
Unos días atrás, Lorena Vaccher escribió una columna de opinión en la que señalaba que todo lo que se haga —y lo que no se haga— en el ámbito educativo durante el 2021 va a impactar directamente en los años siguientes. Y, si la enseñanza siempre se piensa en presente pero se conjuga en futuro, este año es clave. Pero no lo es sólo por la modalidad con la que se den las clases, sino muy especialmente por la idea de educación que se adopte y se mantenga.
Nos hemos acostumbrados a escuchar que la gran mayoría de los trabajos de la próxima década —aquellos a los que van a dedicarse los estudiantes que hoy están en el primer ciclo de la escuela— todavía no existen. De tanto repetirla casi se ha vuelto un lugar común, pero no hay que perder de vista la importancia que implica. De qué manera se asegura una educación de calidad, profunda, significativa, desafiante, útil, que sea a la vez el sostén de los valores identitarios de la sociedad y un ejercicio de emancipación, de práctica de libertad.
PUBLICIDAD
Axel Rivas, doctor en Ciencias Sociales y director de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, ha escrito más de una docena de títulos que abordan las prácticas y políticas educativas. Es una de las personalidades más relevantes para pensar la educación en la actualidad. A fines de 2019, cuando el virus sólo era una noticia que afectaba a Wuhan y nada hacía prever un año con aulas cerradas y clases por Zoom, Rivas publicó Quién controla el futuro de la educación (Ed. Siglo XXI), un interesantísimo ensayo que planteaba la necesidad de pensar la educación del futuro, pero, sobre todo, la urgencia de pensar esa educación y ese futuro en relación a la profusión de tecnologías —apps, pantallas, algoritmos, big data— que descentralizan las fuentes de verdad: quién las va a regular, fiscalizar, con qué rol el Estado va a intervenir en los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Con ejemplos sobre los sistemas educativos de América latina —y una mirada muy profunda sobre el modelo uruguayo del Plan Ceibal—, el ensayo de Rivas es un llamado a repensar la educación desde sus bases, sabiendo que es un proceso en constante cambio y renovación, pero cuyos pilares mantienen algunas certezas constantes: el sistema educativo debe lograr que los estudiantes desarrollen el pensamiento crítico, estén abiertos al aprendizaje, abracen el compromiso social y la ciudadanía democrática.
PUBLICIDAD
Alguien dijo —o cantó— que veinte años no era nada. Qué debemos hacer, entonces, si pensamos en las prácticas educativas de dentro de una década. El futuro llegó hace rato, dijo —o cantó— otra persona. El momento de pensarlas es ahora.
LEER MÁS
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Se abre una nueva edición del premio que busca distinguir a las soluciones tecnológicas con mayor impacto en la educación
El Global EdTech Prize, impulsado por T4 Education, abrió una nueva convocatoria para reconocer a las EdTechs que ponen el aprendizaje en el centro. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 26 de junio de 2026 y los ganadores se anunciarán en Londres, durante el World Schools Summit

¿A la escuela en bikini? El experimento social que convirtió un museo en una oportunidad inesperada de aprendizaje
La Fundación Beyeler (Suiza) permitió que quienes quisieran ver la muestra de Paul Cézanne sobre “Los bañistas” podían entrar gratis, siempre y cuando fueran en traje de baño

El tropezón que enseña: el cerebro aprende mejor cuando se equivoca y hay decepción
Un estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa identificó el neurotransmisor cerebral que activa la flexibilidad cognitiva ante el error y la frustración. Una herramienta clave para pensar el aprendizaje a lo largo de la vida

La Fundación Cimientos celebró su evento anual y resaltó la importancia de terminar la escuela secundaria
La organización reunió en La Rural a autoridades educativas, empresarios y organizaciones sociales para visibilizar un desafío crítico del sistema educativo argentino: solo 3 de cada 10 jóvenes de contextos vulnerables logran egresar. Cimientos acompaña a más de 8.000 estudiantes en todo el país



