Entre la ciencia y la música, la vida cotidiana de dos niños con altas capacidades en El Salvador

Dos estudiantes identificados con talento intelectual avanzado relatan cómo sus intereses y rutinas se transforman gracias al apoyo familiar y el respaldo de la Fundación Altas Capacidades.

Guardar
Google icon
Recientemente, la Fundación Altas Capacidades El Salvador realizó un show de talento para celebrar el Día Nacional de las Altas Capacidades Intelectuales en el país./(Cortesía)
Recientemente, la Fundación Altas Capacidades El Salvador realizó un show de talento para celebrar el Día Nacional de las Altas Capacidades Intelectuales en el país./(Cortesía)

En el marco del Día Nacional de las Altas Capacidades Intelectuales, celebrado en marzo por la Fundación Altas Capacidades El Salvador, dos niños salvadoreños compartieron con Infobae sus experiencias como estudiantes identificados con altas capacidades. Melissa Raquel Inglés Portillo, de nueve años, e Isaac López, de ocho, hablaron sobre sus rutinas académicas, intereses y desafíos personales tras ser reconocidos como parte de este grupo en sus respectivos centros educativos.

Melissa Raquel Inglés Portillo estudia en Acton Academy y cursa cuarto grado, aunque ya avanza en materias de quinto. En entrevista con Infobae, la niña explicó que la modalidad de su colegio permite adaptar el aprendizaje al ritmo de cada estudiante.

PUBLICIDAD

“Yo puedo estar en cuarto y ver varias materias de quinto”, afirmó. Actualmente, Melissa cursa cinco asignaturas de cuarto y tres de quinto, lo que le permite acceder a contenidos que la motivan. “Me siento bien porque no tengo que estar haciendo lo mismo de siempre. Normalmente me aburro en las clases cuando repiten mucho, pero ahora puedo aprender cosas nuevas”, dijo la estudiante.

El interés de Melissa por la ciencia es notorio. La biología destaca entre sus preferencias, junto con la química, y disfruta aprender sobre la naturaleza. “El último libro de ciencia que leí fue sobre los árboles, sobre cómo crecen y los diferentes tipos que existen”, relató.

PUBLICIDAD

Según contó a Infobae, su entorno escolar reúne a niños de distintas edades, lo cual considera positivo. “Me gusta hacer amistades con personas más grandes porque siento que pienso como alguien de su edad”, comentó. Esta interacción le permite abordar temas complejos, como la ciencia, que no suelen interesar a sus compañeros más jóvenes.

En cuanto a sus actividades diarias, Melissa dedica aproximadamente una hora y media a la pintura, y media hora a la lectura. Entre sus pasatiempos también destaca el arte. La relación con su familia se ha fortalecido desde su evaluación como niña de altas capacidades. “Antes mi mamá me repetía mucho las cosas, pero ahora entiende que puedo avanzar más rápido y eso me ayuda”, explicó.

Melissa Raquel Inglés Portillo, de nueve años, explica formó parte del evento de talento organizado por la Fundación Altas Capacidades./(Cortesía)
Melissa Raquel Inglés Portillo, de nueve años, explica formó parte del evento de talento organizado por la Fundación Altas Capacidades./(Cortesía)

Por su parte, Isaac López, de ocho años, estudia segundo grado en el colegio ABC. Relató que tras ser identificado como niño con altas capacidades, su experiencia educativa mejoró.

“Me siento bien en ese colegio porque ya vieron que tengo altas capacidades. Hoy hice una habilidad musical”, compartió. Isaac tiene un especial interés por la física y la química, materias que estudia en casa con su familia, además de experimentar con la guitarra eléctrica y acústica.

La música es una pasión para Isaac. Ha aprendido a tocar distintos géneros, incluidos temas de bandas como America y The Rolling Stones, siguiendo tutoriales en YouTube y recibiendo ayuda de un amigo de su madre. “Yo busco los tutoriales y los practico con mi guitarra”, afirmó.

Entre sus logros, Isaac mencionó haber interpretado la canción “A Horse With No Name” de America, logrando incluso la vibración del solo. También se siente atraído por la naturaleza y dedica tiempo al aire libre.

En el ámbito académico, Isaac mantiene una relación cordial con sus maestros y compañeros. Aunque anteriormente enfrentó dificultades con un profesor de robótica, hoy describe una buena convivencia.

“Antes tenía problemas, pero hoy ya no. Ese maestro es mi amigo”, explicó. Además, Isaac socializa con compañeros de diversas edades y valora especialmente la amistad de Max, quien comparte su gusto por las matemáticas.

El interés del niño por las matemáticas surgió a temprana edad. Aprendió las tablas de multiplicar hasta el doce entre los seis y siete años, y actualmente lee “El infinito placer de las Matemáticas” con su familia. Sus aspiraciones futuras se orientan hacia la ciencia, con el objetivo de convertirse en científico de la NASA. “Quiero mezclar todas las materias que estudio, así me voy a convertir en científico”, expresó.

Isaac López, de ocho años, estudia segundo grado y desarrolla su talento musical y científico./ (Cortesía)
Isaac López, de ocho años, estudia segundo grado y desarrolla su talento musical y científico./ (Cortesía)

Ambos testimonios reflejan el impacto positivo de un entorno familiar que ha sido adaptado a las necesidades de estos niños.

Por su parte, la Fundación Altas Capacidades El Salvador promueve iniciativas que visibilizan las historias de niñas y niños con talento sobresaliente, con la finalidad de impulsar la inclusión y el desarrollo pleno de quienes destacan por su capacidad intelectual.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD