
Por la caída del valor del dólar y el mantenimiento de tasas de interés en niveles elevados, los ahorristas enfrentan un dilema central: aprovechar el actual precio de la divisa para dolarizarse o mantener sus inversiones en pesos en busca de retornos atractivos. La estabilidad cambiaria y la rentabilidad de las colocaciones en moneda local reabrieron la discusión sobre cuál es la mejor estrategia financiera.
“El tipo de cambio nominal dejó de ocupar el centro del debate”, aseguró GMA Capital. Sucede que desde las elecciones de octubre, el dólar oficial registró una caída del 3% y perforó el umbral de los $1.400. En paralelo, el contado con liquidación (CCL), a pesar de su mayor volatilidad habitual, se sostuvo cerca de los valores observados cuatro meses atrás, ubicándose alrededor de $1.495.
“El resultado es un escenario que vuelve a favorecer estrategias de tasa en moneda local. Con dólar estable y rendimientos en pesos elevados, el retorno del carry trade en dólares hoy se ubica un 16% arriba desde las elecciones de medio término”, resaltó la consultora.

Así, el avance en la acumulación de reservas, considerando que las compras del BCRA ya totalizan USD 2.090 millones en lo que va del año, junto con la esterilización sostenida y la estabilidad cambiaria, “continúa reconfigurando el balance financiero de corto plazo”, indicó GMA.
Incluso, desde Portfolio Personal de Inversiones (PPI) apuntaron que “la baja en el CCL sería atribuible a inversores del exterior entrando en estrategias de carry trade”.
Sin embargo, GMA advierte que la estrategia no deja de estar condicionada también por la administración de las condiciones en la plaza en pesos.
“Si bien el carry continúa ofreciendo retornos positivos en dólares con el tipo de cambio estable, una inflación que no termina de converger reduce la tasa real en pesos (-3% TNA con plazos fijos y -10% TNA con cauciones) y exige sostener un diferencial atractivo para que la demanda de moneda local no se debilite”, consideró el GMA.

De todos modos, como antecedente, la consultora 1816 aseguró: “El que apostó al peso ganó: el retorno total en dólares (CCL) de estar invertido en pesos sin duration (calculado como una capitalización diaria en base a la tasa de referencia de plazos fijos mayoristas) fue de 88% acumulado desde que asumió Milei a fin de 2023″.
El informe resaltó que el índice de retorno total alcanzó un nuevo máximo esta semana, impulsado por la percepción positiva del mercado ante la acumulación de reservas. Además, la tendencia a la baja del dólar frente a monedas como el euro, el yen japonés y las divisas de países de la región también contribuyó a este desempeño.
Por qué baja el dólar y qué se espera
La incógnita principal gira en torno a las razones que explican la baja del dólar en un escenario de inflación elevada. El índice de precios de enero alcanzó 2,9%, el valor más alto desde marzo pasado (3,7%). La inflación interanual se ubicó en 32,4% y acumula tres meses consecutivos en alza, sumando ocho meses desde mayo de 2025 sin mostrar señales de desaceleración.
Uno de los elementos determinantes detrás de la estabilidad cambiaria reside en la significativa oferta privada. Tras las elecciones legislativas de noviembre, el mercado observó varias colocaciones de Obligaciones Negociables y bonos provinciales, lo que permitió el ingreso de aproximadamente USD 8.000 millones.
Por otra parte, el sector comercial aportó divisas adicionales. En enero se alcanzó un máximo histórico en las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE), con más de 10 millones de toneladas registradas, impulsadas sobre todo por exportaciones de trigo y cebada.
A ello, según Wise Capital, se suma un contexto internacional favorable con monedas regionales más firmes y un dólar global debilitado.
Se proyecta que la cotización del dólar mantenga su tendencia débil al menos hasta mediados de año. El segundo trimestre traería una oferta de divisas especialmente elevada debido al superávit comercial propio de la temporada por la cosecha gruesa.
El mercado de la soja refleja una recuperación de precios cercana al 10% en lo que va de 2026, alcanzando los USD 417 por tonelada en Chicago, lo que respalda la perspectiva de un ingreso extraordinario de divisas en el corto plazo.
En este sentido, Ecolatina destacó que los contratos a futuro del dólar acompañaron al movimiento del spot y bajaron. En detalle, los contratos con vencimiento entre febrero a abril recortaron 2,5% y aquellos con vencimiento desde mayo 2026 descendieron 2,6%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del +1,3%, +3,9% y +6,2% para febrero, marzo y abril, respectivamente.
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