Eduardo Novillo Astrada, presidente Asociación Argentina de Polo (Matías Callejo / AAP)
Eduardo Novillo Astrada, presidente Asociación Argentina de Polo (Matías Callejo / AAP)

Hoy comienza el show de bochas, tacos y caballos más grande del mundo. Como todos los años, este 126º Abierto Argentino de Polo convoca a la élite deportiva mundial de un deporte en el que el país es potencia global. Un evento que fusiona competencia, grandes marcas y mucho glamur, todo en medio de un negocio millonario y una industria que parece blindada a la crisis económica que atraviesa la Argentina. Para el polo llueven los dólares.

Es el mejor evento del mundo, las marcas quieren estar, la gente viaja. No afecta la crisis local en ese sentido. Es como si Wimbledon estuviera afectado por el Brexit: no pasa

“Sacando el fútbol, que tiene otra dimensión, somos el evento deportivo mejor vendido de la Argentina. No hay nada igual y las marcas que nos acompañan lo demuestran. Estamos hablando de un total de industria –con hotelería, negocios asociados e ingresos directos e indirectos– de más de USD 20 millones. Sólo para la Asociación son unos USD 5 millones”, le dice a Infobae Eduardo Novillo Astrada (h), ex jugador –ganador de Abierto y la Triple Corona en 2003 con La Aguada, el equipo de su familia– y actual presidente de la Asociación Argentina de Polo (AAP).

- ¿Cómo impactan la crisis y la coyuntura económica en el torneo?

- En el evento en sí hay impacto, sobre todo en la venta de tickets y en parte también por la negociación con algunos de sponsors. Se hizo un buen trabajo y mejoramos los ingresos, pero los costos variables se sienten. Por otro lado está la industria. La diferencia de cambio convierte al país en muy atractivo para los extranjeros, y se abarata todo, hasta el precio de los caballos. Es el mejor evento del mundo, las marcas quieren estar, la gente viaja. No afecta la crisis local en ese sentido. Es como si Wimbledon estuviera afectado por el Brexit: no pasa. Un patrón millonario siempre me decía: “Si quiero esquiar me voy a Austria, Suiza o EEUU; si quiero shopping viajo con mi esposa a Italia; y si quiero ver polo voy a la Argentina”. Eso es el polo argentino para el mundo.

La Dolfina, el equipo de Adolfo Cambiaso (h), es el último campeón y gana de manera consecutiva desde 2013
La Dolfina, el equipo de Adolfo Cambiaso (h), es el último campeón y gana de manera consecutiva desde 2013

A nivel marcas, el naming sponsor del evento sigue siendo HSBC, que está hace 12 años en el Abierto, y lo hará al menos por tres más. También firmaron un nuevo contrato con la cerveza Imperial por cinco años, y a la lista de marcas se suman Volskwagen, Johnnie Walker y Navarro Correas, de Diageo, Omint, CASE IH, Argentine Beef, RUS, Wework, LA Pegasus y Termas de Río Hondo.

Este año los abonos para el público van desde uno full de $46.000 en una platea baja, hasta un acceso individual de $1.150 para un partido en la tribuna Dorrego.

Nadie gana plata jugando en Argentina: acá es por la gloria, siempre fue así. Afuera sí se gana bien cuando jugás para patrones que te contratan para ser parte de sus equipos y a los que también se les suma el plus de la venta de algún caballo

- ¿Cuánto pagan las marcas para estar presentes?

- El rango va entre USD 150.000 y USD 900.000. Eso es sólo para el Abierto. Algunos sponsors también acompañan a la Asociación durante todo el año, pero eso es aparte.

- ¿Para los equipos y los jugadores es negocio jugar en Palermo?

- Los grandes nunca van a recuperar lo que invierten para jugar este torneo. Para entender bien esto hay que diferenciar la inversión en dinero y el valor que tienen las cosas una vez que se juega Palermo. Si tiene un buen desempeño en la élite, un caballo que costó USD 10.000 puede llegar a valer 10 veces más, pero la verdad es que son parte del patrimonio de los equipos y jugadores y es complicado que se vendan. Las escuderías de F1 no venden los autos con los que salen campeones. Además, muchos de esos caballos recontra ganadores quizás no pasan una revisión veterinaria: por una yegua carísima a la que le ven un chip en la rodilla, un huesito roto, van a querer pagar casi nada y el dueño no la vende ni por casualidad. Por eso el valor de los caballos siempre es muy relativo. Hay mucha plata puesta en la cancha, pero se trata de caballos que valen también por quienes los montan y por ser parte de un equipo.

