Influenza aviar: la Argentina suspendió las exportaciones y enfrenta un nuevo freno comercial

Un nuevo caso de influenza aviar obligó a frenar los envíos a los principales destinos de exportación. En 2023, una suspensión similar le costó al sector USD 160 millones

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Un nuevo foco de influenza
Un nuevo foco de influenza aviar en una granja comercial de Buenos Aires obligó a suspender exportaciones hasta recuperar el estatus libre (Adobe Stock)

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó un nuevo brote de influenza aviar altamente patógena en la provincia de Buenos Aires, lo que forzó la suspensión de las exportaciones de productos aviares desde la Argentina.

El cierre de este mercado —cuyo principal destino es China y la Unión Europea— entre febrero y agosto de 2023 generó una pérdida para el sector estimada en USD 160 millones y fue uno de los detonantes de la crisis de empresas del rubro, como Granja Tres Arroyos.

De acuerdo con el Senasa, el hallazgo actual se realizó en un establecimiento avícola de la localidad de Ranchos. El organismo activó su plan de contingencia, dispuso la interdicción inmediata del establecimiento y notificó oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

El resultado positivo de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 motivó, en línea con los acuerdos sanitarios internacionales, la suspensión temporal de los envíos de productos aviares a los países que exigen el estatus de libre de IAAP. La reanudación de las exportaciones solo será posible si no aparecen nuevos brotes en establecimientos comerciales y transcurren al menos 28 días desde la finalización de las tareas de sacrificio sanitario y desinfección, plazo a partir del cual la Argentina podrá autodeclararse nuevamente libre ante la OMSA.

El Senasa aclaró que la producción destinada al consumo interno continuará desarrollándose con normalidad, ya que la influenza aviar no se transmite por el consumo de carne de aves ni de huevos.

Esta nueva restricción genera mayor presión sobre el sector avícola, que atraviesa momentos críticos, en especial en empresas como Granja Tres Arroyos. Es que la primera interrupción de las ventas a China y la Unión Europea en 2023 fue el detonante que generó la fuerte crisis que hoy enfrenta. El sindicato de la carne advirtió que, si no se normalizan las exportaciones, podrían producirse más de 450 despidos durante marzo y existen temores de cierre.

Los principales destinos de exportación
Los principales destinos de exportación de productos avícolas son China y los países de la Unión Europea (Flickr)

De acuerdo con estimaciones sectoriales, el cierre del mercado chino en 2023 implicó pérdidas por unos USD 160 millones y el volumen exportado de Granja Tres Arroyos -es el mayor procesador de pollos de la Argentina- cayó del 33% al 25 por ciento.

Altas fuentes del mercado señalaron que el sector busca avanzar en un esquema de regionalización sanitaria, de modo que, ante la detección de un foco puntual, las restricciones comerciales se apliquen únicamente a la zona afectada y no a todo el país.

El antecedente que costó USD 160 millones

La crisis por influenza aviar en la Argentina comenzó en febrero de 2023, cuando el Senasa confirmó los primeros casos de influenza aviar en aves silvestres y posteriormente en aves de traspatio y establecimientos comerciales. Fue la primera detección de esta variante altamente patógena en el país.

A partir de esas confirmaciones, el organismo declaró la emergencia sanitaria y activó el protocolo nacional de contingencia, que incluyó interdicciones, despoblamiento sanitario en granjas afectadas, limpieza y desinfección obligatoria. Como consecuencia directa de esta condición, la Argentina perdió su condición de país libre de IAAP para ese compartimento productivo, lo que derivó en la primera suspensión de exportaciones de productos y subproductos aviares.

Durante los meses siguientes se registraron múltiples brotes en distintas provincias, tanto en aves silvestres como de traspatio y de producción comercial. El Senasa aplicó medidas de detección temprana, sacrificio sanitario y monitoreo epidemiológico permanente. Tras la ejecución de esas acciones y luego de transcurridos 28 días sin nuevos casos en establecimientos comerciales —plazo establecido por la normativa internacional— el organismo informó a la OMSA el cierre del último brote.

El primer caso de influenza
El primer caso de influenza aviar en la Argentina se detectó en 2023 REUTERS/Rodolfo Buhrer/Archivo

En agosto de 2023 el Senasa comunicó oficialmente la autodeclaración como país libre de IAAP en aves de corral, lo que permitió iniciar la reapertura progresiva de mercados y la normalización de exportaciones.

Durante 2024 no se registraron nuevos casos en aves comerciales según los reportes oficiales y el estatus sanitario recuperado se mantuvo vigente.

Pero, para febrero de 2025 el organismo confirmó nuevamente la detección del virus en aves de traspatio en Chaco. En agosto de ese mismo año se registró un foco en una granja comercial de gallinas ponedoras en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, lo que volvió a activar el protocolo sanitario y la suspensión temporal de exportaciones.

Tras cumplirse el período de 28 días sin nuevas detecciones, en octubre de 2025 el Senasa autodeclaró nuevamente a la Argentina libre de influenza aviar y notificó a la OMSA, reactivando las negociaciones comerciales.

La semana pasada, no obstante, el organismo confirmó un caso en aves silvestres en General Madariaga. Según precisó en su comunicado oficial el Senasa, ese tipo de detecciones activó los protocolos de vigilancia y prevención, pero no implicó automáticamente la pérdida del estatus sanitario en aves de producción comercial.