unidos, destino que concentró la mayor proporción de envíos en 2025 y 2026. Solo en enero de este año, Estados Unidos importó 85,500 toneladas de azúcar salvadoreña por un valor de $40.8 millones, de acuerdo con cifras oficiales del Banco Central de Reserva.
Los otros destinos de la azúcar salvadoreña son España, México, Chile, Taiwán, Irlanda y Reino Unido, que figuran también como mercados relevantes, aunque con volúmenes y valores menores.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Histórico fallo en la Operación Coral: 29 condenados y el desmantelamiento de un millonario fraude militar dominicano
Lo que comenzó como una red de favores y nombramientos de “empleados fantasmas” terminó en la mayor condena por corrupción militar en la historia reciente de la República Dominicana

Tercera función mundialista: La nicaragüense Tatiana Guzmán designada al VAR en el debut de Francia ante Senegal
De las canchas locales en Nicaragua a las pantallas de los estadios más modernos del planeta. La trayectoria de Tatiana Guzmán sumará un nuevo y brillante capítulo en este Mundial 2026 al ser elegida para integrar la cabina del VAR en el esperado Francia vs. Senegal

Canasta básica familiar en República Dominicana sube a USD 840 en mayo, según el Banco Central
El costo de los bienes y servicios esenciales acumuló un alza de 1.1% desde enero, mientras la inflación llegó a 5.35% en mayo y se mantuvo por encima del rango meta oficial

Costo de vida en Panamá mantiene tendencia ascendente, pero pierde velocidad durante mayo
Las mayores variaciones se concentraron en transporte y alimentos frescos, mientras varios bienes duraderos mantuvieron descuentos

Costa Rica: Bomberos adquieren cisternas ante incendios y prevén escasez de agua del 60% por El Niño
La institución elevará de cinco a 12 los camiones con capacidad de 32,000 litros para atender emergencias en las 75 estaciones del país, en un contexto de incendios forestales al alza y racionamientos de agua