Una escena de la semifinal del Abierto de Polo de Palermo del año pasado. Los jugadores argentinos son la élite mundial del deporte (Foto: Diego Soldini/GENTE)
Una escena de la semifinal del Abierto de Polo de Palermo del año pasado. Los jugadores argentinos son la élite mundial del deporte (Foto: Diego Soldini/GENTE)

- ¿Cuánto vale un caballo?

- Entre USD 50.000 y USD 150.000 es el valor de un animal que jugó en Palermo o tiene lo que se conoce como “nivel de Abierto”.

- ¿El principal eje del negocio de polo es la venta de caballos?

- No, es lo que cobran los jugadores que juegan en el exterior. En la temporada local, entre septiembre y diciembre, que termina con el Abierto, jugás por la gloria y quizás con suerte, con el sponsoreo, la venta de algún caballo y algún torneo rentado en el medio, cubrís los gastos. Nadie gana plata jugando en Argentina: acá es por la gloria, siempre fue así. Es una gran vidriera, además. Afuera sí se gana bien cuando se compite para patrones que te contratan para sus equipos y a los que también se les suma el plus de la venta de algún caballo.

Entre USD 50.000 y USD 150.000 es el valor de una animal que jugó en Palermo o tiene lo que se conoce como ‘nivel de Abierto’

- ¿Cuál es la dinámica de la temporada en el exterior?

- La temporada de un jugador de alto handicap comienza entre enero y abril, en Palm Beach, en EEUU; sigue en mayo, junio y julio en Inglaterra; y agosto se reparte entre Francia, España y EEUU.

- ¿Por jugar esos meses, cuánto cobran?

- Depende de muchos factores, de cada contrato y de los jugadores, pero va de entre USD 300.000 y hasta USD 1,5 millones en total.

Novillo Astrada (h) asumió en el APP en 2016 y muy rápido introdujo cambios en las reglas del juego –como que los chukkers duren menos– para hacerlo más ágil, tanto para los espectadores televisivos como para los que van a la cancha. Para aggiornarlo se inspiró en los cambios que hizo el cricket. También, adentro y afuera, del campo de juego, buscan sumar público joven con música y shows luego de los partidos y un ticket social, similar al del US Open de tenis, con acceso al predio pero no a la cancha.

Gabriel Martino, ex presidente de HSBC Argentina, el banco que sponsorea el nombre del torneo, con Novillo Astrada
Gabriel Martino, ex presidente de HSBC Argentina, el banco que sponsorea el nombre del torneo, con Novillo Astrada

“Abrimos al mediodía y la gente puede venir a pasar el día, almorzar o hacer shopping en alguna de las muchas marcas que están presentes, o en un nuevo espacio destinado a objetos únicos de la Argentina de artesanos y artistas. En la parte deportiva, desgraciadamente falta un poco más de competitividad. Tenemos tres equipos que están cortados arriba: Ellerstina, La Dolfina y Las Monjitas. A los chicos de abajo les falta un poco, unos años para acercarse, pero hay muchos que se suman y un sistema de 10 equipos que da oportunidades a los más jóvenes e incentiva el recambio”, asegura Novillo Astrada quién el año pasado luego del G20 le regaló un caballo de polo al presidente chino Xi Jinping. Además, el presidente de la AAP trabaja con su padre, “Taio” Novillo Astrada, en negocios de desarrollo inmobiliario, y cría caballos.

- ¿Extraña jugar?

- Y, sí. Un poco. Juego con mi hijo y eso me motiva. Paro cuando me toca una práctica buena con mis hermanos, en una buena cancha, me doy cuenta que no estoy jugando más y es raro. Me retiré el año que me eligieron como presidente de la AAP. Me lesioné, traté de regresar rápido, volví a lesionarme. Fue el final, no le estaba dedicando el tiempo que hay que dedicarle al juego. Yo tengo 47 y también la edad te va dejando afuera. Estoy en otra etapa, pero sí, se extraña.

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