Domingo Cavallo recomendó al gobierno levantar el cepo, acumular reservas y liberar el dólar para reactivar la economía

Dijo que emitir pesos para comprar más reservas no tendrá efecto inflacionario, porque reducirá el riesgo país. Insistió en la necesidad de un sistema bimonetario en que convivan peso y dólar y este tenga curso legal. Y dijo que Horacio Liendo explica cómo hacerlo en un próximo libro

El ex ministro de Economía explicó cómo considera que hay que liberar el dólar para reactivar la economía (Fuente: Canal 26)
Guardar

Domingo Cavallo reiteró que si bien el rumbo y el enfoque general del gobierno de Javier Milei en materia económica “es el correcto, el que se necesitaba”, necesita combinar la lucha contra la inflación con la reactivación de la economía.

“Yo creo que la inflación, no a un ritmo muy acelerado, pero va a seguir bajando, pero tiene que combinarse con una reactivación de la economía y con crecimiento. El Gobierno confía mucho en las inversiones que van a venir atraídas por el RIGI. Creo que ahí hay un poco de ilusión, basada en que este momento los precios internacionales de la energía, de los minerales y también de la agricultura están muy altos. Viniendo inversiones a esos sectores donde tenemos muy valiosos recursos naturales hay muy buenas perspectivas de crecimiento. Pero el crecimiento económico requiere que toda la economía avance u para avanzar tiene que haber inversión no solo en las grandes empresas y grandes proyectos, sino en toda la estructura económica. Porque solo con inversión se permite la reorganización de las empresas en la dirección de aprovechar las oportunidades que van apareciendo. Ahí está la cuestión crítica para mí. Más que críticas, he venido haciendo sugerencias”, dijo en un largo pasaje inicial de una entrevista en el programa “La Mirada”, por Canal 26.

PUBLICIDAD

Domingo Cavallo: “La situación ahora es tan grave como había al final de los 80″

Según el exministro de Economía y creador del Plan de Convertibilidad, “hasta ahora el Gobierno no ha prestado suficiente atención a organizar un sistema monetario, cambiario y financiero capaz de generar financiamiento para la inversión de todo tipo de empresas y que haya crédito en general”. Sin eso, dijo, no puede haber inversión y aumento de la productividad y reconversión de la economía.

Además, subrayó que algunos beneficios otorgados a las grandes inversiones a través del RIGI “deberían darlos de inmediato a toda la economía, como la libre disponibilidad de la divisa de exportación”.

PUBLICIDAD

Cavallo reiteró su consejo de “eliminar totalmente el cepo a las empresas, levantar las restricciones al movimiento de capitales y avanzar en dirección de una economía con movimiento de capitales totalmente libres”.

Al respecto, explicó, “hay que darle al dólar, como proponía Milei en la campaña electoral pero luego dejó de lado, carácter de moneda de curso legal. Que se puedan hacer en dólares todo tipo de transacciones, no solo de contado, sino contratos a mediano y largo plazo, incluso depósitos, préstamos, todo con las mismas reglas que para los depósitos y para las transacciones en pesos. Incluso que si alguna empresa quiere contratar a sus trabajadores en dólares lo pueda hacer”.

Acumular reservas

Al mismo tiempo, agregó, “se necesita acumular muchas reservas” y si bien elogió que el gobierno tenga y preserve superávits fiscal y financiero, dijo que el BCRA tiene que acumular más reservas pues hasta ahora lo hizo “de manera muy limitada, porque tiene miedo de que la emisión de dinero para comprar reservas vaya a provocar inflación”. Ese temor, dijo, es equivocado. “La liquidez que crean porque compran reservas y acumulan reservas va a ayudar a que baje la inflación. Porque mientras vayan acumulando reservas, va a bajar la tasa de riesgo país, que el propio Gobierno tiene que pagar para renovar un crédito en el exterior. Y lo más importante, va a bajar la tasa a la que va a poder acceder el sector privado, que tiene que financiar los proyectos de inversión. Además, con libre movilidad de capitales, cuando baje el riesgo país y el país acceda mejor a los mercados del exterior, eso también le pone un techo a las tasas de interés que los bancos pueden cargar dentro del mercado interno. Amén de que no sé por qué se han demorado tanto en limpiar de impuestos a todo lo que sea préstamos”, explicó.

El Banco Central de la República Argentina (Foto: REUTERS/Enrique Marcarian)
El Banco Central de la República Argentina (Foto: REUTERS/Enrique Marcarian)

El exministro insistió: “hay que darle al dólar, como proponía Milei en la campaña electoral, carácter de moneda de curso legal. Que se puedan hacer en dólares todo tipo de transacciones, no solo de contado, sino contratos a mediano y largo plazo, incluso depósitos, préstamos, todo con las mismas reglas que para los depósitos y para las transacciones en pesos. Incluso que si alguna empresa quiere contratar a sus trabajadores en dólares lo pueda hacer”.

Al mismo tiempo, agregó, “se necesita acumular muchas reservas” y si bien elogió que el gobierno tenga y preserve superávits fiscal y financiero, dijo que el BCRA tiene que acumular más reservas pues hasta ahora lo hizo “de manera muy limitada, porque tiene miedo de que la emisión de dinero para comprar reservas vaya a provocar inflación”.

Ese temor, dijo, es equivocado. “La liquidez que crean porque compran reservas y acumulan reservas va a ayudar a que baje la inflación. Porque mientras vayan acumulando reservas, va a bajar la tasa de riesgo país, que el propio Gobierno tiene que pagar para renovar un crédito en el exterior. Y lo más importante, va a bajar la tasa a la que va a poder acceder el sector privado, que tiene que financiar los proyectos de inversión. Además, con libre movilidad de capitales, cuando baje el riesgo país y el país acceda mejor a los mercados del exterior, eso también le pone un techo a las tasas de interés que los bancos pueden cargar dentro del mercado interno. Amén de que no sé por qué se han demorado tanto en limpiar de impuestos a todo lo que sea préstamos”, explicó.

Menemismo y convertibilidad

Cavallo recordó la experiencia del gobierno de Menem y de la convertibilidad. Dijo que cuando el 1 de abril de 1991, transcurridos menos de 1.000 días desde el inicio del gobierno se liberalizó el funcionamiento del sistema financiero y la inflación bajó en los primeros 12 meses al 20% anual, es decir, “un poquito más del 1 % mensual, y después siguió bajando”. Y el crecimiento económico, subrayó, “ya en el año 1991 fue del 10 por ciento”.

Domingo Cavallo y Carlos Menem (AFP)
Domingo Cavallo y Carlos Menem (AFP)

“Eso lo puede lograr Milei antes de las elecciones y lo va a ayudar mucho a ganar las elecciones. E incluso, independientemente de si gana o no las elecciones, que ojalá las gane, pero incluso si le sucediera a otra persona, en un caso en que la economía está no solo estabilizándose, sino creciendo, no va a ser lógico que pegue un viraje y genere de nuevo condiciones de estancamientos y aceleración inflacionaria. Creo que aquí hay una posibilidad muy buena de salir adelante. Lo único es que le tienen que perder el miedo”.

Cuando el entrevistador, Javier García, le planteó el riesgo de que una salida de ese tipo genere recalentamiento de la economía y un aumento de la inflación, Cavallo respondió que ese es “un falso dilema” y que ya en su tesis doctoral, hace 50 años, explicó que las políticas puramente monetaristas de estabilización “producen efectos estanflacionarios; incluso a veces demoran en bajar la inflación y producen recesión”.

La clave de una estabilización exitosa y reactivadora, dijo, es “organizar bien el sistema monetario, cambiario y financiero, como lo organizó la ley de convertibilidad se puede conseguir que se desmorone la inflación y que haya enseguida un incremento en el nivel de actividad, apuntando al crecimiento”.

Cavallo fue muy insistente sobre esos aspectos. La clave, enfatizó varias veces, “es tener un buen sistema monetario, cambiario y financiero que cambie las expectativas hacia adelante”. Fue en ese punto que mencionó la publicación de un próximo libro de un ex colaborador suyo.

Cómo instaurar el bimonetarismo

Horacio Liendo, que fue el mi secretario legal y técnico y planteó as normas que condujeron a la convertibilidad, tiene preparado un libro que va a publicar ahora en octubre y que yo espero que el Gobierno tome nota. Explica bien qué es lo que hay que hacer en esta materia. Una cuestión central es declarar al dólar de moneda de cambio legal y decidir que no haya ningún tipo de restricciones al movimiento de capitales”.

En cambio el gobierno, contrastó, se ha concentrado en normas menos importantes, al menos a corto plazo. “Las normas, y entre ellas la Carta Orgánica no es seguro que se vayan a mantener en el tiempo. Lo que asegura que unas reglas se mantengan en el tiempo es que produzcan los resultados que la economía necesita. La Carta Orgánica del BCRA es un ingrediente, pero hay muchos otros aspectos que hay que remover. Por ejemplo, los impuestos que gravan a toda la actividad financiera, sobre todo a los tomadores de préstamo. Una de las cosas que por supuesto generaban oposición por parte del sindicato bancario, que tenían para su obra social una sobretasa de interés del 2 %. Era una barbaridad en ese momento con la inflación bajando tanto, para financiar a la obra social bancaria. Una de las primeras cosas que hice fue promover la eliminación de ese 2 %. Se enojó el gremio bancario a punto tal que una de las causas por la cual yo me fui del ministerio, ya más enfrentado incluso con Menem, fue porque vinieron y me trajeron para firmar el decreto que reimplantaba el 2 % de aporte”, refirió, mencionando un motivo menos citado de su salida del gobierno de Menem, en julio de 1996.

El presidente Javier Milei, junto al ministro de Economía, Luis Caputo (Foto: REUTERS/Matias Baglietto)
El presidente Javier Milei, junto al ministro de Economía, Luis Caputo (Foto: REUTERS/Matias Baglietto)

En cuanto al de Milei, concluyó, “lo que le falta es organizar un buen sistema monetario, cambiario y financiero, y que recree el crédito externo e interno a tasas razonables”. Mencionó que algunos funcionarios del gobierno le han reconocido tener miedo de que “un grupo de desestabilizadores hagan subir el precio del dólar y desestabilicen la economía”.

Ese temor, dijo, es injustificado, porque actualmente hay una gran cantidad de dólares en el mercado, pero muchos de esos dólares, aun cuando se depositan en el Banco Central, no sirven para proveer crédito y financiamiento en la economía”.

“Es paradójico que Milei no sea él el que esté promoviendo eso y empujando al Banco Central y a sus legisladores y al Ministerio de Economía a moverse en esa dirección”, subrayó.

Más aún, dijo que los temores y la zozobra financiera de septiembre y octubre de 2025 se debió a que el propio gobierno primero dejó atrasar el dólar y luego tomó medidas discrecionales, como el retiro de Leliqs, que provocó una gran iliquidez y aumento de las tasas de interés, con efecto muy recesivo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD