Desembarco con dudas: qué pasará con los 1.800 trabajadores de supermercados Libertad tras la llegada de La Anónima

El traspaso de la operación abre un proceso formal ante las carteras laborales de cada provincia para comenzar el 1° de junio. Qué contempla el acuerdo firmado entre ambas empresas

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Vista aérea de la fachada del supermercado Libertad con su gran letrero rojo, entrada principal, estacionamiento con taxis y árboles
Una vista aérea del supermercado Libertad, un conocido centro comercial, mostrando su fachada principal, el cartel rojo con su nombre y el área de estacionamiento con vehículos y personas

El acuerdo entre La Anónima y Grupo Libertad para el traspaso de la operación de parte de la red de hipermercados reconfigura el mapa supermercadista en el interior del país. La operación incluye 12 sucursales y un centro de distribución, bajo un esquema de alquiler de largo plazo que marca el desembarco de la firma de la familia Braun en nuevas plazas y abre una etapa de transición que se desarrollará de manera gradual durante los próximos meses.

En ese contexto, el foco se traslada de inmediato a la situación de los trabajadores. El cambio de operador pone bajo análisis el futuro de los casi 1.800 empleados de la cadena, en un proceso que ya tiene definiciones sobre el alcance de la continuidad laboral, las condiciones de traspaso y los casos que quedarán fuera del esquema.

Según pudo saber Infobae, y confirmaron las propias empresas cuando anunciaron el acuerdo, La Anónima avanzará con la incorporación de alrededor de 1.600 empleados, en su mayoría aquellos que cumplen funciones en los locales comerciales incluidos en la operación. Ese grupo constituye el núcleo operativo del negocio y pasará a desempeñarse bajo la órbita de la nueva firma una vez que se concrete la transición.

El proceso incluirá una instancia formal. Ambas compañías se presentarán ante el Ministerio de Trabajo de cada una de las provincias donde hay locales a operar para instrumentar el traspaso de personal. En ese marco, cada trabajador podrá aceptar o rechazar el cambio de empleador, en un esquema que se utiliza en este tipo de operaciones. Pero lo más probable, dijeron fuentes consultadas, es que todos los empleados acepten permanecer en sus puestos con el nuevo empleador.

La propuesta contempla el mantenimiento de las condiciones laborales (antigüedad, vacaciones y otros beneficios) para quienes sean incorporados. Esto implica que los empleados que acepten el traspaso continuarán con los términos vigentes al momento de la transferencia, un punto que aparece como central dentro de la negociación.

El comunicado oficial difundido por las compañías incluyó una definición en ese sentido. “El acuerdo contempla además que los colaboradores que actualmente se desempeñan en los establecimientos alcanzados por la operación pasarán a ser empleados de La Anónima, garantizando la continuidad laboral y asegurando una transición ordenada de las operaciones”, señalaron.

Quiénes podrían ser despedidos

A pesar del alcance del acuerdo, no todos los trabajadores quedarán dentro del esquema de traspaso. Existen casos puntuales que no formarán parte de la operación, lo que abre un escenario diferenciado dentro del universo total de empleados.

Por un lado, dos locales no ingresaron en el acuerdo. Se trata de una sucursal ubicada en Mendoza y otra en Resistencia, Chaco. En esos casos, Grupo Libertad deberá definir qué hacer, si cerrarlos o acordar un contrato de alquiler y/o venta a otra firma.

Exterior de un supermercado La Anónima con fachada de metal corrugado y logo azul. Se ven puertas de vidrio, un cartel promocional y carritos de compra
La familia Braun, dueños de supermercados La Anónima, operarán desde el 1° de junio 12 de los 14 supermercados del Grupo Libertad en distintas provincias

Pero más allá del personal de estos locales, cuyo futuro es incierto, también están en juego unos 200 empleos en distintas áreas corporativas (administración, finanzas, ventas, entre otros) que no forman parte del acuerdo con La Anónima, por lo que también están en duda. La cadena de supermercados de la familia Braun ya cuenta con 400 trabajadores en esas áreas, por lo que, de mantener los de Libertad, estaría duplicando en muchos casos. Por eso, optaron por dejarlos afuera. ¿Serán despedidos? Eso dependerá de la decisión que tome Libertad, si los reacomoda en otras áreas de los shoppings (vale recordar que el modelo de negocios de ellos era un supermercado dentro de un shopping) u opta por prescindir de ellos.

Un contrato de alquiler a largo plazo

El acuerdo también incluyó condiciones económicas particulares y fue por eso que La Anónima se embarcó en este proyecto, a pesar de las magras condiciones por las que atraviesa hoy el consumo masivo.

La Anónima no compró los 12 locales, sino que acordó la firma de un contrato de alquiler por 30 años a un valor bajo (trascendió que sería inferior al 2% de las ventas mensuales). Cuatro sucursales están ubicadas en la ciudad de Córdoba, dos en Tucumán y el resto distribuidas en Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero.

Al sector hoy le cuesta ganar dinero, más aún con la suba de las tasas municipales que dispusieron varios municipios frente a la falta de fondos. A ello se le suma la caída del consumo, que ya lleva largos meses consecutivos y que no promete mejorar en el corto plazo. Aún así, la decisión de la familia Braun de desembarcar en estos locales se relaciona con el bajo costo y las expectativas de que en el mediano plazo la situación mejore.

El comunicado oficial también planteó los objetivos estratégicos de la operación. “Esta adquisición representa un paso clave en la estrategia de crecimiento de La Anónima, reforzando su presencia en el centro y norte del país, que la consolida como la cadena de supermercados con mayor presencia en el interior de la Argentina”, indicaron.

"Este acuerdo nos abre una oportunidad única de crecimiento y expansión en una región donde La Anónima casi no tenía presencia, lo que nos permite llegar a nuevos clientes y comunidades", dijo Federico Braun, dueño de La Anónima, semanas atrás, cuando anunció el acuerdo con Grupo Libertad


(Crédito: Santiago Saferstein)
"Este acuerdo nos abre una oportunidad única de crecimiento y expansión en una región donde La Anónima casi no tenía presencia, lo que nos permite llegar a nuevos clientes y comunidades", dijo Federico Braun, dueño de La Anónima, semanas atrás, cuando anunció el acuerdo con Grupo Libertad (Crédito: Santiago Saferstein)

En esa línea, el presidente del directorio de la compañía, Federico Braun, señaló oportunamente: “Este acuerdo nos abre una oportunidad única de crecimiento y expansión en una región donde La Anónima casi no tenía presencia, lo que nos permite llegar a nuevos clientes y comunidades. Estamos convencidos de que estas tiendas potenciarán nuestra red comercial y refuerzan nuestro compromiso con el desarrollo del país”.

Desde el lado de Libertad, el vicepresidente del directorio, Carlos Calleja, también se refirió al impacto del acuerdo. “Estamos muy orgullosos de este acuerdo con La Anónima; sabemos que nuestras tiendas quedan en las mejores manos y que se generarán nuevas oportunidades para colaboradores, proveedores y clientes”, afirmó.

El ejecutivo agregó: “Por su parte, desde Grupo Libertad focalizaremos nuestra operación en los centros comerciales Paseo Libertad para ofrecer la mejor experiencia a nuestros clientes. Expandir nuestro Real Estate en Argentina nos permite trabajar por la sostenibilidad de la empresa en el corto, mediano y largo plazo, con un negocio que genera valor en el país y en la región”.

En paralelo, la operación incluye la incorporación de un centro de distribución, que permitirá reforzar la logística y abastecimiento dentro de la red. Ese activo se encuentra en Córdoba y formará parte del esquema operativo de la compañía.