El colegio Dámaso Centeno está al borde de una crisis institucional.
El colegio Dámaso Centeno está al borde de una crisis institucional.

Es conocido porque por sus aulas pasaron músicos de la talla de Charly GarcíaNitro Mestre e Hilda Lizarazu. Aquella época, de disciplina, rigor y reconocimiento entre las familiares militares, quedó lejana para el Instituto Social y Militar Dr. Dámaso Centeno. Sumido en una profunda crisis tras de 127 años de existencia, el tradicional colegio del barrio porteño de Caballito se está quedando sin profesores a raíz de los exiguos salarios.

La falta de maestros se volvió dramática este año, afectando directamente la cursada en los niveles primario y secundario. Durante el día, los "baches" de tiempo libre en la escuela ubicada en Avenida Rivadavia 5550 pueden extenderse entre 4 y 6 horas, según denunció un grupo de padres y pudo corroborar Infobae.

En el establecimiento hacen falta cubrir 201 horas, de las cuales solo se completarían 77, denunciaron desde la comunidad educativa. En la escuela estudian un aproximado de 1.400 alumnos de los tres niveles.

"Tengo una hija en sexto año, ella va desde jardín. La falta de profesores viene desde el año pasado. El miércoles, un curso de sexto año tuvo 6 horas libres de 8. En el curso de ella hay cuatro materias en la que no hay docentes. Todo se atrasa, los chicos van al colegio pero no pueden aprender", denunció una de las madres a Infobae. "Este año fue todo mucho más acentuado, mi hijo todavía no tiene una maestra asignada", indicó María José, que envía su hijo a tercer grado.

El conflicto salarial (y ahora, pedagógico) es de larga data y se remonta a su peculiar administración. El Dámaso es una rara ávis en el sistema educativo. Creada en el año 1891 para contener a los huérfanos de las familiares del personal militar, la escuela está bajo el control del Ejército y el Ministerio de Defensa de la Nación. Su rector es un cuadro de las Fuerzas Armadas, el coronel Juan José Collins.

Pese a esta particularidad, la institución es arancelada y no forma cadetes para la reserva militar, a diferencia del resto de los colegios de extracción castrense.

Si bien depende del Ejército argentino y está estrechamente vinculado a su idiosincracia, el Dámaso Centeno se convirtió en una referencia para los vecinos "civiles" de clase media de Caballito. En la actualidad, la mayor parte del alumnado no proviene de la familia militar.

Madres y padres coinciden en que eligieron el colegio por su "excelencia", a la que suelen comparar con otras centenarias instituciones educativas de reconocida calidad académica, como el Colegio Nacional Buenos Aires (CNBA). "No me gustaría sacar de la escuela a mi hijo. Lo elegimos porque es un colegio bastante tradicional y una formación basada en el respeto de los símbolos patrios. Nos gusta el planteo y la exigencia", afirmó María José. 

Fuga de profesores

El éxodo docente obedece a que los educadores del Dámaso perciben un sueldo menor y cuentan con menos derechos que sus colegas regulados por las leyes educativas. Maestras y profesores denuncian que, como están bajo el convenio colectivo del Personal Civil de las FFAA (Pe.Ci.Fa), existe una brecha salarial del orden del 40% en comparación con sus colegas que están regulados por la paritaria docente.

Por ejemplo, un cargo con 18 horas de dedicación sin antigüedad se calcula en torno a los $9.200.

"Ningún docente quiere tomar horas porque no rinde la plata, están renunciando docentes con mucha trayectoria", afirmó Alan Ojeda, docente de Literatura y Lengua.

A la desigualdad en las remuneraciones, se le suma la incertidumbre laboral por la falta de aprobación de designaciones y concursos. Varios docentes continúan con cargos de "suplentes", pese a tener décadas de trabajo en la escuela.

El ex ministro de Defensa, Agustín Rossi, durante una entrega de netbooks.
El ex ministro de Defensa, Agustín Rossi, durante una entrega de netbooks.

Presupuesto

Este martes 13, un grupo de padres se reunió con el coronel Collins y el director general de Liceos Militares, Juan Manuel Horler, para abordar la situación educativa y económica del colegio. Del encuentro se llevaron promesas de partidas presupuestarias extra.

En el Ministerio de Defensa aseguran que no estaban en conocimiento sobre las irregularidades y los reclamos. Fuentes gubernamentales señalaron a Infobae que "están tomando cartas en el asunto" y buscaron llevar tranquilidad: "Queremos ver cómo es realmente la situación, estamos buscando la mejor solución posible. Lo educativo es nuestra prioridad".

Entre las familias "damaseñas" son poco optimistas con las gestiones. El ejercicio presupuestario 2018 ya está aprobado y solo sería posible destrabar los recursos extra a través de un DNU o eventualmente reasignaciones de partidas, lo que implicará menos fondos a otras áreas.

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