Los cinco fundadores de Despegar, la agencia de turismo más grande de América Latina y una de las digitales más importantes del mundo, tienen varias particularidades que los diferencian de otros emprendedores exitosos que se convierten en empresarios.

Si bien Roberto Souviron fue el histórico CEO de la compañía –y quien también armó el grupo inicial con ex compañeros de universidad, de su maestría en EEUU y de algún trabajo previo–, lo cierto es que el propio "Roby" junto a Christian Vilate, Mariano Fiori, Alejandro Tamer y Martín Rastellino fueron los que manejaron el negocio durante 18 años. Una conducción grupal y numerosa bastante poco habitual en una empresa, incluso en las de Internet.

Además, los cinco se fueron del "día a día" de Despegar entre 2015 y 2017, cuando finalmente comenzó a cotizar en Wall Street bajo la sigla DESP y donde hoy tiene un market cap de USD 1.600 millones. Más allá de algún rumor de cortocircuitos con los fondos estadounidenses que terminaron controlando la empresa, ellos juran que se ya comenzaban a aburrirse: les faltaba ese "gustito" a startup que dejaron de tener cuando el proyecto se convirtió en una corporación.

Hay mucho de ‘fin’ y poco de ‘tech’. Este es un negocio intensivo en tecnología y no todos tienen la capacidad y el ADN para desarrollarlo

Con sus situaciones económicas más que resueltas y lejos de la riendas del "bebé" que fundaron (siguen siendo accionistas, claro), los cinco alquilaron una oficina en el centro de Buenos Aires para continuar cerca, pensar proyectos e invertir. Así nació BlueSky Partners, el vehículo por el que canalizan esas inversiones. Tienen proyectos de real estate en Argentina y otros países, y son accionista en GoodPeople, un emprendimiento que vendía productos de deportes extremos y que terminó controlado lo que quedó de Avenida.com, el marketplace fallido de Quasar Ventures.

Vilate, Tamer, Souviron, Fiori y Rastellino, titulares del fondo BlueSky Partners y cofundadores de Despegar, en Nueva York, el día que la empresa comenzó a cotizar en el NYSE
Vilate, Tamer, Souviron, Fiori y Rastellino, titulares del fondo BlueSky Partners y cofundadores de Despegar, en Nueva York, el día que la empresa comenzó a cotizar en el NYSE

Pero la inversión más importante hasta el momento se anunció esta semana y consiste en la compra del 51% de CashOnline, una compañía de créditos online que pertenecía a Federico Tomasevich, el dueño de Puente, quien sigue como socio minoritario en esta fintech.

CashOnline tiene una cartera de $ 200 millones y prestan unos $10 millones por mes. Ahora apuntan a triplicar ese número a fin de año. Tamer y Vilate son los dos representes del "quinteto" que serán directores y estarán involucrados en la empresa. Si bien no se conocieron detalles de la inversión, los participantes aseguran que no hubo cash out, sino que todo fue inyección de capital para hacer crecer el negocio. Diego Pizzulli, un ex Despegar será el CEO.

Nuestro ADN es digital, las oportunidades en mundo tradicional las descartamos

"Compramos una empresa que tenía 3 años funcionado, con un equipo de 20 personas y una cartera pequeña, pero decente para el tamaño del mercado argentino. La compramos porque hay muchos tiempos muertos necesarios para poder escalar el negocio. Si empezábamos de cero íbamos a tardar tres años; es mucho", describe Vilate. "Es un empresa con un equipo que todavía pensaba en términos tradicionales. Tratamos de cambiar esa mentalidad incorporando talento que potencie los valores que tienen y preparando la cocina para acelerar el crecimiento en los próximos años", asegura. "Por potencial, el segmento nos parece igual a lo que fue el turismo en Internet hace 20 años", agrega Tamer.

– ¿Por qué eligieron invertir en fintech, y específicamente en préstamos virtuales?

Tamer: Hace un año veníamos viendo distintas alternativas, siempre tratamos de ver negocios que estuvieran relacionados con lo que fuimos aprendiendo en Despegar. Básicamente, cosas que se hacían con papel físico y que fuera fácil ese pasaje al mundo online. Que no haya logística, que no se tenga que retirar el pasaje, como antes. Que todo se pudiera hacer online. En el negocio financiero hay muchos rubros relacionados con esto, y los números daban. Además, por tamaño de mercado, potencial de crecimiento y por cómo estaba la situación en Argentina y el mundo, nos pareció una buena oportunidad.

Vilate y Tamer serán directores en CashOnline
Vilate y Tamer serán directores en CashOnline

– Vilate: Nuestro ADN es digital, las oportunidades en mundo tradicional las descartamos. Nos gustan los negocios de alto crecimiento y veíamos que la penetración del crédito en la Argentina era bajísima. Comparada con los países vecinos es cuatro o cinco veces más pequeña. Hay un potencial enorme en el mercado de crédito y la migración al mundo online acelera ese crecimiento.

– Más allá del nuevo negocio, ¿cómo ven el segmento fintech argentino?

Tamer: El potencial es super grande. Fintech debería crecer y hacer que el negocio sea cinco veces lo que es hoy. La gente está poco bancarizada y tiene poco acceso al crédito y a las tarjetas. ¿El negocio va a crecer y el online le gana share? Si no va crecer y es solo "comer" en el share respecto del offline, hay un oportunidad; pero si también el negocio se multiplica por tres o cuatro, es mucho mejor. Eso es lo que vemos.

No es un tema de quién llega primero. Quizás la gente no se acuerde, pero Despegar no fue el primero, ni en la Argentina ni en la región

Vilate: La torta se va a multiplicar varias veces. Sí es cierto que en los últimos años aparecieron muchos jugadores, como medios de pago y financiamiento de consumo online. Va a haber concentración. Hay mucho de "fin" y poco de "tec". Este es un negocio intensivo en tecnología y no todos tienen la capacidad y el ADN para desarrollarlo.

– ¿Cuán afectados ven a la banca tradicional con esta tendencia tecnológica irrumpiendo en el corazón de su negocio?

Vilate: Los bancos entendieron que entre sus virtudes no está la velocidad de innovación. Que hay otros que lo hacen mejor y más rápido y que es más eficiente dejar que otros innoven, seleccionar a los ganadores, los que puede aportar algo distinto, y luego incorporarlos a sus equipos. No son ingenuos, están viendo una oportunidad y encontrando la mejor forma de aprovecharla.

Tamer: Los bancos están tratando de entrar a fintech desde hace 20 años. Santander compró Patagon en 2000 y probablemente llegaron muy temprano. Pararon un poco y ahora están volviendo. Tampoco es tan fácil para ellos porque el negocio offline es gigante. Van a seguir su camino. Hay oportunidad para todos. Nosotros entramos ahora y de fintech se habla desde hace años: no es un tema de quién llega primero. Quizás la gente no se acuerde, pero Despegar no fue el primero, ni en la Argentina ni en la región. Y eso no fue un problema para nosotros. Siempre hay un par de años en los que las cosas se van acomodando y vas aprendiendo.

Federico Tomasevich, el otro socio de CashOnline
Federico Tomasevich, el otro socio de CashOnline

– ¿Se sienten cómodos haciendo negocios en el mundo financiero?

Vilate: Hace 18 años arrancamos con Despegar y no sabíamos nada de turismo. Es un mundo distinto con reglamentaciones y límites, pero nos sentimos cómodos aprendiendo.

Tamer: Cuando arrancamos con Despegar, la gente tenía que venir a firma el cupón de la tarjeta en persona. Ahora con los negocios financieros pasa lo mismo, pero es algo que va a cambiar en pocos años. Es parecido a la industria de viaje cuando llegamos, quizás un poco mejor, pero hay mucho por recorrer y ahí es donde podemos conseguir una ventaja y darle una velocidad a la compañía que quizás los competidores no tengan.

Siempre fuimos compañeros

Vilate conoció a Souviron en la Universidad de San Andrés, donde estudiaban Economía y Administración, respectivamente. Hijo de padres profesionales, típica clase media porteña, trabajó por corto tiempo como economista (en Broda y otras consultoras) y tuvo un paso por Santander antes de irse, en 1997, a hacer un máster al London School of Economics, en Inglaterra.  Iba a desembarcar en Nueva York, pero no se dio y volvió a Argentina a trabajar en el sector de finanzas corporativas del Grupo Clarín. Corre vela en la categoría F18 (participó en varios mundiales) es guitarrista de la banda de rock Extraña Naturaleza. Pasó por varios cargos directivos en Despegar y cuando se fue era VP de Nuevos Canales.

Tamer, en tanto, fue compañero de Souviron en la consultora Coopers & Lybrand (hoy PWC). Es ingeniero industrial, tiene cuatro hijos y fue gerente general de Despegar Argentina entre 1999 y 2005, y también vicepresidente de Marketing por diez años. Fanático de San Lorenzo estuvo a cargo de la confección del logo de la compañía en el arranque, y por eso los colores azul y rojo.

Más de 55% de los ingresos de Despegar hoy vienen de productos que no son ticket aéreos, algo impensado hace cinco años

– ¿Cómo es empezar de nuevo?

Tamer: Nos gusta resolver problemas, buscarle la vuelta. Al final, Despegar era un equipo gigante: movías una palanquita y para que llegue al último engranaje quizás pasaban cuatro meses. Pero Cash es como Despegar en los comienzos. Nos sentamos con los empleados uno por uno, para entenderlos y también a los clientes. En Despegar eso era imposible.

Vilate: Tenemos pasión por embarrarnos y ayudar a ejecutar. Es divertido crear cosas hacerlas crecer y formar equipos.

Tamer es hincha de San Lorenzo, por eso el rojo y azul de logo de Despegar
Tamer es hincha de San Lorenzo, por eso el rojo y azul de logo de Despegar

– Eran cinco personas que dirigiendo una compañía, algo nada común. Y ahora siguen juntos con otros proyectos. ¿Cómo se hace?

Vilate: Hay variables que ayudaron mucho a ese proceso. Primero, una larga historia de respeto mutuo, personal y profesional. Luego, complementariedad: somos muy distintos, pero engranamos de una forma que logramos trabajar bien. La pasamos bien juntos. Hoy tenemos una oficina personal para pensar proyectos, por ejemplo. Encontramos un equilibrio que agrega valor en el tiempo. Nos sirve a todos seguir así.

–  Tamer: Nos hicimos amigos, nos queremos. No estamos pegoteados, no nos vamos de vacaciones juntos, pero la relación es muy buena. Como pasa en los grupos de amigos: entendemos los roles, sabemos quién es el que putea y el que no se queja. Funciona, estamos cómodos.

El mercado está concentrado en cuatro o cinco jugadores en todo el mundo, y Despegar es uno de ellos, muy fuerte en la región

– ¿Extrañan Despegar?

Vilate: La verdad, no. Extraño sí parte de la historia.

Tamer: Es un proceso…

Vilate: Es un ciclo largo de 18 años. De algo muy pequeño hasta una mega corporación. Dije que me quedaba hasta el día que me aburriera y un día me di cuenta que me estaba aburriendo.

– ¿Qué pasó ese día?

Villate: Me pregunté: "¿Qué estoy haciendo acá?". Un poco lo que decía Alejandro: movía palancas y veía que los engranajes no se movían, no generaba impacto. Estaba perdiendo el tiempo y todavía era joven. Es un proceso porque es como un hijo que viste nacer, pero el tiempo productivo futuro es finito y necesitaba hacer mejor uso de esos momentos para crear otras cosas.

Villate compite en vela y tiene una banda de rock
Villate compite en vela y tiene una banda de rock

– Alejandro, vos te habías ido un par de años antes, incluso.

Tamer: Si, por eso Christian se aburría (risas). Al principio se extraña la rutina, tenés que acostumbrarte. Extrañaba las cosas que me divertían, pero naturalmente se va cortando. Lo importante es lo que vas haciendo después.

– ¿Cómo ven a Despegar hoy?

Tamer: Es una compañía que sigue la línea que teníamos, pero que se adapta a nuevas necesidades del mercado, como paquetes y hoteles. El mercado está concentrado en cuatro o cinco jugadores en todo el mundo, y Despegar es uno de ellos, muy fuerte en la región. Todo lo que pasa en América Latina, devaluaciones y otras crisis son barreras de entrada para otros competidores.

CashOnline tiene una cartera de $200 millones y prestan unos $10 millones por mes. Ahora apuntan a triplicar ese número a fin de año

Vilate: El primer desafío de Despegar fue dejar de ser un startup y ser un a corporación, algo que logramos hace algunos años. El segundo fue que la compañía siguiera sin sus fundadores, sin su motor original. Y lo estamos logrando con un equipo profesional que la está llevando al siguiente nivel. Los fundamentals del negocio siguen intactos: la gente cada vez viaja más y lo hace comprando sus viajes online, no sólo pasajes sino toda la experiencia. Es un negocio de escala, concentrado. Hay para crecer sanamente vendiendo experiencias completas: paquetes, actividades, alquiler de autos. Más de 55% de los ingresos de Despegar hoy vienen de productos que no son ticket aéreos, algo impensado hace cinco años.

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